1 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Cardiólogos de la Región Andina, analizaron avances en atención de pacientes con Insuficiencia Cardiaca

17 de julio de 2016
17 de julio de 2016

Medellín, 17 de julio de 2016.- Más de 170 profesionales de la salud especializados en Insuficiencia cardiaca, se reunieron entre el 15 y el 16 de julio en Medellín para analizar los avances en la atención y los tratamientos de estos pacientes.

Esta jornada de capacitación denominada Directriz Nacional para el Manejo de la Insuficiencia Cardiaca (DINAMIC), reunió a un grupo de profesionales y especialistas con el fin de analizar las problemáticas que se presentan en el tratamiento de la Insuficiencia Cardiaca y definir las acciones necesarias para mejorar la atención de los pacientes con esta enfermedad.

La Insuficiencia Cardiaca se presenta cuando el corazón no bombea correctamente y con frecuencia la sangre al cuerpo humano, teniendo que realizar un gran esfuerzo para lograrlo. El motivo por el cual el corazón no bombea la sangre en forma adecuada, se debe a que el músculo cardíaco está dañado o a que recibe un aporte de sangre insuficiente que le permita suplir las necesidades de los órganos del cuerpo humano.

El debilitamiento del corazón puede ocurrir por diversas causas entre las que se encuentran la evolución de la hipertensión arterial no tratada durante varios años; el infarto al corazón; el daño de una válvula; una infección crónica como la enfermedad de Chagas causada por el “Pito”, o una afección viral, entre otras.

En algunos casos la causa de la insuficiencia Cardiaca es multifactorial, es decir ocurrida por varios factores desencadenantes, que afectan seriamente el corazón tales como la Diabetes mellitus, la alteración de los lípidos o colesterol, la afección de la glándula tiroides, y llevar hábitos de vida no saludables tales como el tabaquismo o el abuso de alcohol.[4]

En Colombia entre el 2005 y el 2012 la principal causa de muerte en la población general fueron las enfermedades del sistema circulatorio siendo responsable del 29.80% de las defunciones[5]. Dentro de estas la Insuficiencia Cardiaca es responsable de 7.4 muertes por cada 100.000 habitantes siendo la región Andina y la Orinoquia las de mayor tasa de mortalidad promedio de acuerdo al Sistema Integral de información de la Protección Social[6]. De acuerdo con la Sociedad Colombiana de Cardiología, se calcula que aproximadamente un 2,3% de la población colombiana padece alguna forma de Insuficiencia Cardiaca, lo que equivale a unas 1.1 millones de personas[7]. Se estima que en Colombia para el año 2030, aumentará en un 25% el número de pacientes diagnosticados con Insuficiencia Cardiaca. En el mundo se calcula existen unos 20.000.000 millones de personas que sufren un estadio importante de Falla Cardiaca.

En Colombia el porcentaje de pacientes que sufren Insuficiencia Cardiaca puede ser aún mayor cuando se considera que el país tiene aproximadamente un millón de personas infectadas por la infección del tripanosoma Cruzi, el parasito que produce la Enfermedad de Chagas que a su vez afecta el corazón.

La enfermedad de Chagas constituye uno de los principales problemas de salud pública en Latinoamérica, y según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) existen unos 8 a 10 millones de personas infectadas, y 25 millones en riesgo de contraer la infección. En Colombia se estima que 436.000 individuos están infectados por el parásito y un 11% de la población está en riesgo de adquirir la infección.[9]

La IC se puede diagnosticar a través de diferentes procedimientos como un análisis de sangre, trazados y pruebas de imagen del corazón y de una exploración o examen clínico minucioso por parte del médico.

Síntomas de la IC

Los síntomas de la Insuficiencia Cardiaca varían en función del tipo de IC que presente el paciente. Los síntomas principales son consecuencia de la acumulación de líquido o congestión y del escaso flujo sanguíneo al organismo.

Una persona puede detectar si hay acumulación de líquidos o congestión cuando presenta:

  • Disnea (falta de aire)
  • Tos con silbido
  • Aumento de peso
  • Hinchazón en los tobillos.

Por su parte la disminución en el flujo sanguíneo se detecta por cansancio y fatiga, mareo, frecuencia cardiaca rápida, pérdida de apetito y necesidad de utilizar varias almohadas u orinar durante las noches.

Aparte de los síntomas físicos algunas personas presentan síntomas emocionales, como depresión y ansiedad.

Clasificación

La insuficiencia cardiaca se diagnostica de acuerdo a la clasificación NYHA (New York Heart Association) la cual se divide en 4 clases. En la clase I el paciente puede practicar cualquier actividad física sin quedarse sin aliento; en la clase II el paciente se queda sin aliento, se cansa o tiene palpitaciones cuando realiza actividades más agotadoras, como subir escalera; en la clase III el paciente se queda sin aliento, se cansa o tiene palpitaciones cuando realiza actividades cotidianas, como caminar; y en la clase IV el paciente se queda sin aliento en reposo y prácticamente no puede salir de casa, no puede practicar ninguna actividad física sin quedarse sin aliento, cansarse o tener palpitaciones.