6 de julio de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

LAS ZONAS FRANCAS SON PLATAFORMAS DE DESARROLLO

21 de febrero de 2017

Colombia cuenta con una amplia experiencia en la creación y desarrollo de zonas francas, una estrategia de crecimiento económico que vincula a los gobiernos nacionales, locales y regionales con la gestión empresarial de alto impacto en lugares destinados para esos fines concretos. Las primeras áreas específicas destinadas para crecer el comercio internacional y generarles espacios a las empresas, datan de hace casi seis décadas con muy buenos resultados para la economía colombiana. Hoy hay más de un centenar de estos lugares destinados a fomentar las actividades comerciales, industriales de bienes y/o servicios, con normatividad especial en impuestos, aduanas y reglamentación de comercio exterior, que se han convertido en una manera expedita de revolucionar el desarrollo de algunas regiones colombianas, especialmente en la Sabana de Bogotá, el Valle del Cauca y el área metropolitana de Barranquilla, entre las más destacadas, pero haciendo la salvedad de que estas plataformas existen a lo largo y ancho del país con muy buenos resultados. No en vano más de 1.200 empresas en Colombia trabajan desde una zona franca con excelentes resultados para los socios y accionistas, y para las comunidades directas. Por esta razón es que respaldamos el nuevo marco regulatorio acordado en la pasada reforma tributaria en donde se plasman mayores beneficios, reglas más claras, seguridad jurídica para los inversionistas, mayor  competitividad, y lo más importante trabajo mancomunado entre empresarios y gobiernos. Las condiciones especiales con una tasa de IRC de 20%, sin sobretasa y con beneficios fiscales, siguen intactas, fortalezas que ha destacado la nueva Cámara de Usuarios de Zonas Francas del gremio de empresarios de la Andi que lanzó la nueva campaña: “La Nueva cara del País”, que busca comunicar los incentivos del régimen para los empresarios y las zonas en las que estas están ubicadas. En particular, el Gobierno espera que por medio de zonas francas se recojan nuevas inversiones calculadas en unos $20 billones en los próximos tres años, gracias a los nuevos estímulos que se plantean. Si las cifras se dan tal como se tiene planeado, representarían un crecimiento de 20% en las inversiones que actualmente llegan a $40 billones, “más de lo que va a aportar el Gobierno a las 4G”, según las cuentas de la Andi; que de paso celebra la aprobación de cuatro zonas francas nuevas en los sectores de salud, alimentos, portuarias y de Costa afuera. En conclusión la pelota está en el terreno de los empresarios con planes de expansión, quienes hoy cuentan con una tasa de cambio relativamente estable que promedia los $3.000 por dólar, una docena de tratados de libre comercio y  condiciones favorables para producir en el centenar de zonas francas que existen a lo largo y ancho del país. Ojalá esta estrategia marche viento en popa para bien del crecimiento nacional.

EDTORIAL/LA REPÚBLICA