29 de junio de 2022
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EL GOBIERNO DE NORUEGA Y EL PREMIO NOBEL

22 de diciembre de 2016

Son muchas las reacciones que se han producido a raíz de la pregunta que una periodista le lanzó al presidente Santos en el marco de la ceremonia de entrega del Nobel de la Paz otorgado por el gobierno noruego.

Digamos que en el gremio de periodistas hay quienes se especializan en hacer preguntas incómodas y en los momentos menos adecuados. Los hay que hacen una pregunta y se responden ellos mismos. Hubo en nuestro medio un periodista que le preguntó a un Papa si no le incomodaba el celibato. Y otro que le hizo una pregunta a un Ministro extranjero, del siguiente tenor: ¿,“Cómo calificaría usted la corbata que lleva puesta de ese color tan chillón?.

En su momento alguien le preguntó al doctor Uribe que cómo se sentía después de haberse probado que la reelección había sido comprada gracias a las ofertas que sus ministros hicieron a Yidis Medina y a otros parlamentarios. Pero en este caso, la periodista de RCN le preguntaría al presidente Santos su opinión sobre los comentarios generalizados de que el Nobel de Paz se lo había otorgado el gobierno noruego debido a los intereses que tenía este país en la explotación de minerales en nuestro país.

Sea cierto o no, es importante que en el momento en el cual una gran cantidad de guerrilleros se desmovilizan, los recursos naturales representados en coltán, oro y petróleo no se conviertan en una verdadera rapiña entre algunos países como Canadá, Estados Unidos y desde luego, Noruega. Es esperable que regiones como Chocó, Amazonas y los Llanos orientales se conviertan en áreas de enorme interés para la actividad minera y nos parece apenas natural que el gobierno redoble esfuerzos para preservar nuestra riqueza natural de los grandes depredadores representados en compañías que a paso explotan minerales y siembran desolación. Y que no se venga a decir que ello representa bienestar para los colombianos, porque si ello fuese así, no se estarían muriendo de desnutrición los niños de la Guajira ni los del Chocó.