16 de mayo de 2021
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¿Cómo aumentar la productividad laboral?

13 de septiembre de 2017
13 de septiembre de 2017

Edith Gómez

Cómo aumentar la productividad laboral es uno de los temas que más preocupan a las empresas y organizaciones que desean rentabilizar su inversión en personal. Pero si vamos más allá, ¿aumentar esta productividad no debería ser también prioritario para los profesionales? Hoy en día, jóvenes y mayores tenemos que competir por entrar y permanecer en un escenario económico cada día más competitivo, duro y complicado.

¿Pero es esto necesario? No. Trabajar tiempo extra es beneficioso para ti y la empresa únicamente cuando es estrictamente necesario. Pero hacerlo todos los días habla de una ineficiente organización personal y corporativa. Y según Gananci, hay maneras de optimizar los procesos productivos para ser más eficientes.

Levántate temprano.

Empezar a trabajar antes es una gran técnica para aprovechar mejor el día. Si eres de los primeros en llegar a tu lugar de trabajo podrás comenzar tu jornada con menos distracciones (saludos innecesariamente largos, llamadas telefónicas inoportunas, entre otras), lo que te permitirá concentrarte en lo que necesitas hacer. Ciertamente, es difícil de llevar a la práctica, pero ten confianza en su efectividad.

Haz pausas controladas.  

Descansar unos minutos entre tarea y tarea, estirar los brazos y las piernas, tomar un café o dar un pequeño paseo no es un ladrón de tiempo, es una necesidad. Hacer pequeñas pausas durante la jornada laboral no sólo mejorará tu productividad, también evitará dolores de espalda, de cabeza, irritación, nerviosismo y estrés.

Administre inteligentemente su capital de trabajo.

Una buena administración de su capital de trabajo garantiza la solvencia de su empresa, lo que le permite responder de forma oportuna con todas sus obligaciones financieras y generar condiciones favorables para negociar, tanto al momento de vender, como al momento de comprar. Todo margen ganado repercute en la productividad. Además, cuando una empresa es solvente, está en menor riesgo de tener que comprometer su operación por falta de los recursos apropiados.

Haz frente a las tareas difíciles antes del almuerzo.

Efectúa el trabajo más complicado cuando tu cerebro esté fresco, es decir, durante las mañanas. Deja las reuniones para horas de la tarde. Al programar el día de esta manera, serás capaz de crear una forma nueva y más productiva de administrar su tiempo.

Deja la multitarea.

No trates de hacer 10 cosas a la vez. El cambio de tareas en más de diez oportunidades durante la jornada laboral afecta el coeficiente intelectual en 10 puntos, aproximadamente. Céntrate en una tarea a la vez para alcanzar mayor eficacia y eficiencia.

Aprende a decir que no.

Aunque suene lógico, un gran secreto para concentrarte en lo realmente importante es desatender las tareas intrascendentes. Si no aprendes a decir que no, es muy probable que tu agenda se llene de temas que quitan mucho tiempo y generan pocos beneficios para la empresa y para ti. Todo ello, sin contar el hecho de que toda tarea innecesaria ni se paga ni se agradece. Sé fiel a tu planificación y no te canses sin sentido.

Reúnete regularmente con tu grupo de trabajo.

Comparte aquellas situaciones que van bien y también las que no están funcionando. Este proceso permite el intercambio de ideas para permitir que las cosas marchen correctamente. También es una oportunidad para que el CEO reconozca públicamente el éxito de un director o departamento, lo que permite que ese equipo trabaje con más ganas.

Ordena tu lugar.

Es imposible ser eficiente si tu entorno está tan desordenado, que puedes perder varios minutos buscando un documento importante que alguien dejó sobre tu escritorio. No se trata de “olvidar” todo en cajones para que se vea bonito. El único propósito de trabajar en un espacio ordenado es facilitar tu desempeño y estimular tu creatividad. También podrías intentar llevar una vida minimalista, te enseñamos algunas técnicas infalibles.

Ser capaces de superar los problemas.

Cuando se crea un proyecto hay que tener en cuenta que pueden darse problemas y hemos de disponer de un plan de crisis que no ponga en riesgo todo lo conseguido hasta el momento, y que por supuesto, no afecte al proceso de mejorar la productividad en el que nos hemos involucrado. Los problemas son un aliciente muy importante en este proyecto, pues en gran parte de los fallos de productividad están involucrados problemas imprevistos.

Aumentar tu productividad puede tener muchos beneficios en tu salud, como la reducción del estrés, el cual puede generarte ansiedad, nerviosismo y preocupación. Relájate, conviértete en una persona organizada y disfruta de tu trabajo, para que tengas una excelente calidad de vida.