22 de mayo de 2022
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Una ciudad estigmatizada

29 de marzo de 2017
29 de marzo de 2017

Política con pimienta

Estamos quedando como un zapato en el país Por Manizales ya no pasa el Meridiano Cultural de Colombia, como ufanamente decían nuestros abuelos. Somos una ciudad estigmatizada en el país. No hay día que los medios de comunicación no mencionen un caldense metido en una colada. Roberto Prieto Uribe se ha erigido como el máximo exponente de estos especímenes de mala leche. Este individuo nos asombra cada día más con sus hazañas. No ha terminado el día cuando los medios están informando de  otra de sus audacias. Ayer, por ejemplo, el Departamento Administrativo  informó que la firma Marketmedios ha participado desde el año 2010 en 9 procesos de selección con la Presidencia de la República, tanto en la modalidad de selección abreviada como de licitación pública y que había obtenido contratos por mil millones de pesos de ese proceso. Todo esto ha salido a flote después de que Santos nos metió la mano al bolsillo con una odiosa reforma tributaria. Ya no brilla en el panorama nacional  el fulgor de un Fernando Londoño, un Silvio Villegas o un Alzate Avendaño. Hoy se destacan otros esteorotipos que nos avergüenzan.

Otro Roberto Prieto

Roberto Prieto

Y como si todo esto fuera poco, el columnista de «El Espectador» Yohir Akerman nos contó el pasado fin de semana otra historia que nos sigue dejando mal parados. Escribió de un tal Fernán Ocampo, un empresario de Manizales que fundó LinkTic, una empresa contratada por la campaña del actual alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa para atacar las campañas de Clara López o de Rafael Pardo. «Ocampo, un vargasllerista puro como se define frente a su equipo, ha estado inmerso en varios escándalos, uno de ellos por un cuestionado contrato de 522 millones de pesos entregado a dedo por la Contraloría de Bogotá, y otros por tener un escuadrón de usuarios fantasma en las redes dedicados a comentar en los foros de internet a favor de quien le pague para ello», detalla el columnista Akerman. Todavía más: «La compañía de Ocampo logró contratos con la Aeronáutica Civil, el Ministerio de Transporte, Servicios Postales Nacionales y el Ministerio de Minas y Energía, entre otros, y todos estos tienen un común denominador: que son instituciones que fueron controladas por cuotas del exvicepresidente Germán Vargas Lleras». Una especie de Roberto Prieto, pero en menor escala, que tienen algo en común: son de Manizales.

Amistad profunda

Se presume que entre Juan Manuel Santos y  Roberto Prieto existió una  amistad profunda. Desde hace muchos años  hemos visto al manizaleño  como cordón umbilical del hoy presidente.

¡Pero qué mal amigo!

Abusó  de la sombra que proyectaba el máximo ejecutivo del país. Se puede lícitamente suponer que ese Prieto ordeñó a Santos como le dio la gana. Se ha demostrado que no tienen fin los contratos conseguidos por su familia gracias al poder  de intriga de quien era el íntimo del ejecutivo. Casi todos los organismos del Estado fueron  sujetos pasivos de sus arañazos, y su avidez por el dinero oscuramente obtenido, llegó hasta el  BID  en donde, por influencias de Santos, tuvo un cargo representativo. Allí llegó con olfato perverso, a  mirar cómo mordía en favor de los suyos. Definitivamente este Prieto es un sujeto pestilente.

Arboleda en la Doble W Radio

Luis Fernando Arboleda

El equipo periodístico de Julio Sánchez Cristo no quedó satisfecho hoy con las explicaciones que le entregó el presidente de Findeter, Luis Fernando Arboleda, sobre sus relaciones con Roberto Prieto y los contratos a Orlando Fajardo en Findeter. Según la Doble W Radio, «los contratos entregados a este consorcio son millonarios, por ejemplo, entre 2012 y 2013, tuvieron a su cargo los contratos para los acueductos de Montería, Ipiales, Paipa y Garagoa, que suman más de 24.000 millones de pesos». Arboleda en muchas de sus respuestas se fue por las ramas y se dedicó a reseñar las inversiones de Findeter en algunas ciudades, entre ellas Barranquilla, lo que no dejó satisfechos a los periodistas que le estaban preguntando. El interrogatorio continuará ahora en la Fiscalía…

¡Qué pobreza mental!

¡Qué pobreza mental!  Sus respuestas fueron torpes, y un  fiscal, de ellas, sacaría la prueba. Entre Arboleda y Prieto existió una amistad íntima. Cuando  el ex-amigo de Santos estuvo en el BID, se llevó al hijo de Arboleda para que trabajara alli. ¡Qué par de mancornas!