3 de julio de 2022
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Los impuestos y el gasto público

28 de septiembre de 2016
Por Omar Yepes Alzate
Por Omar Yepes Alzate
28 de septiembre de 2016

Omar Yepes Alzate

omar yepesLOS IMPUESTOS. – Está bien. Hay que tributar. Los impuestos sostienen al Estado para que atienda a su finalidad, que no es otra que la búsqueda del bienestar general. Así lo dispone la Constitución Nacional. Los impuestos deben ser justos. No se puede gravar agobiando al ciudadano, descapitalizándolo u obligándolo a endeudarse o vender bienes para tributar. Igual con las empresas. Ni gravar atentando contra el ingreso que atiende a la subsistencia de los hogares. La tributación tiene que ser racional. Gravar las utilidades, no lo que no se tiene. Hasta ahí, todo bien. ¿Pero es justo que el ciudadano pague impuestos y el gobernante los maneje a discreción? ¿Que gaste a su amaño? ¿Que disponga de los recursos para alimentar su ego? ¿Que los utilice para garantizarse simpatías, respaldos, y desatienda lo fundamental del Estado? ¿La salud, por ejemplo?
Por ello el ciudadano tiene la obligación de vigilar, de controlar. Si elige, debe ejercer control. Los gobernantes no son omnímodos, no pueden salirse de su cauce, y su cauce es la ley y la voluntad del elector expresada en las urnas. De ahí que el voto debe ser racional, inteligente. Debe votarse con pleno conocimiento, previo análisis de la personalidad de los candidatos, su respetabilidad, su reputación, su credibilidad, sus propuestas. Las propuestas o programas deben ser escrutadas al máximo para estudiar su viabilidad. Los candidatos son muy propensos a ofrecer lo que el elector quiere oír para garantizarse su respaldo. Pero hay ofrecimientos que no resisten el menor análisis. Santos, por ejemplo, le respondió a un contrincante en la campaña presidencial que si lo reelegían no pondría más impuestos. «Donde quiere que se lo escriba, si quiere se lo grabo en piedra» fue su afirmación. Ese tipo de promesas no se pueden hacer, porque a veces las necesidades fiscales llevan a contradecirse; ya lo estamos viendo: se viene una reforma tributaria, que desde ya la están denominando estructural, y que, de responder a las recomendaciones de la Comisión de Expertos, ampliará la base tributaria y obligará a pagar impuestos a quienes hoy no pagan.