19 de octubre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Un éxito poco reconocido

16 de noviembre de 2016
Por Ricardo Tribín Acosta
Por Ricardo Tribín Acosta
16 de noviembre de 2016

Por: Ricardo Tribín Acosta

Ricardo TribinEn un buen número de ocasiones los seres humanos hacemos del éxito una meta a veces distante pero que nos empeñamos en lograr. Algunos piensan en estudiar mucho y hacer varias especializaciones; otros en lograr posiciones importantes dentro de su esquema laboral; hay también para quienes el dinero lo es todo en la vida y como un díptero runrunean y runrunean al máximo, con tal de alcanzar y mantener este ideal. Éxito en el amor, en la familia, en la jornada cotidiana, así como en la salud, podrían enumerarse, adicionalmente a los anteriores, como uno de los objetivos más importantes en la existencia de esos seres humanos.

Valorando y reconociendo el derecho que tiene cada cual de alcanzar su éxito, observo sin embargo que, por darse como algo natural y que es intrínseco a nuestra existencia, hay uno que con frecuencia muchas personas omiten. Para ello quiero destacar la historia del hombre muy joven que fue a visitar a uno muy sabio y con toda clase de éxitos acumulados, con el propósito de que lo orientara acerca de cómo alcanzar éxitos en la vida. Este último, personaje de experiencia y bastante entrado en años, le dijo que con mucho gusto le transmitiría su tesoro al respecto del tema,  indicándole lo que el valoraba como lo más fundamental en sus esquemas de éxito.

En tal sentido invitó al caballero a que se vieran al día siguiente a las seis de la mañana en una playa cercana de donde vivían y allí le compartiría su conocimiento. Al llegar ambos a la cita, el hombre mayor instó al más joven a que entraran al mar y a manera de bautismo le pidió que lo dejara sumergirlo en las aguas. Allí le tuvo la cabeza por un rato prolongado y, pese a los «chapaleos» del otro, no lo dejó salir, calculando eso si que no se le fuera ir la mano en el procedimiento. Cuando finalmente lo sacó a la superficie, el sumergido lo primero que hizo fue inhalar una bocana de aire que le permitiera respirar. Pasado el experimento el viejo sabio le preguntó: Que fue lo primero que buscaste cuando te saque del agua? Este rápidamente le contestó : respirar!!!. Bueno ahí tienes la respuesta a tu pregunta. Mientras que aun respiremos siempre tendremos oportunidad de alcanzar nuestras metas en la vida y por tanto quise hoy compartirte que el éxito más grande que cualquiera pueda tener es el de poder respirar para así estar vivo.