17 de mayo de 2021
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Orlando Cadavid Correa
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DE MAL EN PEOR

7 de mayo de 2016

Cuando pensamos que la desaprobación de los colombianos a la manera como el presidente Santos está manejando el país, había tocado fondo, la nueva encuesta de la firma especializada Gallup Colombia muestra que la imagen del mandatario sigue cayendo y que el pesimismo frente a los grandes temas nacionales no deja de crecer.

Mientras en la medición de febrero el 24 % de los encuestados aprobaba la tarea del actual presidente y el 69 % la desaprobaba, en la encuesta que se acaba de divulgar, la cifra de los conformes con el Gobierno había caído al 19 % y en cambio el porcentaje de los piensan que no se están haciendo las cosas bien, subió al 72 %; las cifras más adversas desde que Santos asumió la presidencia hace seis años.

Llama la atención también que en el tema de las negociaciones entre el Gobierno y las Farc la percepción de los ciudadanos es cada vez más pesimista. Mientras hace dos meses el 36 % de los indagados dijo que los diálogos iban por buen camino y el 57 % que no eran optimistas frente a sus avances, ahora los primeros habían descendido a solo el 27 % y los segundos aumentado al 66 %.
Ahora, en cuanto a la seguridad, uno de los puntos más sensibles para los colombianos, la percepción del país esta en un punto realmente preocupante. El 88 % de los consultados, es decir nueve de cada diez ciudadanos, cree que el país es más inseguro hoy que antes y que todos los días la situación tiende a empeorarse.

Y para terminar esta desalentadora radiografía de la percepción que tiene el país en torno a los más importantes temas nacionales, el 71 % de los encuestados dijo no creer que este año se pueda lograr en La Habana un acuerdo de paz definitivo y firme con los jefes de la guerrilla de las Farc.
Lo peor de esto es que todo indica que el ajuste ministerial, una de las fórmulas tradicionalmente más efectivas que tiene el gobierno de turno para tomar un nuevo aire y refrescar su imagen, acaba de ser desaprovechada de principio a fin por el Presidente y que lejos de enterrar con el cambio algunos de los problemas más sentidos por los colombianos, lo que hizo fue añadirle otros tan graves o peores como el deterioro de las relaciones con el Congreso y la pérdida de la unidad de los partidos que lo vienen apoyando.

Lo grave de todo es que con el sol ya casi a sus espaldas, con una inflación fuera de madre, con el desempleo otra vez desbocado, con la salud salida de control, con los intereses al alza y con las perspectivas de crecimiento cada vez revisadas a la baja; le va a quedar muy difícil al Presidente controlar y destorcer las cifras que están mostrando hoy todas los sondeos de opinión.

DIARO DEL OTÚN/EDITORIAL