20 de mayo de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
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LA ECONOMÍA DE «COLOMBIA NO REPUNTA»

20 de mayo de 2017

El Gobierno Nacional, y más precisamente, las autoridades económicas (entiéndase ministerios de Hacienda, Industria, Vivienda, Agricultura, Minas, Banco de la República y Planeación Nacional), deben actuar de manera urgente para que al cierre del primer semestre, poco más de 40 días, la tendencia de la economía cambie radicalmente, y tal como algunos de ellos plantean, hayamos tocado fondo en términos de bajo crecimiento del Producto Interno Bruto, termómetro rey del desempeño económico. Crecer 1,1% entre enero y marzo no solo es un dato mediocre sino desesperanzador para la economía, una ciencia social que se mueve con base en las expectativas del mercado y la búsqueda de la certeza en un mundo cada vez más incierto en materia de negocios y de libre comercio. Este 2017 arrancó flojo en términos de consumo de los hogares que tiene grandes consecuencias en las ventas. Y eso no tiene otra explicación que las altas tasas de interés y la baja dinámica industrial.

El crecimiento registrado de 1,1% representa menos de la mitad del mismo periodo del año pasado cuando fue de 2,7%. Si bien el dato es menor al previsto por el Banco de la República, que había estimado que la economía crecería 1,3%, lo que más preocupa es el descenso de la construcción que tuvo una contracción de 7,1%, causado por el bajo ritmo de las edificaciones. En el sector constructor se han encendido las luces de alerta pues es el principal motor que ha impulsado la economía y el empleo en los últimos años; tuvo un decrecimiento de 1,4%. Aún no se ven las grandes obras de las alcaldías y gobernaciones ni tampoco se ve al Ministerio de Vivienda jugando un papel contra cíclico para la economía, tal como había ocurrido en momentos de fuerte desaceleración como el actual.

¿Qué pasó con el plan Colombia Repunta? Si bien esta estrategia gubernamental fue presentada en febrero y aún no afina motores, existe gran preocupación entre los actores económicos sobre la lentitud de su puesta en marcha. En febrero pasado, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, lanzó la estrategia que esperaba hacer que la economía creciera 1,3 puntos porcentuales y generara más de 750.000 empleos en este 2017. Dijo el Ministro que “Colombia Repunta se construye sobre una economía con mejores condiciones estructurales y se basa en tres grandes componentes: construimos mejor entorno económico, nuevos estímulos para el sector privado y más inversión para impulsar el crecimiento”, pero nada de eso ha sido realidad y pesa más la incertidumbre por los acuerdos de paz, los efectos de la reforma tributaria y la ausencia de una rebaja más agresiva de las tasas de interés por parte del Emisor.

Al sector privado se le prometieron menores tarifas de impuesto sobre las utilidades de las empresas, deducibilidad plena del IVA a los bienes de capital, una tarifa unificada para zonas francas en 20% sin pago de parafiscales y beneficios tributarios para el sector de hotelería y turismo, y nada de eso se ha sentido en los sectores productivos. Hay que acelerar Colombia Repunta que también prevé la eliminación permanente de 3.400 aranceles para materias primas y bienes de capital, que se espera generen un ahorro de $1,2 billones al sector privado para la creación de empleo e inversión. Peligroso que el remedio llegue tarde y se caiga más en crecimiento.

EDITORIAL/LA REPÚBLICA