6 de marzo de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Injerir-inferir, doquier, demasiado, máxime, preposiciones 

Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
5 de julio de 2016
Por Efraim Osorio
Por Efraim Osorio
Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
5 de julio de 2016

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA  

efraim osorio

El señor Pava Quiceno le dio a su verbo, ‘injerir’, naturaleza de transitivo. 

Casualidad o coincidencia –su majestad escoja–, pero ocurrió una de las dos. ¿O coincidencia casual? Quizás. El cuento es éste: el mismo día, dos columnistas, el uno de LA PATRIA; de Eje XXI, el otro, echaron mano de los verbos ‘injerir’ e ‘inferir’, ambos mal, ¡cómo no! El primero escribió: “¿Por qué estas entidades gremiales, encabezadas por dirigentes que se mantienen prestos para asediar las administraciones, en vía de contratos personales, de puestos en entidades y juntas directivas y de injerir en las decisiones que los favorecen…?” (Jorge Enrique Pava Quiceno, 17/6/2016). El segundo redactó: “Uno de los argumentos es la carencia de potestades del Poder Legislativo para inferir en lo que toca con el poder Judicial…” (Hernando Arango Monedero). El señor Pava Quiceno le dio a su verbo, ‘injerir’, naturaleza de transitivo (‘introducir, intercalar’) en una oración en la que debe ser pronominal (‘entremeterse, inmiscuirse’); y el señor Arango Monedero confundió el suyo, ‘inferir’ (‘deducir, agraviar’), con el del señor Pava Quiceno, ‘injerir’, en su caso con el sentido de ‘intervenir, mediar, participar’. El primero debió escribir así: “…y de injerirse en las decisiones…”; y el segundo, de este modo: “…y de injerirse en lo que toca…”, para hacerlo castizamente. O emplear uno de los sinónimos. ***

‘Doquier’ es la apócope de ‘doquiera’, y ambos términos, de ‘dondequiera’, todos adverbios, que significan ‘en cualquier parte, en todas partes’, sin localizar un sitio determinado. Para La voz del lector escribió el señor Víctor Corcoba Herrero: “…es la consecuencia de vivir inmersos en un ambiente lleno de enfrentamientos por doquier esquina del planeta” (LA PATRIA, 17/6/2016). En esta afirmación, hizo de ‘doquier’ (adverbio), que no determina, sinónimo de ‘cualquier’ (adjetivo), que sí puede determinar un sustantivo, ‘esquina’ en la muestra (“por cualquier esquina”). Hay ensayos que no resultan, como dijo un profesor de Química, a quien le falló su demostración. En la misma misiva escribió: “…pues en demasiadas ocasiones no pueden defender sus propios derechos…”. En esta frase emplea el adjetivo ‘demasiado’ por ‘innumerable’, error muy frecuente: el primero implica la idea de ‘algo que sobra’, que ‘está de más’, por ejemplo, “fulano de tal habla demasiado”, “más de la cuenta”, como se quejan sus vecinos; el segundo, la de ‘algo que no se puede poner en números’, verbigracia, “las constelaciones son innumerables”. Como los errores de los que escribimos. *** 

No son lo mismo ‘máximo’ y ‘máxime’: el primero puede ser adjetivo (‘grado máximo’) y sustantivo (‘llegar algo al máximo’); el segundo, sólo adverbio (‘en primer lugar, principalmente, sobre todo’), el que debió emplear Esther Balac en la siguiente oración: “La pregunta se vale, máximo si se tiene en cuenta que, amparados en esa creencia…” (El Tiempo, 19/6/2016), pues en ésta vale por ‘principalmente, sobre todo’, así: “La pregunta se vale, máxime (sobre todo) si se tiene en cuenta…”. Es una sola vocal, pero ella hace la diferencia. ***

El término ‘cerca’, para la Academia de la lengua y para muchos expertos adverbio de lugar o de tiempo; para mí, preposición, pues siempre introduce un complemento circunstancial, generalmente de lugar (tácito a veces), rige la preposición ‘de’, por ejemplo, “la residencia de fulano de tal está cerca del Centro Comercial Fundadores”. El doctor Juan Camilo Restrepo echó a la papelera de reciclaje esta norma, y escribió: “Si estamos cerca a firmar la paz…” (LA PATRIA,  22/6/2016). “Si estamos cerca de…”, porque esta preposición expresa, para decirlo en términos inteligibles, ‘de allá para acá’ (vengo de); la preposición ‘a’, ‘de acá para allá’ (voy a). Es la lógica de la gramática, pues cada palabra tiene su oficio determinado en la oración. Nota: en los diccionarios aparece la entrada ‘cerca de’ con el nombre de  ‘locución preposicional’, justamente, por lo arriba expuesto. En el mismo artículo, su autor escribió: “Fuera de un vago párrafo que aparece a página 170 de dicho documento…”. Después de leer esto, pensé que el error, el uso de la preposición ‘a’ en lugar de ‘en’, podría ser de alguna jerga judicial o de quién sabe cuál, lo que no lo hace correcto, pues se trata de un complemento circunstancial de lugar: “que aparece en la página…”. Uno no dice “apareció a Manizales”, sino “apareció en Manizales”. Elemental.

 

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