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La crisis política militar del 65

31 de enero de 2017
Por José Ferney Paz Quintero
Por José Ferney Paz Quintero
31 de enero de 2017

José Ferney Paz Quintero
Abogado consultor
 

Continuación:“Regresé, me coloqué entre los dos y comenzó el debate“, así inicia el ex presidente Valencia su remembranza de este episodio con los generales Reveiz  Pizarro y Ruiz Novoa, donde el primero recrimina duramente  a quien hasta ese momento ejercía el ministerio de Guerra por su beligerancia política que no le hace bien  al gobierno ni a las fuerzas armadas, con una defensa débil  de parte de Ruiz Novoa, quien  en una forma altanera, voltea hacia el presidente, expresándole: ”señor presidente, esto se resuelve muy fácil: escoja su excelencia entre el General Ruiz y el General Reveíz.”

“Yo estoy con los leales, general Ruiz”, le responde el presidente, “en ese momento,” “el cometió una enorme torpeza al decirme:”Entonces yo presento renuncia del cargo de Ministro de Guerra.” “y yo le dije con la rapidez del rayo: ¿Por qué? ¿Usted no es leal? ¿A quién cree usted que me he referido en caso de que usted  sea leal?

Al aceptarle el presidente reunirse a solas con  Ruiz  este le  manifiesta, “lo que le voy a decir es muy grave“, encuentro que relata el presidente en los siguientes términos:”yo tuve la impresión de que me iba a intimar en ese momento. El estaba armado y debía tener un revólver de calibre largo en el pantalón de atrás porque sentado a cada momento daba la vuelta, porque el cañón no lo  dejaba recostarse bien. Yo tenía el revólver cogido de la culata y con el gatillo en la mano. Con esta determinación, quiero que quede constancia en la grabación que sí él me intimaba a prisión, yo le disparaba, porque me parecía que era una insurrección militar que yo estaba en el deber de conjurar, inclusive por la fuerza.”

“Ruiz no se atrevió a intimarme, me dice debo decirle algo, porque mejor…. que no fuera a nombrar a  Reveiz Ministro, que nombrara a Ayerbe Chaux  y le dije “yo tengo mucho gusto en hacer un sondeo con los generales para complacerlo a usted, pero mi candidato es Reveiz.”

“Los generales reunidos en el salón del Consejo de Ministros  apoyan a Reveiz, al conocer esa decisión, me dijo “Bueno, entonces yo me retiro“.

La despedida es narrada por Valencia: “general algún día ha de ocupar usted el solio de Bolívar y si no se nos presenta esta crisis pudiera haber sido mucho antes de lo que usted se imagina. No este periodo, le agregué porque vamos a elegir al doctor Carlos Lleras  que es el compromiso de los partidos de unión, pero ocúpelo siquiera en este momento, este sillón  para que me escriba aquí mismo sobre el escritorio la renuncia que me ofrece.” “No, no hay necesidad, yo se la dejo  aquí en secretaría.” “nos levantamos, se despidió muy seco, yo menos seco, más cordial, pero muy firme y salió. Llamo por el cito fono al secretario  y le dije: ¿ya entregó el general Ruiz la renuncia? ¿Cuál renuncia? “una que me va dejar con usted. Me dijo: no  ¿la está escribiendo?. “no, salió  precipitadamente, “ hacia  donde? “ salió de palacio “ “ cerciórese y dígamelo?

Comprendiendo la gravedad del momento, Valencia entra al salón donde se encuentra Reveiz acompañado  de todos los altos mandos, marina, aviación, y le  dice.” señor general, tengo el honor de nombrarlo a usted Ministro de Guerra, después de la renuncia que le acabo de aceptar al general Ruiz Novoa. El general Reveiz que era un militar, se puso de pié, se cuadró, me saludo militarmente y me dijo:” como ordene  señor presidente “. Le dije “pero es más, tengo que posesionarlo ya porque ha pasado esto: quedó en darme la renuncia no me la ha enviado, se ha ido y puede irse a conspirar al ministerio  Guerra.

“De inmediato ordené la elaboración  del acta de posesión, y mientras la escribían me comunico con el general Fajardo en el ministerio de Guerra a quien le informo del nuevo ministro y le  pregunto por el general Ruiz, si señor   está  en su  oficina…… le hablo  como comandante en jefe; no deje usted entrar a nadie al ministerio y no descarto la posibilidad de que haya que detener  al general Ruiz Novoa. Pero absténgase de hacerlo sin la orden expresa mía.  Le paso al General Reveiz que asume por teléfono las funciones de su cargo. Pasó Reveiz, le repitió estas instrucciones y le dio otras sobre el acuartelamiento de las tropas.”

“Paso al salón de ministros e invito a los ministros civiles también reunidos allí  a presenciar la posesión del general Reveiz, no “exagero al decirle que se quedaron atónitos. Entraron y presenciaron la posesión, le pedí al general Reveiz  que saliera de inmediato a hacerse cargo de las tropas y no pasó nada más. Esto era lo que quería grabar.”  (Para información de los lectores se desempeñaba como ministro de gobierno,  tal vez uno de los últimos caballeros de la política el ex senador  y dirigente político caldense Dr. Alberto Mendoza Hoyos, quien  deferentemente me  hizo entrega de este documento histórico cuando se desempeñaba como  alcalde  de la ciudad de Manizales y  el suscrito  como  su secretario general)

Termino este artículo que  recoge  importantes  hechos de la historia política del país, con una  afirmación  que cobra validez en esta época de tantos habilidosos , arribistas y trepangos del poder, con la siguiente afirmación del ex presidente Valencia refiriéndose  a  lo sucedido en el año 1965: “ Pero vino lo que siempre viene en Colombia: que cuando un  hombre ocupa una posición próximo al corazón del presidente, principian los intermediarios a perturbar la serenidad de este hombre y a hacerle concebir ambiciones que él no tenía y que inclusive no le interesaba tener.”

Fueron cinco horas  donde se puso en jaque la institucionalidad colombiana, y la forma como  un presidente civil supo sortear una gravísima crisis militar.

Adenda: A propósito de la propuesta electoral del entonces candidato  Trump de  construir un muro en la frontera que comparten con México y  la decisión del nuevo gobierno de ejecutarlo honrando  lo prometido, el gobierno de Peña Nieto debería  responderle  que  acepta la petición de la construcción del muro, más aún que lo costeará sobre las fronteras  que  existían en 1776  cuando el territorio mexicano comprendía California, Nevada, Utah, Nuevo México, Texas, parte de Arizona, Kansas, y Oklahoma, áreas que en su momento pertenecieron a México.

Basta repasar  la historia para entender  el porqué cuando se  recorre suelo mexicano se encuentran mensajes con el texto: “queremos  que EEUU  devuelva los territorios que robó a México.”, los cuales fueron trasferidos por el tratado de Guadalupe Hidalgo, oficialmente llamado “ tratado de paz, amistad, límites y arreglo definitivo entre EE UU Mexicanos, y  los EE UU de América” firmado el 2 de febrero de  1848 dando fin a la guerra entre ambos países, pero perdiendo más de la mitad de su territorio.

Adenda dos: A medida que se van conociendo  las normas y los nuevos tributos  de la reforma tributaria impulsada por el Ministro rentista investigado por los casos de Isagen, Reficar , sin explicar su participación en Dragacol  y posible precandidato de los  amigos azules ( ¿así de mal  anda esta colectividad .?) expertos en la materia, contadores  y estudiosos de los temas  tributarios se llenan de razones para afirmar que se trata de un estatuto regresivo, confiscatorio, con característica de caer en el campo de la expoliación.

Lo  cierto es, que esta  mal llamada reforma  estructural  traerá  consecuencias electorales.

 

Bogotá, Enero  31 de 2017.