9 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Feliz cumpleaños, maestro Alexis

Fue director de Colprensa y ha sido corresponsal de Radio Francia Internacional y de la DW (Voz de Alemania).
23 de julio de 2017
Por Óscar Domínguez
Por Óscar Domínguez
Fue director de Colprensa y ha sido corresponsal de Radio Francia Internacional y de la DW (Voz de Alemania).
23 de julio de 2017

Óscar Domínguez Giraldo

Escrito está que el amor nace cuando dos seres que no se buscan, se encuentran. El técnico Alexis García  y el fútbol, se conocieron una tarde de domingo y se enamoraron. Fue un caso de amor a primera vista.

Nacido en Medellín un 21 de julio como hoy, hace 57 años con sus noches, primero encantó  a la tribuna con su arte balompédico. Luego ha sido técnico ganador con los chicos y perdedor con los grandes.

García, cuasibachiller del Marco Fidel Suárez, de Medellín,  respeta los derechos “humanos” del balón. Es su jefe de relaciones públicas, una especie de ONG del juego bello.

Vive tan prendado del buen espectáculo que se alegra tanto de los goles de su equipo, como de los del prójimo. Ama el fútbol por el fútbol. Es capaz de invitar a almorzar a su rival si lo hizo mejor sobre el pasto.

Por lo pronto, mientras ejerce la docencia balompédica, seguirá siendo poeta clandestino. Habla como juega, con exquisitez y originalidad.  Palabra que sí. No es sino escuchar su prosa cuando lo invitan a tirar línea en televisión, en calidad de comentarista, adonde seguro regresará después del breve sabático en Santa Fe donde no se dieron los resultados, según el benévolo lugar común que se estila en estos casos.

A la par que aprenden los intríngulis del juego, sus pupilos (“mis negritos”) reciben cartilla sobre el buen decir. Y les encima su dosis personal de pragmatismo deportivo: No sólo de goles vive el jugador. Krammer García hace las veces de papá-mamá de sus muchachos. Les enseña que la inmortalidad que brinda el fútbol es fugaz como el beso de una mujer fatal. Todo lo enseña por el mismo salario.

El fútbol también es poesía con los pies. Es el legado de Alexis.

Sin duda estamos ante un híbrido de filósofo, poeta y deportista: una mezcla de Jorge Valdano y Juan Villoro, dos de sus ídolos, y Lionel Messi. Es de los que cree que “el poeta del año es el goleador del campeonato”.

LA UNIVERSIDAD DEL POTRERO

Durante años, llenó de talento, creatividad y goles el fútbol criollo. Lo hizo a través del Atlético Nacional con el que disputó una finalísima mundial en Tokio.

Muchos de sus talentos balompédicos fueron aprendidos en esa universidad llamada potrero.

AL GRANO CON ALEXIS 

Hace muchos aguacdros “hablamos” vía Internet:

– ¿Cuál es el primer recuerdo que tiene de niño?

– Los picaos de fútbol, en mi barrio, porque era discriminado, por pobre y negro, pero cuando jugábamos era el capo de la gallada.

–         ¿Quién lo metió en las gambetas del fútbol?

– El balón mismo, que nació conmigo y un hermano, Eduardo. Fue mi hincha numero uno desde niño.

–         ¿Mejor consejo que ha oído?

– En paisa “no coma de nada”; en español,  “la verdad está en usted mismo”

–         ¿Mejor consejo que ha dado?

– El secreto de la eficacia personal reside en concentrarse en los objetivos y luchar por ellos. La voluntad es la principal condición del triunfador.

–         ¿Propósito que siempre se ha hecho  y que no ha cumplido?

– Terminar el libro que comencé a escribir en 1994.

–         ¿Cosas que se le han quedado entre el tintero?

– Ir a un mundial, ahora lo haré de técnico de Colombia por ahí en el 2014. Aunque se me volvió más fácil ir a Marte.

–         ¿De qué le gustaría morir?

– Me encantaría morirme de la risa.

–     ¿Cree en el más allá?

– Si, porque ya casi no creo en los que viven en el más acá, hay mucha falsedad.

–         ¿Qué piensa del más acá?

– Que se está volviendo un feo lugar para quedarse, con yidis, teodolindos, chávez, correas y toda esa fauna. ¡Qué miedo!

–         Si cambiara de profesión ¿cuál le gustaría ejercer?

– La escritura, el periodismo, pero para informar, formar y entretener.

–         ¿Mientras más conoce a los hombres (¿o a las mujeres) más quiere a su mascota?

– Siii, pero tengo que conseguir mascota, porque tampoco creo en los animales

–         ¿Qué ha aprendido de su perro (o gato)?

– Solo me gustan los pájaros aunque son ingratos. Les das papaya y se van. Pero son muy analíticos

–         ¿Objetos que siempre lleva consigo?

– Generalmente, cuando se puede un billete de 50 mil por si las moscas y una gran energía.

–         ¿Le ha pasado algo que le cambió la vida?

– Si. La muerte de Andrés Escobar, me enseño que solo somos lo que podamos expresar en el momento en que aun respiremos.

–         ¿Está preparado para envejecer?

– No. Aunque estoy en el curso, aprendiendo que nadie es eterno, solo la mente te rejuvenece.

–         ¿La virtud y el defecto que le gustaría tener?

– La virtud: Decir siempre la verdad. El defecto: ser intolerante pero con la injusticia.

–         ¿El fracaso más creativo que ha tenido?

– Haber sido sacado de la lista de jugadores al mundial de 1994 me enseñó que a nadie se le puede regalar una moto para que se accidente; nadie debe tener lo que no puede manejar bien

–         ¿Lo que más le gusta regalar?

– Libros y escritos.

–         ¿Lo que detesta que le regalen?

– Calzoncillos y camisillas blancas, medias  y pañuelos, qué mal gusto.

–         ¿Qué día de la semana le gusta más?

– El sábado, me paso meditando casi todo el día.

–         ¿Con qué amigo o amiga de infancia le gustaría reencontrarse?

– Con  Beto, un amigo del barrio con el que apostábamos en todo y solo le ganaba en fútbol. El bailaba mejor y hacía mejor las patadas de Bruce Lee que yo, y tenía más suerte con las niñas…

–         ¿Libro que desearía haber escrito?

– Sueños de Fútbol de Jorge Valdano,  y  Dios es Redondo de Juan Villoro

–         ¿Disfruta a cabalidad de lo que tiene?

– Muchísimo, creo que es mi filosofía de vida.

–         ¿Sigue a pie juntillas las sugerencias de su horóscopo?

– No. Creo que el destino lo crea uno mismo con sus actuaciones, dice un refrán: “Si no te gusta la cosecha que recoges revisa la semilla que siembras”

–         ¿Es más lo que sabe o lo que desconoce de usted?

– A estas alturas, me he aguantado por 47 años. Me conozco bien.

–         ¿La habilidad manual que le gustaría tener?

– Tocar  guitarra, como Juanes.

–         ¿Persona que más admira?

– Mi mamá y no es respuesta de reina de belleza. En realidad admiro a los guerreros y mi madre es una en la extensión de la palabra.

–         ¿En quién le gustaría reencarnar?

– En Gabriel García Márquez

–         ¿Se sometería al detector de mentiras?

– Noooo, ni riesgos, explotaría la maquina.

–         ¿De los años que tiene, cuál le ha gustado más?

– El último ha sido estupendo, pero hay uno mejor, el que viene.

–         ¿Su plato favorito?

– La bandeja paisa, el médico me recetó una cada dos días.

–         ¿Se sale fácilmente de casillas?

– No, realmente soy calmado en general.

–         ¿De qué se arrepiente?

– De no haber aprendido antes a controlar lo impulsivo para responder las ofensas.

–         ¿Primer libro que leyó?

– Venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano, por obligación, tarea que me puso mi hermano cuando tenía 12 años. Pero que recuerde bien El Alquimista de Pablo Coello.

–         ¿Libro que está leyendo?

– Canastas Sagradas,  de Phil Jackson, técnico de baloncesto de EE.UU.

–         ¿Quién le gustaría haber sido?

– García Márquez, admiro su capacidad de soñar y  escribir.

–         ¿Qué es un amigo?

– Una especie en vías de extinción que si lo encuentras debes valorarlo como el mayor de los tesoros. Alguien que trascienda todo y se la juegue por vos.

–         ¿Persona que más ha influido en usted?

– Mi mamá y mi hermano Eduardo. Fuera de la familia, Jorge Valdano.

–         ¿Qué le gustaría olvidar?

– La  primera vez…… que respondí a una ofensa

–          ¿Por qué desea que lo recuerden?

–          Por ser una persona que le dio  a la  gente alegría a través del fútbol. Que fue honesto en lo que hizo y dejo un legado de ética y profesionalismo.

Un almuerzo en la sede de La Equidad

Cuando Alexis fue director del Club La Equidad, ahora dirigido por el profesor Luis Fernando Suárez,  me invitó a un almuerzo con su tropa. Le dí las gracias a través de las siguientes líneas (Ver la foto):-


–          Maestro Alexis, gracias mil por haberme mejorado el currículo con su invitación a compartir su entorno laboral. El que pida más que le piquen caña. Solo me faltó almorzar con su hija Valentina García para hacer moñona completa. Por lo pronto, corté oreja y rabo.

No tuvo presa mala esa visita. Me conmovió la relación que lleva con su equipo: de franca camaradería, admiración, respeto. Rico trabajar en un ambiente de esos. Usted ejerce como líder, sin estridencias.

Decía Simón González, el hijo del Brujo de Otraparte, el de Envigado, que el gobernante debe gobernar sin que los gobernantes sientan que son gobernados. Abogaba el expresidente de Incolda por un liderazo sereno, discreto, pero efectivo. Su educación se ajusta a esos parámetros.

El delicioso almuerzo con la sardinocracia del Gimnasio Los Pinos, del carajo. Creo que La Equidad les lleva a los demás equipos del mundo la ventaja de untarse todos los días, bueno, casi todos, de la compañía de niños. Con razón les ha ido tan bien en el campeonato.

Regresé a casa chicaniando con la gorra y la camiseta de la Equidad que me regaló. Y con la delicia de almuerzo casero que sirven allá. Veo que le dieron la presa más grande y la ensalada mayor, pero se le perdona. Además, el jefe no hace cola.

Bueno, yo tampoco la hice. Espero que la muchachada de La Equidad no haya maltratado a doña Geno, mi madre, por la colada tan olímpica. Pero tenía el aval de su persona.

Gente del carajo la que lo rodea. Como su asistente, el Panelo Valencia quien también quedó en la foto. Lo mismo el Chontico Herrera a quien hoy ví en El Espectador en una foto vieja, con la selección. El alzhéimer no me permite recordar el nombre de otros amigos muy interesantes que me presentó.

Siempre me ha llamado la atención el oficio del utilero. O aguatero. Alguna día escribiré sobre ellos. Al utilero de La Equidad lo vi  recogiendo las cáscaras que dejaban los jugadores después del entrenamiento que me perdí. Lo hacía con cariño, con ganas. Una forma de respetar su oficio.

Para una persona que ha seguido el fútbol desde sus primeros teteros, como es mi caso, compartir con ustedes fue una nota.

Hasta fui “figura” fugaz  durante el almuerzo. La mejor pregunta me la hizo un pelao: “¿Usted es el papá de Alexis?”. Le conté a mi mujer y me dijo: Pues podrías pasar por su papá: Alexis no revela más de 40 años.

(También le comenté a Gloria que había aprovechado la ocasión para escurrirle el bulto a la ensalada que pocón me gusta).

Gloria le agradece el fino detalle de haberle enviado su postre, la donut. Pero como ella no puede comer nada con azúcar, la golosina quedó en el buche de este negro que tampoco puede comer azúcar.

Le reitero que me encantó el texto suyo que leí: La Despedida. Si le agregara algo me lo tiraría. Solo vi por ahí una que otra coma en fuera de lugar. ¿Ya tiene el título? García Márquez dice que los mejores títulos se le ocurrían bajo la ducha. Así que ojo al baño.

Lástima que los nietos Mateo y Patrick George, estén tan lejos, en Melobourne, para comentarles que estuve al lado de un grupo de muchachos que hace bellezas en el terreno de juego, así por estos días ustedes estén con el Cristo de Espaldas. Pero usted que ha administrado bien las vacas gordas, sabrá sacarle partido a las flacas. Mejor equivocarse ahora, y rectificar después. Hay tiempo. Decía un exprimer ministro israelí: Si vas a cometer errores, que sean los errores correctos.

Me gustó su forma de conducir a esta muchachada que le dará el codazo generacional con el tiempo. Como decíamos, el cuarto de hora del futbolista, es corto como suspiro de monja. Ellos necesitan de la asesoría de su cuerpo técnico que les ayuda a crecer. Y no solo en lo deportivo. Veo que usted y su grupo les enseñan y ayudan a crecer en todos los órdenes. No sólo del gol vive el hombre.

Creo que mejor me abro del parche. od