27 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

ENTRE LA RELIGIÓN Y LA CIENCIA

3 de agosto de 2016

Recordamos la experiencia que vivimos a raíz del último gran sismo que se presentó en el Eje Cafetero: estuvimos con los miembros de una Fundación visitando algunas viviendas de Manizales que se encontraban en la base de una ladera de donde se habían desprendido algunas rocas. El gobierno nacional había tomado la determinación de reubicar estas viviendas en vista del grave peligro que corrían los habitantes de unas casas en estado de ruina. Les dimos todos los argumentos necesarios para que aceptaran la reubicación: se les daría una nueva vivienda sin costo alguno, en un área que contaba con todos los servicios públicos, educación, vías, etc. Igualmente se les recalcó sobre el grave riesgo que corrían por su ubicación, el suelo deleznable y otras decenas de razones. Fue impactante escuchar la respuesta en la cual todos estuvieron de acuerdo: “Si Dios lo quiere, acá, nada nos va a pasar”. Y punto.

Lo anterior para recalcar que cuando se tiene fe, ningún argumento de tipo científico se acepta, para algunos creyentes. Porque desde luego hay quienes afirman: “Ayúdate que Dios de ayudará”, lo que significa que hay acciones de sentido común que no se necesita una fundamentación religiosa, para tomarlas.

Nos preguntamos, por ejemplo, qué hubiese pasado si los cristianos hubiesen seguido al pie de la letra algunos pasajes del texto bíblico. Pues estaríamos presenciando los mismos hechos violentos que están realizando una de las sectas del islamismo, como son los yihadistas.

Resulta que Jehová prometió al pueblo de Israel una tierra que por aquel entonces estaba ocupada por el publo cananeo. Pues bien, Jehová le ordenó a Josué que llegara a la ciudad de Jericó, destruyera a ciudad y diera muerte a todo lo que se moviera en ella. Así dice el texto bíblico:

“Josué 6:20 Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron.”

“Josué 6:21 Y destruyeron a filo de espada todo lo que en la ciudad había; hombres y mujeres, jóvenes y viejos, hasta los bueyes, las ovejas, y los asnos.”

Las razones que esgrimen los israelitas para eliminar a los cananeos que habitaban en Jericó, son las mismas que hoy en día esgrimen los yihadistas para eliminar a estadounidenses, franceses, alemanes, cristianos, católicos y todos los creyentes que no piensan como ellos. Es, dicen ellos, la búsqueda de un mandato de Alá de construir un gran imperio (Estado Islámico) en donde todos piensan, creen, viven y esperan lo mismo.

Definitivamente, si los textos sagrados no se contextualizan, seguiremos presenciando unos fundamentalismos que nos están llevando al abismo.