4 de julio de 2022
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La cabalgata de la Feria: un evento que convoca multitudes

3 de enero de 2017
3 de enero de 2017

Manizales, 03 de enero de 2017. Rompiendo con la tradición de realizarse el sábado como abrebocas a la programación ferial, ayer se realizó por las principales calles de Manizales la cabalgata que convoca a caballistas de varias partes de Colombia. Desde la una de la tarde, miles de manizaleños se apostaron a lo largo del recorrido que hacen los caballos para admirar los hermosos ejemplares que sus propietarios sacan a relucir en un evento que es un atractivo más de la programación ferial. El recorrido que se inicia en la Plaza de Toros, esta vez fue modificado: en vez de transitar por la carrera 22, una vía arteria de la ciudad, el desplazamiento de los animales se realizó por la carrera 20.

Desde horas antes de iniciarse oficialmente la cabalgata, Manizales vive un ambiente equino digno de resaltar, Desde el hospital Santa Sofía  hasta la plaza de toros, el carril de subida se llena de camiones y camionetas que empiezan a descargar los caballos que llegan de distintas partes del país. El tráfico por el sector se vuelve pesado debido a que se reduce un carril. Ya en la plaza de toros la logística está lista para que empiece la fiesta equina. Esta vez precedió a la cabalgata un ciclopaseo que reunió más demil quinientos aficionados a la bicicleta.

Al iniciase el recorrido que finaliza en el sector de San Rafael, se presentó la muerte de dos ejemplares. El primero ocurrió por un infarto que sufrió el animal cuando lo estaban preparando para la cabalgata. El otro murió como consecuencia de haberse volado después de que fue bajado del vehículo en que lo trajeron a Manizales. En su loca carrera, el caballo rodó por un barranco cerca del sitio donde se inicio del certamen. Las autoridades hicieron énfasis en que los animales no murieron durante el recorrido, sino antes.

Cerca de dos mil quinientos caballos recorrieron la ciudad. En un derroche de alegría, los caballistas demoraron cerca de ocho horas para realizar el recorrido. Todo porque a medida que avanzaban, la agente se aglomeraba. A las siete de la noche la Avenida Santander era todavía un mar de gente que saludaba a los orgullosos propietarios de hermosos ejemplares. Los hombres se fijaban, sobre todo, en las hermosas amazonas que exhibían su belleza montadas sobre un caballo. Las mujeres le dan atractivo a  la cabalgata.

Cuando el desfile se inició se podía observar el orden en el desplazamiento de animales y jinetes. Más de quince cuadras llenaba la cabalgata. Desde luego, a medida que avanzaba, se iban observando distancias. Tanto, que ya sobre la Avenida Santander quedaban espacios hasta de una cuadra. Los jinetes se separan y, por momentos, paran para bajarse a descansar o darle alimento al caballo. Esas primeras quince cuadras cuando todo el grupo anda compacto, se convierten al atardecer en más de cincuenta.

La presencia de la gente en la calle para aplaudir a los mejores ejemplares se extiende a todo lo largo del recorrido. Del Parque de la Mujer para arriba, el ambiente se torna más alegre. Todo porque a la música que llevan en sus alforjas algunos caballistas se suman los equipos de sonido que se exhiben en algunas esquinas para alegrar la fiesta del caballo.