18 de mayo de 2021
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HABLANDO DE LA LEALTAD

6 de julio de 2017

Existen una serie de términos que poco a poco han ido quedando en el olvido, bien sea porque ya no se utilizan o porque hacen parte de fenómenos u objetos que hacen parte de la historia. Ejemplos tenemos muchos: corotos, escarcela, pastorila; para hablar de mudanzas, bolsos y una corta montada a caballo.

Pero si hablamos de otros términos como el de “lealtad”, digamos que poco a poco se ha ido perdiendo, olvidando, por la poca práctica que de él se hace. Recordemos, por ejemplo que el doctor Humberto De la Calle cuando aceptó ser Vicepresidente cuando fue elegido el doctor Samper, llegó a ser elegido pero en el momento en que se destapó la olla podrida por la llegada de dineros mal habido a la campaña, resolvió retirarse del gobierno y no acompañar al doctor Samper en su gobierno.  En este caso existe una lealtad a la patria mas no a un cargo temporal como el de la Vicepresidencia. Recordemos el caso lamentable de nuestro Vicepresidente Angelino que abandonó su largo trajinar por la lucha sindical para convertirse en un adorno dentro del gobierno del doctor Santos y de paso en el hazmerreír de muchos.

Acabamos de conocer otro caso, como el del Exministro Pinzón quien fuese nombrado Embajador de Colombia luego de abandonar el Ministerio de Defensa. Resulta que el doctor Pinzón aceptó la Embajada y estuvo silencioso durante el tiempo que gozaba de las mieles de la burocracia en el exterior, pero cuando ve la posibilidad de presentar su nombre a consideración de los colombianos en las próximas elecciones, se deja venir con una declaraciones en contra de la Justicia Especial para la Paz, porque dice, es necesario hacerle unas modificaciones.

Si esa actitud la hubiera asumido en el momento en que se dio a conocer el Acuerdo con la guerrilla, habría que aplaudirle su sinceridad. Pero que lo venga a hacer en el momento en que la aceptación del  Presidente Santos está en el piso, sólo puede catalogarse como una jugada sucia que busca señalar su abierto desacuerdo con el actual Presidente. Y no es que por el hecho de haberlo nombrado Embajador tenga que aceptar toda su política, porque eso sería “fidelidad”, que está bien practicada por los animales pero no por los seres humanos que debemos optar por decisiones que busquen finalmente el bien común y no exclusivamente el del amigo o partidario.

Muchos dirán que el doctor Pinzón le está pasando la cuenta a Santos en nombre del doctor Uribe. Eso es posible, es usual, pero el mal de muchos no deja de ser consuelo de tontos.