7 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Lección de un hijo en un lindo mensaje

7 de julio de 2017
7 de julio de 2017

el campanario

(Compilación de Jairo Arcila Arbeláez)

*Un hijo llevó a su padre a un restaurante para disfrutar de una deliciosa cena.*

*Su padre ya era bastante anciano, y por lo tanto, un poco débil también.*

*Mientras comía; un poco de los alimentos caía de cuando en cuando sobre su camisa y su pantalón.*

*Los demás comensales observaban al anciano con sus rostros distorsionados por el disgusto, pero su hijo permanecía en total calma.*

*Una vez que ambos terminaron de comer, el hijo, sin mostrarse ni remotamente avergonzado, ayudó con absoluta tranquilidad a su padre y lo llevó al sanitario.*

*Limpió las sobras de comida de su arrugado rostro, e intentó lavar las manchas de comida de su ropa; amorosamente peinó su cabello gris y finalmente le acomodó los anteojos.*

*Al salir del sanitario, un profundo silencio reinaba en el restaurante.*

*Nadie podía entender cómo es que alguien podía hacer el ridículo de tal manera. El hijo se dispuso a pagar la cuenta, pero antes de partir, un hombre, también de avanzada edad, se levantó de entre los comensales, y le preguntó al hijo del anciano: “¿No te parece que has dejado algo aquí? “

*El joven respondió: “No, no he dejado nada”.

*Entonces el extraño le dijo:”Sí has dejado algo! ¡Haz dejado aquí una lección para cada hijo, y una esperanza para cada padre!”*

*El restaurante entero estaba tan silencioso, que se podía escuchar cae un alfiler.*

*Uno de los mayores honores que existen, es poder cuidar de aquellos adultos mayores que alguna vez nos cuidaron también.*

*Nuestros padres, y todos esos ancianos que sacrificaron sus vidas, con todo su tiempo, dinero y esfuerzo por nosotros, merecen nuestro máximo respeto.*

*Si también sientes respeto hacia los adultos mayores, comparte esta historia con todos tus amigos.*