26 de enero de 2022
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«Plan estratégico de seguridad vial»

28 de junio de 2016
Por Diego Franco Molina
Por Diego Franco Molina
28 de junio de 2016

Diego Franco Molina

Franco Diego cuatroEl primer paso que debe dar una sociedad que divulga la vida como valor supremo, es reconocer a las víctimas de los accidentes de tránsito y el problema estructural y social de salud pública de primera magnitud lo que implica, admitir que las causas que ocasionan estos accidentes en su mayoría son evitables por lo que se la seguridad vial debe ser parte de la políticas y responsabilidades de las organizaciones, entidades y empresas, sin importar su tamaño o actividad.

Cabe mencionar que La ley 1503 del 29 de diciembre de 2011 “Por la cual se Promueve la formación de hábitos, comportamientos y conductas seguras en la vía y se dictan otras disposiciones”. Que establece en su capítulo III,  Para el sector privado los lineamientos en seguridad vial están dados dentro del art 12: “ Toda entidad, organización, o empresa del sector público o privado que para cumplir con fines misionales o en el desarrollo de sus actividades posea, fabrique , ensamble, comercialice, contrate, o administre flotas de vehículos automotores o no automotores superiores a 10 unidades, o contrate o administré personal de conductores, contribuirán  al objeto de la presente ley.

Este ejercicio no  es otra cosa que la materialización de lo expuesto en el Decreto 2851 de 2013, buscando otorgar instrumentos para que todas las entidades, organizaciones o empresa, formulen su plan estratégico, conducentes a garantizar un aporte significativo para la reducción de las altas tasas de accidentes de tránsito a lo largo y ancho del territorio nacional.

Un dato del Ministerio de Transporte indica que en el último año aproximadamente 5704 personas mueren en el país debido a accidentes de tránsito y  39.318 personas más son heridas por la misma causa, Fallas mecánicas, imprudencias y conductores borrachos son algunos de las causas de estos siniestros, algo así como 16 víctimas diarias, que a diario sufren la tristeza y el dolor de perder a alguien a quien amaban profundamente.

Estos datos se suman al conteo mundial, donde se estima que 1.2 millones de personas mueren al año por causa de accidentes de tránsito.

Para el 2030, será la quinta causa de muerte de seres humanos en todo el planeta.

Según la Organización Mundial de la Salud, los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte entre los jóvenes entre 15 y 29 años, la segunda entre los 5 y los 14, la tercera entre los 30 y los 44 y la octava de los 45 años en adelante. 

Esta problemática además de generar un panorama bastante serio de salud pública, representa un reto para los gobernantes, autoridades y empresarios de nuestro país que de la mano de todos los ciudadanos debemos asumir.

Es urgente generar una cultura de respeto y acatamiento de las normas, para evitar que hechos de esta naturaleza se sigan presentando. Por lo que gran parte de la solución  está en nuestras manos y depende de las practicas adecuadas de conducta social, pensamientos y estilos de conducción, además de estilos de educación desde la infancia, basados en el ejercicio consciente e valores esenciales como el RESPETO, LA TOLERANCIA Y LA CONVIVENCIA. Sin embargo, estos no llegan por si solos, depende, al menos en buena parte, del conocimiento alrededor del tema y sensibilización del mismo. Lo anterior se da en el contexto en el que a pesar de los esfuerzos, el país no educa lo suficiente a sus niños y en el que lo popular reprime el autocuidado como forma de relación consigo mismo.

El  PESV  es un instrumento de planificación, que contiene las acciones, mecanismos, estrategias y medidas que deberán adoptar las diferentes entidades organizaciones o empresas del sector público y privado existentes en Colombia. Todas estas acciones están encaminadas a alcanzar la seguridad vial como algo inherente al ser humano y así reducir la accidentalidad vial y evitar o disminuir los efectos que puedan generar los accidentes de tránsito.

Los fundamentos del gobierno para promover el respeto a la vida, La formación de ciudadanos en cultura vial y para definir los lineamientos tendientes a formar en comportamientos seguros en la vía, están en la necesidad de promover acciones que redunden en la construcción de ciudades sostenibles, donde la educación y las acciones en seguridad vial involucran a todos los actores sociales.

En la resolución 1565 de 2014 en la que el Ministerio de Transporte propone la Guía metodológica para que las empresas elaboren su Plan Estratégico de Seguridad Vial (PESV) se encuentra normativa donde se dictan parámetros que deben procurar cumplir todos los ciudadanos entre ellos los siguientes:

  • Contribuir a que la seguridad vial y la responsabilidad como actores de la vía sean asuntos de interés público y objeto de debate entre los ciudadanos.
  • Concientizar a peatones, pasajeros y conductores sobre la necesidad de lograr una movilidad racional y sostenible.
  • Concientizar a las autoridades, entidades, organizaciones y ciudadanos de que la seguridad vial no se basa solo en el conocimiento de normas y reglamentaciones, sino también en hábitos, comportamientos y conductas.
  • Establecer una relación e identidad entre conocimiento teórico sobre las normas de transito y el comportamiento en la vía.

Estos procesos de formulación de los planes estratégicos de seguridad vial, son una respuesta a estas problematices y pretenden formar, informar y sensibilizar con metodologías participativas, a todo el equipo de trabajo de la empresa, organización o entidad, implementando estrategias llamativas y con información de carácter práctico y formal, pues las dos caras de la moneda en este tema pueden ser, por un lado, que todo lo que sucede en los hechos de transito tiende a ser o muy grave o muy costoso y por otro, que más de un 90% es evitable con formas simples y prácticas de comportamiento  que los ciudadanos deben conocer.

Para finalizar invito a todos a que seamos más consientes frente al cuidado y respeto de la vida de nosotros mismos de todas las personas que tenemos a nuestro alrededor. En nuestras manos está la prevención y la efectiva protección frente a los posibles eventos que generan lamentables sucesos de la accidentalidad vial.