17 de mayo de 2021
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Francisco Sierra, “tokando” los corazones de los niños

14 de noviembre de 2016
Por Óscar Tulio Lizcano
Por Óscar Tulio Lizcano
14 de noviembre de 2016

Óscar Tulio Lizcano

Oscar Tulio Lizcano“Mi esposa y yo tomamos la decisión de darle a la comunidad un poco de lo mucho que recibimos todos los días”. Así describe Francisco Sierra, ingeniero mecánico, lo que él y Luz Stella Rodríguez hacen por otros. Luz Stella no solo es su compañera, también, dice él, es su fuente de inspiración. Juntos han ido “tokando” el corazón de cientos de niños de bajos recursos. Con “k”, para aludir a una palabra que a esta pareja le gusta mucho: “kando”, palabra japonesa que expresa sentimientos de profunda emoción y satisfacción cuando se encuentra algo de valor excepcional.

Desde hace más de tres décadas Francisco Sierra es presidente y accionista de Incolmotos, labor que hace sin aspavientos, pues en ello pone en práctica eso de que “lo que haga tu mano derecha que no lo sepa la mano izquierda”. Pese a que mantiene inalterable su tesón y su marcado acento paisa, es un amante de la cultura japonesa. Esa pasión no es en vano, desde niño le fascinaba oír las historias que contaba su abuelo sobre esa lejana región del mundo.

Seguramente, su abuelo no se imaginó que Francisco, ya adulto, tendría una relación comercial tan cercana con ese país, ni que sería allí embajador de Colombia —lo fue durante cuatro años, en el gobierno de Álvaro Uribe—. Sin carrozas, medios de comunicación ni tanto ruido como el que produjo hace poco la corona inglesa, en el 2013 Francisco y su esposa fueron los únicos latinoamericanos invitados, como amigos de la familia imperial, por el octogenario emperador Akihito y la emperatriz Michiko.

No conozco que otro colombiano haya logrado sobrepasar, en esa condición, los espesos muros del Palacio Imperial de Tokio. La pasión con la que Francisco me contó su estadía en la residencia de la familia imperial y según como describió sus costumbres y comidas, me permitió comprender la razón que hace que su casa sea una extensión de la cultura japonesa.

Luz Stella, la música y las motocicletas, son sus tres pasiones. Con la empresa Yamaha Musical les lleva alegría a miles de niños pobres, a quienes les entrega instrumentos y los capacita para que se conviertan en grandes artistas. Desde hace 10 años entrega becas mediante el programa Tokando. Luz Stella, su esposa, una brillante abogada que en otra época asesoró a varios gobiernos, prefirió estar al lado de su esposo y acompañarlo en esa noble causa.

Francisco, exitoso empresario antioqueño. Es un hombre activo, riguroso, él mismo se encarga de contestar sus llamadas y responder sus correos. Sus trabajadores lo saludan como un compañero más. Y como uno más, hace la fila para recibir el almuerzo en el restaurante de su empresa; con notable empatía y cercanía, comparte la mesa con sus empleados.

Esos mismos empleados, sus amigos y familiares, hoy oramos por la salud de este gran hombre. Al momento de escribir esta columna, Francisco se sometía a una intervención quirúrgica. Hace más de 30 años que nuestras familias se conocen y hoy, con gratitud y afecto, todos esperamos su pronta recuperación, para que siga tokando los corazones de muchos otros niños. El Colombiano.