18 de mayo de 2021
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El Tour de las sorpresas

25 de julio de 2017
Por Albeiro Valencia Llano
Por Albeiro Valencia Llano
25 de julio de 2017

albeiro valencia

Terminó la carrera por etapas más famosa del mundo con un resultado inesperado, pues el colombiano Rigoberto Urán quedó de subcampeón a 54 segundos de Chris Froome, quien conquistó su cuarto Tour.

Esta competencia ha sido esquiva para nuestros ciclistas. Cochise Rodríguez se convirtió en el colombiano que abrió el camino en 1975 y después llegó el primer triunfo de etapa para Colombia, con Lucho Herrera, en 1984, quien además ganó dos veces la camiseta de montaña; en 1988 Fabio Parra conquistó el tercer lugar del podio, detrás del campeón Pedro Delgado y del holandés Steven Rooks. Luego llegó Nairo Quintana y conquistó el subcampeonato en el Tour de 2013, la camiseta de montaña y la de mejor joven; en 2015 fue segundo después de Froome y al año siguiente ocupó el tercer lugar.

En la historia de esta competencia nuestros deportistas han ganado 16 etapas, cinco títulos de montaña, cuatro camisetas del mejor joven y el título de la combinada; el protagonismo de nuestros ciclistas es evidente, pero falta el título de campeón, el premio mayor.

La apuesta de Nairo Quintana

Nuestro mejor ciclista ya triunfó en dos de las tres grandes carreras del mundo. En 2014 alcanzó el campeonato del Giro de Italia y la camiseta de los jóvenes y en 2015 conquistó la Vuelta a España; solo le falta el Tour, que no ha podido ganar porque allí está Froome, un ciclista muy completo en todos los terrenos. Este año se preparó para el Giro de Italia y quedó de subcampeón; perdió por 31 segundos frente a un ciclista todo terreno, el holandés Tom Dumolin, un especialista en la contrarreloj que, además, va bien en la montaña.

Llegó al Tour sin fuerzas para igualar lo hecho en años anteriores porque intentar ganar Giro y Tour lo desgastó y le pasó factura, no alcanzó podio y quedó en el puesto 12. Al respecto dijo Eusebio Unzué, mánager del Movistar, que Nairo no hizo un Giro brillante y que en los últimos años no lo ha visto progresar. El tema ha generado polémica en Europa y, por supuesto, en Colombia; sobre este asunto don Luis, el papá de Nairo, criticó a Movistar asegurando que a su hijo lo habían quemado llevándolo a correr el Giro de Italia. Y sobre la apuesta de participar en las dos grandes carreras dijo Nairo que “Es la primera vez que corro Giro y Tour; esperábamos acertar, pero nos equivocamos”.

Hoy, cuando se hace el balance, los especialistas europeos afirman que Nairo debe apostarle solo al Tour porque el Giro es muy exigente y un ciclista no puede llegar entero a la competencia francesa, porque no hay tiempo para descansar y volver a coger el ritmo. A Nairo le falta solo ganar el Tour, y esta es su apuesta para el próximo año.

Rigoberto Urán

Nació el 26 de enero de 1987 en Urrao, Antioquia; cuando tenía 14 años asesinaron a su padre en un retén de los paramilitares y se vio obligado a continuar con el oficio de vender lotería y chance, que era el sustento de la familia. Superó la tragedia y continuó con la afición al ciclismo como estilo de vida; participó en muchas competencias y se consagró como campeón nacional juvenil. Con esta hoja de vida llegó al equipo Team Tenax (Italia), gracias a la recomendación de su paisano Marlon Pérez; en la primera temporada tuvo un accidente y sufrió fractura de clavícula, pero cuando se recuperó pasó al Unibet, de Bélgica; tenía 19 años y ya se había destacado en varias carreras. Después sufrió otra caída, en la Vuelta de Alemania, con fractura de los dos codos, muñeca, clavícula izquierda y le dieron seis meses de incapacidad. En esta época pasó por varios equipos hasta que llegó al Cannondale-Drapac. Saltó a la fama en 2012, en las Olimpíadas de Londres, cuando Mariana Pajón conquistó la medalla de oro y Urán, plata; fue el mejor joven del Giro de Italia en 2012, subcampeón en el Giro del año siguiente y repitió podio en 2014, al lado de Nairo Quintana.

El Tour 2017

La vida de Urán está llena de sacrificios y se dice que tiene enorme capacidad de aguante en todos los terrenos. Llegó al Tour sin ningún favoritismo, pero él y su equipo confiaban en que haría una buena carrera. No ganaba ninguna competencia desde el 9 de noviembre de 2015, cuando se impuso en el Gran Premio de Quebec (Canadá), pero se preparó muy bien para el Tour, desde noviembre pasado, en las carreteras de La Ceja, Abejorral y La Unión; atravesaba el Valle de Aburrá hacia Bolombolo, bajaba al río Cauca y subía a Concordia.

Su protagonismo en este Tour se definió en la etapa reina, un tramo de 181,5 kilómetros, con tres puertos de categoría especial, un triunfo muy sufrido, pues tuvieron caídas Richie Porte y Gerain Thomas; Rigoberto se salvó por centímetros pues cuando se fue al suelo Daniel Martín, lo alcanzó a tocar y le dañó el tensor del cambio. Soportó el último tramo con fuerza y tesón y entró al embalaje con Warren Barguil, quien alcanzó a celebrar, pues se creyó vencedor; la etapa se definió por foto-finish. Le informaron que había ganado, pero pensó que lo estaban vacilando, porque llegó con la bicicleta averiada. Sobre este triunfo dijo, en forma desabrochada, con el estilo que lo caracteriza: “Fue una sorpresa para mí. Estaba en el control al dopaje, cuando me dijeron que gané ¡Qué hijuep… alegría”! Esta victoria lo ubicó en el cuarto lugar de la general y quedó a 55 segundos de Froome.

En este momento pensó que podía llegar al podio; soportó bien las siguientes etapas siguiéndole el paso al equipo Sky de Froome. Después, el sábado 22, hizo su mejor contrarreloj, porque entró de octavo y aseguró el segundo lugar.

El balance es muy bueno. Urán superó las expectativas; Nairo quería ganar, lo perjudicó el Giro, ocupó el puesto 12, pero terminó con dignidad; sobre el tema dijo que “He recibido críticas fuertes, pero de todo se aprende, no nos podemos quedar solo con los elogios”. Esteban Chaves aspiraba terminar entre los 10 primeros, pero quedó en el puesto 62; piensa lograr podio en la Vuelta a España. Carlos Betancur cumplió su papel de gregario y ayudó a Nairo hasta donde pudo. Darwin Atapuma luchó por una etapa, pero solo alcanzó el segundo lugar en el tramo del 20 de Julio. Járlinson Pantano colaboró con Alberto Contador en la montaña, pero su líder no respondió. Y Sergio Luis Henao asistió a Froome en su papel de gregario y lo hizo muy bien; terminó en el puesto 28.

Por último, a Nairo se le fue el Tour, pero Rigoberto se convirtió en ídolo cuando aseguró el segundo lugar y le devolvió la alegría a sus compatriotas.