23 de enero de 2022
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El pensionado colombiano

28 de julio de 2016
Por Antonio Cano García
Por Antonio Cano García
28 de julio de 2016

Antonio Cano García

Antonio CanoCuando se está en la vida laboral, contamos los años que nos faltan para la jubilación, lo vemos como una meta, como la redención a los duros años de trabajo, como el llegar a la vida plena de poder vivir sin tener que madrugar a trabajar, de poder viajar, de realizar tardes de tertulias con nuestros amigos, de disfrutar las travesuras de los nietos, de los mimos y cuidados de los hijos y de la esposa los que tenemos la dicha de tenerla.

Pero no todo nos lleva al paraíso de los pensionados o jubilados, porque con los años también llegan las enfermedades, algunas de ellas sintomáticas del pensionado como son las relacionadas con la próstata en el hombre y la matriz en la mujer, la presión alta , la vena varicosa por las largas colas que siempre tiene que hacer y desde el punto sicológico aquel desdén que muestran los que vienen detrás del pensionado, que lo miran como mueble viejo, que se burlan al verlos desconcertados con un celular inteligente o con un computador, la familia lo empieza a sobreprotegerlo y si a las 7PM no esta en casa empiezan a preocuparse por el pobre pensionado y a recibirlo con tremendo regaño por desconsiderado y llegar a estas horas.

Pero lo peor que le pasa al pensionado es que todo el mundo se muere de envidia de ver ese anciano ganando plata sin hacer nada y como no lo vieron en su etapa productiva piensan que esa pensión llego del cielo como por arte de magia, entonces los funcionarios públicos que trabajan en el área de pensiones, todo el tiempo se la pasan tratando de ponerle palos en las ruedas a las pensiones, demorando su reconocimiento, tratando de reconocer lo menos, y depositándoles las mesadas el ultimo día del mes en el corrompido sistema bancario, de donde tienen que sacarla de inmediato, para no tener que compartirlas con Sarmiento Angulo.

Además el gobierno sabe que el pensionado ya no aguanta una manifestación, ni tira piedras ni insulta, esto porque su arduo trabajo antes de pensionarse le debilito y lo dejo con pocas fuerzas para protestar, por esa razón cada gobierno en sus reformas tributarias mira las pensiones como un tigre con hambre mira al humilde e indefenso corderito y trata de ponerles el infame impuesto a las mesadas pensionales, y en vez de pagar el 4% para la salud como lo hace cualquier empleado, el pensionado paga el 12%, pero eso no es lo peor el pensionado soporta el constante temor a las reformas pensionales que cada gobierno trae en su morral y que con la ayuda de Magistrados como Pretelt y conjueces pagados por el gobierno como Cepeda podrá sacar avante.

Finalmente el pensionado no tiene seguridad jurídica, no sabe en que momento su pensión será demandada, la Corte Constitucional legislara, porque en la nueva Colombia es la que hace las leyes, el Congreso es solo figura decorativa que lo que hace, esta Corte lo deshace o lo reforma a su antojo a favor de los fondos de pensiones, hoy los únicos que tiene segura su pensión son los ex-presidentes y los militares, los demás Colombianos se debaten en un mar de incertidumbre.

Mi consejo para las nuevas generaciones, es que ahorren para la vejez, pero que no lo hagan en los fondos de pensiones, porque allí su dinero genera ganancias para los dueños de dichos fondos y las perdidas las asumen los ahorradores, no piensen en la pensión porque si sobrevive para tramitarla, se expondrá a un infarto por las rabias que le ocasionara la tramitología y las pesadillas que tendrá cada  que llegue un gobierno nuevo con su reforma tributaria bajo su brazo, este drama del  maltrato a los viejos , con un mal y costoso servicio de salud y del maltrato a los niños a los cuales se le roban el dinero para su alimentación es algo normal solo para el  pueblo  colombiano, ya las noticias no causan pesar, ahí tienen un gran reto nuestros legisladores en estos dos temas, porque la gran mayoría tienen seres queridos y amigos pensionados, y tengan en cuenta que el voto del pensionado también cuenta.