27 de febrero de 2021
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La apertura de fronteras

6 de julio de 2016
Por mario arias
Por mario arias
6 de julio de 2016

Por: mario arias gómez

Mario Arias

Arturo Yepes, en su función de celoso guardián del interés general, destapó el imprudente y alegre manejo del erario -que seguramente linda en lo penal- en lo que respecta al “AEROMUERTO DEL CAFÉ”. Igual resaltó “el sartal de errores” y “golpe de gracia” que con la apertura de fronteras se da en desmedro de la decaída ILC -otrora próspero Banco del departamento- rumbo a extinguirse como las emblemáticas empresas: ACES; Banco y Corporación Financiera de Caldas; Seguros Atlas; E. de Servicios; Chec, etc.

Apresurada apertura de fronteras dada en favor de la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA), previéndose el desplome de las ventas del “Cristal”, pues es pelea de toche con guayaba madura, si se toma en cuenta la agresiva política de marketing, frente al precario mercadeo de la ILC y la ineptitud de nuestros  ejecutivos -con contadas excepciones-, expertos en nada, ligados y direccionados -por lo regular- por la politiquería, a pesar de los alambicados anuncios de los últimos gobiernos que anunciaron -para la exportación- que los directores los buscarían con lupa a través de empresas cazatalentos.

Engañabobos inaugurado por “Míster Philco” que nos vendió la sana idea, urbi et orbi. El primer genio que llegó en su gobierno no alcanzó a conocer la Licorera, reemplazado por un mandadero -con maletín- que recorrió el mundo viaticando, el  que al final terminó con sus huesos en la cárcel. Mandatario que urgido de reforzar su faraónica pensión -que sufragan los arruinados cafeteros- pasó a prestar su servicios como “sabio” y resbaladizo asesor de su hada madrina, la ensombrecida Contralora, que  enchufó en la Federación -amor con amor se paga- próxima a ser enjaulada. Manguala que se presume interfirió -estaba cantado- el escrutinio del lodazal que el personaje de marras contribuyó a formar en torno al quimérico aeropuerto de Palestina. Pesquisa revivida por Edgardo Maya, quien destapó el putrefacto sumidero por el que se esfumaron decenas de miles de millones de pesos, investigación de la que devino el conocido pliego de cargos por detrimento patrimonial. Leviatán que pasó por entidades en las que sin recato moral cosechó denuncias escudadas bajo la cobarde premisa: Cuando todos son culpables nadie lo es.

El muy orondo y agrio ejecutivo -al paso que vamos, honorable por prescripción-en mi sentir es la imagen viva del amigo insincero, adulador, engañador, y al final, traidor, sustentado en el hecho que alguna vez que lo visité en la Catedral” -de la que casi no sale- empinó su inexacta estirpe ética para decir: Antes de pisotear a “mi amigo” renuncio. “Palabras, Palabras, tan sólo Palabras hay entre los dos” recuerda Silvana di Lorenzo. Shakespeare dijo: Hay puñales en las sonrisas de los hombres; cuanto más cercanos son, más sangrientos. Insolvente funcionario cuyo recóndito y sigiloso propósito de gobierno -lo dijo a sotto voche- fue liberar al departamento del yugo al que lo tenía sometido su delatado promotor, como desmontar -además- el podrido manejo del frondoso árbol de la licorera, donde se guarecía, sin que allí se moviera sin su venia una hoja. Hoy, en su letargo político, cuando las “uvas están verdes”, dicta -para perplejidad- cátedra de ética, comportándose, como puritano gendarme de los pocos despojos dejados. El único encanto del pasado -decía Oscar Wilde- consiste en que es el pasado.

El creíble y prístino Arturo, hablaba hace poco de las presuntas contrataciones indebidas en detrimento de Manizales, lo que no acredita el que el convenio suscrito sea lo más conveniente para los intereses caldenses, ni ayuda al decaído prestigio de los que lo gestionaron. Lamenta -con razón- el que hayan saltado al vacío con los ojos abiertos, sin estrategia de mercadeo, de defensa de la demanda local al permitir la entrada de los licores de la FLA. Necedad que entró en el terreno de la desvergüenza al intentar distraer a la opinión con la peregrina afirmación que las ventas del Ron Viejo de Caldas compensarían la estrepitosa caída del aguardiente. Fundada, fructuosa, oportuna y valerosa alerta que resalta la pasmosa falta de estudios previos de necesidad, conveniencia y oportunidad en que se basó la apertura de fronteras. Con buen criterio invita a repensarla, lo que me permite parodiar la  añosa y célebre frase castellana: Con Arturo hay luz en la poterna y guardián en la heredad. Agregó: Convenio hecho con sigilo y apresuramiento para evitar que la Asamblea pudiera intervenir -con poder de veto- el ingreso de aguardientes ajenos antes de entrar en vigencia la nueva ley de monopolio de licores. Con base a la cláusula 4ª, exhortó, corregir el entuerto, pues esta permite echar pie atrás: “Los departamentos contratantes se reservan el derecho de dar por terminado unilateralmente el convenio, previo aviso dado con dos (2) meses de anticipación, por graves razones de orden económico o fiscal que impidan su ejecución”. Guerra avisada no mata soldado y si lo mata es por descuidado.

No soy yo quien para ajusticiar al zorro político legado por Marulanda, ocupado en sus últimas calendas en maleducar con su ejemplo desde los bancos universitarios a la juventud, cuando precisan que indujo a los inadvertidos paisanos a elegirlo a sabiendas del impedimento legal -de ayer y de hoy- indicativo de lo que no debe hacer un jefe con aspiraciones futuras. Dicho esto con la mejor intención. Despelote que llevará a Caldas a una nueva elección atípica, a pesar que se le dijo, se le advirtió, se le anticipó, se le recordó, como decía Hébert Castro, de su inhabilidad, inexistente para su jefe jurídico.

Y los fanfarrones que avalaron la emboscada, en la que el interés general lo suplantó el interés electoral, máxima expresión de cinismo, que no disculpa el “erramos”, lo que los obliga moralmente a reponer el dinero de la reposición, habida cuenta que la tramposa elección -a sabiendas de la inhabilidad- la impone, si es qué queda algún resquicio de dignidad y pulcritud, pues no es dado cobrar por un trabajo que no se va a efectuar. Paradoja común en la cloaca política. Se acabó el espacio sin descarnar el amañado y hermético detrimento patrimonial que originó el soñado “AEROMUERTO”, el que cotejado con el “Robo a Caldas”, supera con creces el cuento de Alí Babá y sus 40 ladrones, sobre el que Dios mediante y la dirección lo permite, regresaré.

Bogotá, Julio 6/2016.-