24 de mayo de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El coronel (r) González, condenado por la muerte de dos indenfesos muchachos en Neira, busca acogerse a la JEP

12 de abril de 2017
12 de abril de 2017

Manizales, 12 de abril de 2017. El Coronel (R) Robinson González del Río, condenado a 37 años de prisión por presentar a dos jóvenes como guerrilleros caídos en combate, en 2007, en el municipio de Neira, figura en una lista de 53 policías y militares en retiro que se postularon de manera oficial a la Justicia Especial para la Paz.

La noticia ha caído como un baldado de agua fría a los familiares de estos indefensos muchachos que cayeron en la repudiable acción criminal.

Un juzgado especializado de Pereira condenó a 37 años y 6 meses de prisión al coronel (r) González del Río por las muertes de Javier Moreno y Janio Sepúlveda, en hechos ocurridos en septiembre de 2007 en Neira, Caldas.

Del Río ya completa condenas que suman 74 años de cárcel por su responsabilidad en ‘falsos positivos’ y tráfico de armas para las bandas criminales.

El coronel González, el oficial más investigado por ejecuciones extrajudiciales o ‘falsos positivos’, sembró dolor, incertidumbre, rabia, indignación en Caldas por las acciones criminales que cometió y que lo han hecho acreedor a varias condenas.

Neira sufrió en carne propia las consecuencias de su sevicia. Dos jóvenes de familias humildes fueron acribillados por orden suya en una acción criminal que ha sido castigada como un «falso positivo» con una pena ejemplar de 37 años. En otros países ya hubiera sido ejecutado por estos asesinatos.

¿Qué justicia es ésta?

Comenzamos a escuchar cosas asombrosas. Por ejemplo, asesinos de la peor calaña, que inundaron de sangre inocente al país, ahora corren a ampararse en la Justicia Especializada, recientemente creada por los acuerdos entre el gobidrno y la guerrilla.

Por ejemplo: un coronel de apellido González que armó muchos falsos positivos que dejó viudas y niños inocentes a la intemperie, ahora quiere tomar el ropaje de una inocente oveja para guarecerse, en su exclusivo favor, de las bondades de una justicia regalona.

La opinión debe estar alerta contra esa posible demasía de los jueces que en vez de sembrar la paz, abren más boquete de desesperanza y dolor en la mente asustada de los colombianos.

En contexto:

Revista Semana

La Sala Penal del Tribunal Superior de Manizales confirmó el fallo condenatorio por 37 años y cinco meses de prisión en contra del coronel del Ejército (r) Robinson Javier González del Río, por el delito de homicidio del que fueron víctimas dos campesinos de una vereda de Neira, en el norte de Caldas.

González Del Río fue detenido hace tres años por la investigación que se abrió en su contra, que indicaba que participó en las ejecuciones extrajudiciales de Janiot César Sepúlveda Ámbito y Javier Andrés Moreno, ocurridas el 29 de septiembre del 2007, cuando mediante engaños fueron llevados por Juan Carlos Arenas Huertas -condenado a 50 meses por estos hechos- a la vereda Trocaderos de Neira, para ser fusilados y luego hacerlos pasar por integrantes de grupos alzados en armas.

El militar, quien para la época de los hechos era el comandante del batallón de Contraguerrilla N° 57, fue condenado en primera instancia por el Juzgado Primero Penal Especializado de Pereira.

Le puede interesar: La historia de los 14 ‘falsos positivos‘ de González Del Río

Según la sentencia, los asesinatos de los labriegos ocurrieron el 29 de septiembre del 2007. Para ese día el equipo de contraguerrilla del batallón a cargo de González reportó que enfrentaría a 12 guerrilleros que supuestamente hacían parte de las FARC. En la zona no operaban frentes del grupo insurgente.

Contra el exmilitar cursan investigaciones de hechos ocurridos entre el 2006 y el 2009, con víctimas de varios municipios del país, de Antioquia y del Eje Cafetero.

González del Río, además, deberá pagar una multa de 4.580 salarios mínimos y 18 años de prohibición para ejercer derechos y funciones públicas.

Con la condena suma 74 años de cárcel de varias impuestas por su responsabilidad en ‘falsos positivos’ y tráfico de armas para bandas criminales. Un juzgado especializado de Antioquia lo condenó a 30 años de prisión por participar en 31 homicidios, concierto para delinquir, peculado y porte de armas de uso privativo.

El exoficial es el más investigado en el país por los llamados ‘falsos positivos’, además de casos de ejecuciones extrajudiciales en el Eje Cafetero. De 100 procesos, el 30 % pertenece a la unidad militar de la que era comandante.

Expedientes de la Fiscalía detallan cómo este comandante participó en ejecuciones extrajudiciales, información que llevó a que fuera capturado el 29 de agosto del 2012, cuando se desempeñaba como comandante de una de las escuelas de formación especial del Ejército.

En las diligencias los jueces relacionaron las actuaciones del batallón de alta montaña que dirigía, por la muerte de campesinos de Chinchiná, Neira y Manizales, varios de ellos recolectores de café que fueron retenidos por uniformados del Ejército y posteriormente aparecieron asesinados y presentados como ilegales.

El oficial retirado, en declaraciones a las autoridades judiciales, relató que por directriz del comandante, en ese entonces, general Mario Montoya, las tropas del Ejército y del Gaula debían dar resultados con bajas y no detenciones. Explicó que la orden del general Montoya era mostrar resultados a como diera lugar.