11 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

DÓLAR VOLATIL EN TIEMPOS DE PLANEACIÓN PRESUPUESTAL

23 de agosto de 2016

Poco a poco la incertidumbre económica se empieza a desvanecer y todos los indicios nos muestran que el país manejó muy bien la crisis que le deparó los bajos precios del petróleo, el fenómeno de El Niño, la temporada de tasas altas y la disparada de la inflación. Lo que se ve en la economía -según los datos consolidados del primer semestre- es que las variables están entrando en una nueva fase de reactivación. La industria está creciendo a tasas superiores a 6%, la expectativa de la variación de precios es mucho menos que hace 60 días, la temporada de lluvias ya llegó a las regiones productoras de alimentos, por lo que es un imperativo que el Banco de la República no siga subiendo las tasas, es decir que no las lleve a un dañino 8%.

Y es un hecho ineludible que la economía colombiana es altamente sensible a lo que suceda en los mercados desarrollados y emergentes. Situaciones tan aparentemente distantes, como el Brexit, golpearon los planes la inversión externa en varios todos los países y bajaron un telón de dudas sobre el rumbo de la economía global que le está pasando la cuenta de cobro a una volatilidad de la moneda referente como es el dólar. Lo mismo sucede con el mensaje que se genera en los mercados, la posibilidad de que una administración atípica en Estados Unidos, como puede ser la de Donald Trump, se haga con el poder en la Casa Blanca y se pongan en juicio los tratados de libre comercio y los envíos de remesas. A estos dos aspectos sustanciales también se debe sumar la eventual subida de tasas de interés de la Reserva Federal; la persistente pérdida de crecimiento de China y una lenta recuperación de la economía brasileña. Desde el frente externo todo lo anterior tiene nervioso al dólar, más allá de la variable del precio del petróleo que está íntimamente asociado, pero que parece reputar para mantenerse por encima de los US$50 por barril.

Para los líderes empresariales y formadores de negocios locales la volatilidad de dólar es un hecho que se ha acentuado en las últimas semanas y de subir hasta los $3.200 ha caído hasta los $2.860, en un baile especulativo que no permite identificar variables ciertas para hacer presupuestos más acertados para el año que viene. Septiembre es el tiempo en que la mayoría de los gerentes de planeación financiera hacen los estudios más aproximados para elaborar el ejercicio presupuestal de la siguiente vigencia, pero la situación del dólar no deja ver nada claro. Lo que sí parece ser una realidad invariable es que los precios internacionales del petróleo no volverán estar en cercanías de los US$30 por barril. Es muy probable que la inflación no siga cabalgando como sucede desde el segundo semestre del año pasado, y lo mejor de todo, es que ya las instituciones financieras y la banca multilateral están revisando las previsiones de crecimiento económico al alza, en donde una variación de 3,1% empieza a ser la cifra más votada.

EDITORIAL/LA REPÚBLICA