19 de enero de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Reportan que 280 capitalinos al año sufren algún tipo de accidente cerebro vascular

15 de julio de 2016
15 de julio de 2016

BOGOTA, 15 de julio_ RAM_ Cerca de 280 capitalinos al año sufren de algún tipo de accidente cerebro vascular que es reportado a través del Centro Regulador de Urgencias y Emergencias –CRUE- de la Secretaría Distrital de Salud, constituyéndose en la tercera causa de muerte en adultos en Colombia y la segunda en mujeres de 15 a 44 años, según datos de la Asociación Colombiana de Neurología (ACN).

Pese a su incidencia, los Accidentes Cerebro Vasculares (ACV) pueden prevenirse, en especial en los casos donde existe una detección oportuna de la enfermedad y se da el manejo adecuado a otras enfermedades ya presentes.

Teniendo en cuenta el alto riesgo para la salud que tienen éstos episodios, la Secretaría de Salud hace un llamado a los capitalinos para que identifiquen las señales de la enfermedad y puedan reconocer un accidente cerebro vascular antes que suceda, entendiendo que los ACV son alteraciones del flujo sanguíneo cerebral que se pueden generar en cualquier momento, a partir de una obstrucción o ruptura de un vaso sanguíneo.

Los principales síntomas asociados a un accidente cerebro vascular son:

Dificultad para hablar

Debilidad o adormecimiento de una parte del cuerpo

Alteración en la visión

Vértigo

Dolor de cabeza inexplicable

Si la persona carece de un estilo de vida saludable, sufre de sobrepeso, tiene mala alimentación, es sedentario y consume cigarrillo o licor, puede aumentar el riesgo de sufrir un accidente cerebro vascular. El panorama se agrava si el ciudadano ya padece de enfermedades como la hipertensión arterial, diabetes mellitus, colesterol alto y aquellas patologías cardiovasculares y autoinmunes.

En cuanto a los tratamientos, se encuentran aquellos curativos donde se trabaja bajo ciertas circunstancias como la ocurrencia de una trombosis, o tratamientos de protección de complicaciones. Éstos se efectúan una vez suceda el accidente cerebrovascular.

Los siguientes cambios en el estilo de vida pueden reducir de forma significativa el riesgo de sufrir un ACV:

Consumir menos sal: puede hacer que la presión sanguínea disminuya.

Dieta sana: reduzca el nivel de colesterol “malo” para mejorar la salud cardiaca. El nivel de colesterol debería ser de 200 miligramos por decilitro (mg/dL) o menor.

NO fumar: Los fumadores tienen el doble de riesgo de sufrir un ACV. Fumar daña los vasos sanguíneos, aumenta la presión arterial y acelera la formación de coágulos en las arterias.

Hacer ejercicio: Las personas con sobrepeso u obesidad tienen un riesgo mayor de tener el colesterol alto, hipertensión, diabetes y un ACV.

Las personas con antecedentes familiares de ACV o “mini-ACV” (también llamado ataque isquémico transitorio), tiene mayor riesgo de sufrir un ACV, al igual que aquellas cuya edad supera los 55 años.

Recuerde que entre el 15% y 30 % de las personas que presentan un ACV sufren deterioro funcional moderado a severo. Por ello es importante evaluar, además, los siguientes aspectos:

Cara: ¿Le parece desigual?

Brazo: ¿Nota que un brazo está colgando?

Habla: Compruebe si tiene dificultades para expresarse

Ante cualquier síntoma de accidente cerebro vascular diríjase a un servicio de urgencias o comuníquese con la línea 123.