14 de mayo de 2021
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El Papa tendrá un mes el ojo colombino

22 de septiembre de 2017
22 de septiembre de 2017

Por Guillermo Romero Salamanca

Si aún considera que el morado que tiene el Papa Francisco ha sido uno de los graves accidentes que han sufrido los pontífices, guarde tranquilidad. En la historia de los sucesores de Pedro ha ocurrido desde atentados, martirio, graves enfermedades, nombramientos de niños y hasta uno que no existió, pero quien le seguía, murió en un accidente cuando se le vino el techo encima.

El golpe que le hinchó el rostro al Papa, durante un accidente en el barrio San Francisco en Cartagena, le durará un mes, según los expertos médicos. ¿Qué le pasó?, le preguntamos al director de la Clínica de la Universidad de La Sabana, doctor Juan Guillermo Ortiz. “El trauma contundente que sufrió en la región peri orbitaría izquierda generó una lesión de daño de vasos superficiales al generarse el trauma contra los huesos de la cara. Eso genera una hemorragia superficial que se llama equimosis. Dependiendo del volumen del Hematoma se producirá una reabsorción y drenaje por gravedad que hace con el contraste de la piel más llamativo. El tiempo de resolución es de aproximadamente 3 a 4 semanas. Actualmente el dolor ya no debe existir. El edema o sea la inflamación va cediendo progresivamente y no dejará ninguna secuela”, explicó.

A pesar del parte de tranquilidad que han dado los médicos en Roma y en Colombia, existe en los colombianos una tristeza por el hecho. Doña Lorenza Pérez, en el barrio de san Francisco, guarda como su máximo tesoro la toalla con la cual le limpió la frente y el pómulo. El Papa ha enviado mensajes de agradecimiento por las oraciones que han hecho por el golpe.

El término de ojo “colombino” es estrictamente colombiano y se llama así a quien se le pone morado por un golpe.

GOLPE TRAS GOLPE

San Juan Pablo II también sufrió varios accidentes durante su papado. Se recuerda uno, del 13 de junio de 1991 cuando se cayó cuando visitaba su tierra natal, Varsovia, Polonia. Le pusieron tres puntos y luego presidió una misa con miles de personas. A pesar del vendaje, el Papa habló enérgicamente ese día.

El 11 de noviembre de 1993 se fracturó un hombro al caerse durante una audiencia en el Vaticano con empleados de las Naciones Unidas.  El 29 de abril de 1994 se resbaló en el baño, y tuvo que ser sometido a una cirugía ortopédica de la cadera. Desde ese momento, caminó muy lentamente apoyándose sobre un bastón.

Desde 1990, san Juan Pablo II sufría de síndrome extra piramidal, similar al mal de Parkinson.

Una de las muertes papales ocasionadas por un accidente le ocurrió al Papa Juan XXI. En 1276 fue elegido como Papa el cardenal Pedro Juliäo, el único pontífice portugués. Con el fin de corregir lo que en su tiempo se creía que era un error en el recuento de sus antecesores desde Juan XV a Juan XIV determinó llamarse entonces Juan XXI.

Esta confusión ocasionó también que no existiera Papa Juan XX.

Su Pontificado lo ejerció en el palacio de Viterbo, localizado al norte de Lacio, en Italia. Unos 20 años antes la sede de principal de la Iglesia la había trasladado el Papa Alejandro IV. En ese momento cumplía con los requisitos para poner allí la casa administrativa por sus grandes salones y porque estaba alejada de Roma.

El 12 de mayo de 1277, mientras revisaba unos documentos en su oficina, se le vino encima el techo del Palacio y lo hirió considerablemente. Ocho días después falleció.

El escritor Dante Alighieri en La Divina Comedia lo sitúa en el cielo entre los espíritus de los grandes religiosos.