22 de septiembre de 2021
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El absurdo asesinato de Juan  Manuel Campo Kurmen

26 de octubre de 2017
Por Jorge Enrique Giraldo Acevedo
Por Jorge Enrique Giraldo Acevedo
26 de octubre de 2017
Jorge Enrique  Giraldo Acevedo

jorge enrique giraldoUno de los acontecimientos de la presente época, en materia de inseguridad ciudadana,  lo constituyó el absurdo asesinato del biólogo de la Universidad Nacional de Colombia  Juan Manuel Campo Kurmen,  asesinado para robarle una cámara fotográfica.

Éste asesinato, como todos los que ocurren en alguna calle de Bogotá o en cualquiera de   las ciudades colombiana, por robar una cámara fotográfica, un teléfono celular o cualquier baratija,   debe ser condenado por toda la ciudadanía. Es otro hecho lamentable debido a que los  atracadores, además de apropiarse del dinero y elementos personales, asesinen a sus víctimas. 

Así  fue el caso de Juan Manuel Campo  Kurmen a quien por robarle una cámara fotográfica,  dos hombres le quitaron la vida durante hechos ocurridos en la noche del día domingo 15 de octubre del presente año en el puente de la estación de Transmilenio de la  Avenida Eldorado, sobre la carrera 30. Era  un destacado biólogo e investigador de solo 37 años, egresado de la Universidad Nacional de Colombia, quien dedicó su vida a trabajar por la conservación de los bosques y la naturaleza. Mireya Kurmen, la madre de Juan Manuel, durante la ceremonia de las exequias  y  a todo el que le daba  una voz de resignación  le decía, «el mejor pésame es sembrar un árbol».

Esas dos antisociales que asesinaron a Juan Manuel Campo Kurmen lo que merecen es la cárcel de por vida y que la sociedad los califique como la peor de las lacras existentes porque  un individuo que somete a una  persona hasta la muerte con el propósito de robarle es un sujeto depravado y malvado. 

Principalmente en la capital colombiana se palpa una ciudad  donde lamentablemente impera la inseguridad en todos los sectores debido a que se disminuyeron las zonas del consumo de drogas alucinógenas, como la calle del bronx,  pero el problema se expandió por todo Bogotá.

En el sitio donde ocurrió el atraco y muerte del biólogo, según los habitantes del sector de la localidad de Teusaquillo, se han registrado  numerosos hechos por parte de los  delincuentes que operan en las calles bogotanas.