6 de mayo de 2021
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Santos le pidió al país reflexionar sobre las enseñanzas que dejó el Papa

11 de septiembre de 2017
11 de septiembre de 2017
Poco antes de abordar el avión que lo llevará de regreso a Roma, el Papa Francisco ofrece una última despedida al Presidente Juan Manuel Santos y a su esposa, María Clemencia Rodríguez.

Cartagena, 11 de septiembre de 2017. «El Papa nos dejó unas reflexiones muy profundas que nos llegaron al alma», dijo el presidente Juan Manuel Santos en una declaración pública en la noche del domingo tras despedir al sumo pontífice en su viaje a Roma, en el Aeropuerto Rafael Núñez, de Cartagena.

En un emotivo mensaje el presidente Juan Manuel Santos citó unas palabras del pontífice en las que dijo que “es hora de tender puentes, desactivar odios, renunciar a venganzas y reconciliarnos en un encuentro fraterno”.’Todo esfuerzo de paz sin un compromiso sincero de reconciliación será un fracaso”, fue otra de las enseñanzas del Papa, citadas por el jefe de Estado quien acompañó en los actos más importantes al sumo pontífice.

La declaración del presidente:

Esta noche les hablo como ciudadano, como creyente, como ser humano conmovido por el mensaje de Francisco.
Y quiero ante todo decirles: ¡Gracias, gracias, gracias!, a las autoridades, a las Fuerzas Armadas, a la Policía, a los voluntarios, a los bomberos, a todos los que colaboraron con tanta pasión para tener esta visita tan exitosa.
Un especial agradecimiento a nuestro Vicepresidente, el general Naranjo, y a Monseñor Suescún, nuestro Obispo Castrense, fueron las dos personas encargadas, una por parte del Gobierno, la otra por parte de la Iglesia, para esta magnífica organización.
Quiero agradecer también a las ciudades comenzando por sus alcaldes, a todos los funcionarios de las alcaldías y de los equipos tanto del Gobierno como de la Iglesia.
Se lucieron en la logística, en la organización, en la seguridad.
Por ejemplo, durante la visita del Santo Padre no se registraron muertes violenta en Bogotá.
Lo homicidios cayeron 60 por ciento.
Quiero agradecerles a ustedes los periodistas el trabajo extraordinario que realizaron. Le transmitieron al país el mensaje del Papa y le contaron al mundo sobre la nueva Colombia que lo recibió.
Quiero agradecer a los millones de feligreses que asistieron a los eventos. Que soportaron el frío, la lluvia, que trasnocharon, que madrugaron y que acompañaron esta visita con tanta devoción y con tanta alegría.
Y también quiero agradecerle a todos los colombianos y a todos los extranjeros que siguieron esta visita por los diferentes medios de comunicación y recibieron con el corazón abierto el mensaje del Papa.
El Papa nos dejó unas reflexiones muy profundas, nos llegaron al alma, les comparto algunas que a mí me conmovieron.
Quiero comenzar con una que quiero compartir con todos los funcionarios, empezando por este servidor,” como Presidente de la República.
Nos decía el Papa: “Defendámonos con la humildad”.
Nos dijo el Papa: “Donde haya odio y resentimiento, pongamos amor y misericordia”.
No dijo: “Es hora de tender puentes, desactivar odios, renunciar a venganzas y reconciliarnos en un encuentro fraterno”.
Dijo: ‘Todo esfuerzo de paz sin un compromiso sincero de reconciliación será un fracaso”.
Dijo: ‘Reconciliarnos no significa desconocer las diferencias ni legitimar las injusticias’.
Dijo: ‘El odio no tiene la última palabra. El amor es más fuerte que la muerte y la violencia’.
Dijo: ‘Si Colombia quiere una paz estable y duradera, tiene que dar con urgencia el paso hacia el bien común, la equidad, la justicia y el respeto de la naturaleza humana”.
Y quiero citar especialmente una última exhortación que nos hizo hoy aquí, en Cartagena, el Santo Padre.
Dijo: ‘No nos quedemos en ‘dar el primer paso’. Sigamos caminando juntos para ir al encuentro del otro, en busca de la armonía y de la fraternidad. ¡No podemos quedarnos parados!’
En mi última audiencia privada con el Papa, hace unos minutos, le agradecí, le agradecí, y le dije: Santo Padre hoy Colombia es un mejor país después de su visita.
Le reiteré que Colombia será siempre tierra de acogida y que tendrá en los colombianos los mejores aliados para encontrar una solución a la grave crisis que afecta a nuestros hermanos venezolanos.
Le prometí que no cesaremos un solo minuto en la construcción de una paz estable y duradera.
Le pedí que no nos abandone y que siempre nos lleve en sus oraciones.
También le pedí que ore por todos los que están sufriendo los embates de la naturaleza: en el Caribe, en México, en el sur de la Florida.
Y finalmente le entregué la paloma que desde el inicio del proceso de paz he llevado conmigo, porque la paz ya vuela sola.
Una vez más, Su Santidad, mil gracias, muchas gracias a nombre de todos los colombianos.
Gracias por su visita que efectivamente ha hecho a Colombia, este país maravilloso, un país todavía mucho mejor.
¡Muchas gracias!