27 de enero de 2022
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Colombia visto desde lontananza

18 de julio de 2016
Por Antonio Cano García
Por Antonio Cano García
18 de julio de 2016

Antonio Cano García

Antonio Cano GarcíaCómo veo a mi país desde lontananza? Un país de hermosos paisajes, de un clima inigualable, donde contrastan  las altas temperatura de sus costas, con la frías de sus nevados, una región llena de riqueza, constituida por sus hermosas esmeraldas, los cultivos de café que durante muchos años fue el primer reglón de las exportaciones, los ricos yacimientos petrolíferos y lo más importante poblado por gente talentosa amable y luchadora, pero lamentablemente, no todo puede ser tanta belleza, porque con estupor contemplamos que nuestro país ha sido atacado por diferentes cánceres que lo carcomen lentamente y que están haciendo metástasis en nuestro pobre país.

El más grave cáncer que destruye a Colombia es el que esta acabando con la justicia Colombiana, cáncer para el cual no se ha encontrado la medicina efectiva, porque nadie se atreve a introducirle reformas que eviten el desmadre, es increíble escuchar las palabras que en la celebración de los veinticinco años de la Constitución del 91 pronuncio el ex-magistrado Nilson Pinilla, cuando con valor dijo que en nuestra actual Corte Constitucional hay dos BANDIDOS, uno que vende sentencia y despoja humildes campesinos de sus tierras y otro que tumba a humildes mujeres que le confiaron la defensa de sus bienes, de los cuales se apropio, y dice el Dr. Pinilla que lo más grave es que los otros siete Honorables Magistrados conviven con estos deshonestos y siempre a la defensiva para no dejarse meter gato por liebre en sus sentencias, y lo peor el tribunal de aforados creado para investigarlos, ellos lo han declarado inconstitucional y seguirán en manos de la impunidad que reina en la comisión de acusaciones de la Cámara de Representantes, y en el Congreso donde ya hemos visto el caso Pretelt que sigue sin resolverse, esperando que termine su período,  si esto sucede en la Corte Constitucional encargada de defender nuestra Constitución que podremos esperar si miramos el resto de la Justicia Colombiana?

Otro cáncer lo constituye el sistema de salud, introducido con la nefasta ley 100 del 93, que convirtió a la salud en un negocio, donde el paciente solo tiene derecho a morirse y a morirse lo más pronto posible para ahorrar gastos y generar ganancias, donde se abrieron EPS y IPS en improvisados garajes, donde se maquillaron viviendas para convertirlas en clínicas, y lo más grave los tratamientos deben ser aprobados por juntas médicas que se reúnen de vez en cuando esperando que el paciente se vaya muriendo lentamente, las medicinas son genéricos de regular calidad y entregados  después de largas esperas, pero el cáncer de la salud colombiana no tiene cura, porque los dueños de salud en Colombia son unos pocos y muy bien relacionados con nuestro gobierno.

Otro cáncer que carcome al pueblo colombiano es el sistema bancario, sus dueños unos pocos que roban a la luz del día con el visto bueno de una superintendencia bancaria, que no investiga ni sanciona, es insólito lo que  un empleado del BBVA me dijo un día ¨señor  es mejor que retire del cajero que esta en la calle, allí solo le vale $ 1,500 y si retira aquí adentro del banco se le cobra $ 7,000 esto es un descaro que por retirar mi dinero con el que el banco ha esto ganado interés, cuando lo prestan yo tenga que pagar por retirarlo, en otra ocasión DAVIVIENDA cobraba por consultar el saldo  en un cajero y adicional a esto esta el cobro por manejo que mensualmente el banco cobra, lo que obliga a los pensionados a retirar todo su dinerito el día en que le pagan su mesada, porque de lo contrario tendrá que compartirla con el pobre Sarmiento Angulo, y que decir de los interés de usura del 32% que le cobran a los usuarios de las tarjetas de crédito, definitivamente que pesar siento de mis compatriotas que están sometidos a este nefasto sistema financiero colombiano.

Continuando con la mención de los males que afectan a nuestro pueblo, lo veo desde lontananza en su clase política, constituida en negocios que deben rentar el 500% de sus inversiones, es por esta razón que una campaña para una alcaldía de un humilde pueblo cuesta 1000 veces lo que el alcalde ganará por salarios, pero ese dinero se recupera con creces  con los sobrecostos de la contratación para construir o reparar escuelas y calles, para comprar paquetes escolares y  otros tantas cosas , vemos alcaldes que llegan con una mano atrás y otra adelante y cuando salen tienen lujosas viviendas, carros y negocios que les abren el apetito de querer repetir,  y ese ejemplo de los alcaldes se replica en Gobernadores, y en la mayoría de nuestra clase política, que en otrora mando senadores y contralores a la cárcel vinculados en el proceso ocho mil y que en los últimos tiempos los envío por la parapolítica, han sido tantos los que se han dejado coger con las manos en la masa que fue necesario abrir un pabellón en la cárcel de la picota, destinado solo para políticos y funcionarios públicos, eso sucede en Colombia y desde lontananza sentimos vergüenza de que esto pase.

Podría seguir hablando de mas enfermedades que afectan a nuestro pueblo colombiano, pero no quiero alargar mi escrito y solo diré que Colombia lo veo como un barco a la deriva sin un líder que le trace el rumbo, un gobierno, plagado de iniquidades, como lo demostró con el incremento salarial, cuando al mínimo le incrementa el 7% y el Presidente , sus Ministros, los Magistrados y el Congreso, les incrementa el 7.7%, un gobierno, que engaña a su país cuando hace una convocatoria para elegir al Fiscal General y pone a soñar a 150 honorables y estudiosos abogados, cuando desde hace mucho tiempo ya tenía a su terna seleccionada, un gobierno que hace chantaje con subir impuestos sino le votan el si en el plebiscito por la paz, pobre mi querida y amada Colombia.