15 de mayo de 2021
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La magia del deporte

19 de septiembre de 2016
Por Albeiro Valencia Llano
Por Albeiro Valencia Llano
19 de septiembre de 2016

albeiro valencia

Mientras la política divide al pueblo el deporte une. Esto fue lo que vimos en la pasada Vuelta a España en bicicleta observando el protagonismo de nuestros ciclistas: Nairo Quintana, campeón, pero además se llevó la camiseta de la combinada; Esteban Chaves, tercero; Darwin Atapuma, portó la camiseta de líder durante cuatro días y campeón por equipos con el BMC, y Jhonatan Restrepo, del Katusha, protagonista en varias etapas. La ceremonia de premiación en la plaza de Cibeles, de Madrid, estaba llena de colombianos que colmaron las calles desde tempranas horas; y cuando sonó el himno se agitaron las banderas tricolor, las pancartas y la televisión mostró las camisetas de la Selección Colombia y a miles de personas cantando, en una hermosa muestra del patriotismo despertado por nuestros ciclistas. Todo esto evidencia el buen momento del deporte colombiano, que contagia de optimismo a todo un país.

La ruta de los pioneros

Esto nos permite recordar las primeras vueltas a Colombia con Efraín Forero, Ramón Hoyos, Hernán Medina y Patrocinio Jiménez, quienes prepararon el terreno para la Época de Oro, que se inició en 1970 con Rafael Antonio Niño; Martín Emilio “Cochise”, rompió la marca mundial de la hora, en ciudad de México y, en 1971, ganó el campeonato mundial en persecución individual, en Italia. Después llegaron Alfonso Flórez y Martín Ramírez, quienes triunfaron en el Tour del Porvenir y en el Dauphiné Liberé.

El primero que conquistó a España fue Lucho Herrera, en 1987, cuando llegó de primero a las alturas, en Lagos de Covadonga, ganó la etapa, se puso la camiseta de líder y la conservó durante 11 fracciones, hasta que entró a Madrid y se coronó campeón. Eran tiempos difíciles, porque vivían en Colombia y viajaban para participar en competencias donde sufrían por el frío, la comida y los atropellaba la tecnología y la cultura; pero se abrió el sendero para que arribaran Fabio Parra, Álvaro Mejía, Oliverio Rincón, Víctor Hugo Peña, Iván Parra y otros, quienes participaron como gregarios. Sobre esta base llegaron los capos de equipo, como Santiago Botero.

El buen momento de hoy

Hay varios artífices pero debemos tener en cuenta al  antioqueño Luis Fernando Saldarriaga quien dirigió el equipo Colombia es Pasión, donde se formaron Nairo Quintana, Esteban Chaves, Darwin Atapuma, Sergio Luis Henao y Jarlinson Pantano, los mismos que hoy triunfan en Europa como capos o como gregarios. Este director hizo énfasis en la parte técnica y en la mental; les enseñó a jugar limpio, sin doparse, a trabajar en equipo, a creer en sus propias capacidades y en las de los compañeros. En 2010 Nairo conquistó el Tour de L’Avenir y al año siguiente se consagró Esteban Chaves; pero los demás también brillaron. Rigoberto Urán ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres (2012) y fue segundo en el Giro de Italia del 2013. Este mismo año Nairo fue subcampeón del Tour de Francia y en 2014 Nairo y Rigoberto hicieron el 1-2 en el Giro. En 2015 Chaves vistió la camiseta de líder de la Vuelta a España y ganó dos etapas; y este año terminó segundo en el Giro de Italia, detrás de Vincenzo Nibali.

Estos ciclistas triunfan en Europa porque viven allá y se adaptan al medio, al clima, a la cultura, a los idiomas y al sistema de entrenamiento; son aceptados por los compañeros de equipo, disponen de la tecnología, de apoyo médico y científico, conocen sus capacidades y no tienen complejos. Todos son buenos para la montaña y por eso los equipos los quieren en sus filas; le ponen emoción a la carrera y hacen que los aficionados sigan el evento por radio y televisión, como sucedió en el ascenso a La Camperona, donde se destacaron Jhonatan Restrepo, como el ciclista más combativo, y Nairo por lanzar un ataque que lo convirtió en líder de la general. El otro caso fue en la etapa del domingo 4 de septiembre; este día Alberto Corredor saltó del grupo a los cinco kilómetros del inicio y se llevó a su rueda a 13 pedalistas, entre ellos a Nairo. En esta fracción el boyacense se alejó más de Christopher Froome y aseguró la Vuelta a España. Nairo es excepcional; un hombre tímido, con tantos triunfos, que lo consideran el deportista colombiano más sobresaliente, en este momento: Campeón del Tour de L’Avenir (2010); Campeón de la Vuelta al País Vasco (2013); tres veces podio en el Tour de Francia; Campeón del Giro de Italia (2014); Campeón de la Tirreno Adriático (2015); Campeón de la Vuelta a Romandía (2016); Campeón de la Vuelta a Cataluña (2016) y, hoy, Campeón de la Vuelta a España. En síntesis, desde el año 2010 ha obtenido 31 victorias en Europa y solo le falta el Tour de Francia.

La generación dorada

Fue difícil llegar a este momento; los primeros deportistas brillaron y se destacaron porque se hicieron a pulso, por sus condiciones extraordinarias, con muy poco apoyo del Estado. Allí está el caso de Pambelé, quien no pudo estudiar y se dedicó al oficio de lustrabotas y a vender cigarrillos de contrabando. Si damos una mirada a la historia observamos que los deportistas han saltado a la fama por períodos, debido a la falta de incentivos, de políticas y de escuelas; el caso del ciclismo es una excepción porque tuvo el apoyo de la empresa privada y por eso surgieron Ramón Hoyos, Hernán Medina, “Pajarito” Buitrago y Rubén Darío Gómez, desde los años cincuenta.

Sobre esta base llegó otro grupo con “Cochise” Rodríguez, Rafael Antonio Niño y Lucho Herrera. En otros deportes, como el fútbol, se destaca la Selección Colombia que fue a Chile en 1962 y empató 4-4 con la URSS; también había esporádicas glorias, como Helmut Bellingrodt, en tiro al jabalí; el inigualable Pambelé que abrió el camino para otros boxeadores; Ximena Restrepo triunfó en atletismo (1992) y María Isabel Urrutia en pesas, en Sidney (2000).

Hoy la situación es diferente porque cada disciplina cuenta con su propio semillero, jóvenes que siguen las huellas de Mariana Pajón, de Catherine Ibargüen, de James Rodríguez y de Nairo Quintana, quienes demuestran que la gloria sí es posible. Lo mismo se puede afirmar para los deportistas que participaron en los Juegos Parolímpicos, donde la cosecha de medallas dejó a Colombia en el segundo lugar de Suramérica, después de Brasil; los 39 campeones regresaron con 17 medallas: dos de oro, cinco de plata y diez de bronce.