27 de febrero de 2021
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Puntillazo a la Industria Licorera de CALDAS.

29 de junio de 2016
Por Arturo Yepes Alzate
Por Arturo Yepes Alzate
29 de junio de 2016

Arturo Yepes Alzate

Arturo Yepes reducidaNo conforme con el sartal de errores que cometió en su corto primer mandato, en lo referente a la administración de la Industria Licorera de Caldas, el Gobernador Guido Echeverri le ha dado golpe de gracia a la principal empresa del ente departamental, con el convenio firmado en favor del departamento de Antioquia.

Tanto distribuidores actuales, como ex gerentes de la destilería, han advertido que la apertura de fronteras con Antioquia desplomará las ventas del aguardiente Cristal, porque en Caldas se vende el mayor porcentaje.

La Fábrica de Licores de Antioquia le ha quitado el mercado a nuestro aguardiente en todos los departamentos donde compiten. Las razones son obvias: el sabor de ambos licores es muy similar, pero las políticas de mercadeo y el poder económico de empresa y distribuidores de Medellin, son muy superiores a los de CALDAS.

Si eso fuera poco, el cuestionado gerente de la Industria Licorera de Caldas, con varias investigaciones penales pendientes de fallo por presuntas contrataciones indebidas en detrimento del municipio de Manizales, ha preferido gastar los pocos recursos que tiene la empresa en innecesarias obras civiles, en vez de fortalecer los fondos disponibles para mercadeo.

Guido Echeverri y el innombrable gerente, no dudan en dar un salto al vacío con los ojos abiertos, porque no tienen estrategias de mercado para entrar a Antioquia, ni para defender el mercado local. Sustento mi afirmación en la falta de respuestas concretas a los cuestionamientos que diputados y distribuidores han hecho sobre ese tema en las últimas semanas.

Ambos «genios» intentan distraer a la opinión pública con la afirmación peregrina que las ventas del Ron Viejo de Caldas compensarán la estrepitosa caída del aguardiente.

Falso de toda falsedad. Donde los rones de Caldas y Medellín compiten abiertamente, la participación del producto nuestro es de apenas 2,65 %.

Reto desde esta columna, y lo haré legalmente con fundado derecho de petición, al par de «brillantes» ejecutivos de licores que regentan nuestra industria, para que den a conocer a diputados, congresistas interesados en defender a CALDAS, en vez de a ANTIOQUIA, y a los distribuidores, aquellos supuestos estudios previos de necesidad, conveniencia y oportunidad en que se basa la decisión de abrir las fronteras con el departamento de Antioquia.

Advierto que si no existen tales, su ausencia será prueba sumaria en el proceso que habrán de iniciar las autoridades cuando quiebre nuestra destilería, que ya no destila por decisión de los talentosos directivos que tiene.

¿Qué fundamenta entonces el exabrupto? ¿Por qué favorecer a las empresas domiciliadas en Medellín en desmedro de las nuestras?

Para colmo de males, se ha denunciado públicamente que el convenio se hizo con sigilo y apresuramiento, para evitar que la Asamblea pueda intervenir con poder de veto al ingreso de aguardientes ajenos, cuando entre en vigencia la nueva ley de monopolio de licores.

Razones de espacio no me permiten entrar en detalles del desafortunado convenio. Baste decir que la cláusula cuarta autoriza al Gobernador de Caldas a echar pie atrás: «Los departamentos contratantes se reservan el derecho de dar por terminado unilateralmente el presente convenio, previo aviso dado con dos (2) meses de anticipación y por graves razones de orden económico o fiscal que impidan su ejecución”

Por el bien de los casi 200 mil CALDENSES que votaron por esta administración, Guido Echeverri debe enmendar el camino. De no hacerlo, actuaremos dentro de la ley para procurar esa revocatoria y que se sancione a los responsables, como corresponde.