28 de octubre de 2021
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Ladrillo de arcilla, apto para zonas sísmicas

18 de noviembre de 2016
18 de noviembre de 2016

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Manizales, 18 de noviembre de 2016. En regiones con mayor incidencia de eventos sísmicos, como la zona Andina y el suroccidente del país, podría masificarse este material como una alternativa a los sistemas convencionales.

Esta recomendación la hizo José Alfonso Ramírez Ponce, doctor en Arquitectura y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México –invitado a la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Manizales– al destacar como otro beneficio de los ladrillos su poco peso o baja densidad, por el material del que están hechos.

El experto anotó además que por su bajo costo (en comparación con el concreto) y por su resistencia el ladrillo de cerámica o arcilla es una buena opción para construir bóvedas y cúpulas.

En la construcción de este tipo de infraestructura el ladrillo es 60 % más ligero y resistente que el concreto, y construir un metro cuadrado con él tarda la mitad del tiempo, es decir solo dos horas, explicó.

“El sismo es proporcional al peso del edificio; la aceleración la pone la naturaleza, pero la masa la pone el arquitecto”, comentó. Al respecto explicó que “ello significa construir con el menor peso posible y, en ese sentido, el ladrillo es una buena opción”.

El invitado recordó que en Medellín, en promedio, ocho de cada diez edificios están construidos con ladrillo a la vista, mientras que en Bogotá la proporción es seis de diez.

“Todavía no he encontrado otro país con tanto amor por la arcilla y la cerámica como Colombia. Eso dice que se respeta la tradición y que existe una mano de obra especializada en el uso de estos elementos de construcción”, manifestó el arquitecto.

Al respecto, Julio Salamanca Pinzón, profesor del programa de Arquitectura y Urbanismo, recordó que en Colombia, por lo general, el ladrillo es utilizado en muros, recubrimiento y pisos, pero el techo suele ser de concreto.

La técnica 

El experto describió que en la construcción de bóvedas los ladrillos se pegan inclinados para garantizar su resistencia.

“Con esta técnica, las cubiertas de ladrillo se construyen sin formaleta, varillas ni concreto, pues se hacen con pequeños bloques de barro o ladrillo industrializado perforado”, sostuvo Ramírez.

Así mismo, las bóvedas y cúpulas se pueden construir con tubo petrolero reciclado, al que se le hace la curvatura con máquinas, como se hizo en un centro educativo de Yopal.

“Igual pasa con el bambú”, comentó el académico al recordar que en 1999, después del sismo de Armenia, el arquitecto Simón Vélez construyó con este material la catedral provisional de Pereira.

El ladrillo es uno de los elementos más antiguos de la construcción en el mundo; está elaborado con arcilla, material que cobra resistencia al unirse con el agua y cocinarse a 1.000 oC.

Con información de la Universidad Nacional