27 de octubre de 2021
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El egoísmo y la rendición

13 de abril de 2016
Por Ricardo Tribín Acosta
Por Ricardo Tribín Acosta
13 de abril de 2016

Por: Ricardo Tribin Acosta 

Ricardo TribinEl egoísmo es algo bien complicado que afecta, no solo a la persona que lo vive y practica, sino también a las de su mundo inmediato. Es a veces cruel pero sobretodo egoísta, y perdónese el pleonasmo, pero es tan conocida la palabra que al usarse parece que no hubiese ningún inconveniente en utilizarla de manera genérica, tal y como se hace con la aspirina.

De otro lado está la rendición, pero no aquella en que creemos que quien lo hace es cobarde pues no tiene suficiente valor para enfrentar algo, sino mas bien en la que se rinde porque acepta que lo que lo agobia es superior a sus fuerzas y ello lo concluye con los pies bien puestos sobre la tierra. En la primera incluimos a los que no tienen espíritu de lucha para enfrentarse a lo que pueden cambiar, utilizando sus fuerzas, inteligencia y habilidades. Entre estos están los que abandonan los estudios sin mayor esfuerzo o los que dejan perder a un amor por no luchar por el y poner las bases suficientes para conseguirlo o conservarlo.

En la segunda está el darse cuenta de no poder con lo inevitable, precisamente con aquello que no podemos cambiar. Entre estos están por ejemplo los malos hábitos que es difícil dejar y que solo lo logramos cuando nos rendimos a nuestra impotencia y salimos a pedir ayuda para lograr superarlos. Es curioso pero aquí lo que da la victoria es la derrota misma ante lo que es mas fuerte que nosotros, y los frutos luego se dejarán ver con la persona nueva que nace del cambio en el comportamiento.

Lo importante en todos estos puntos de vista está en que uno logra empezar a rendirse cuando deja de pensar tanto en si mismo, para arrancar a pensar en lo que le rodea. Ello es vital puesto que cuando dejamos de ser egoístas. Es cuando el camino de la rendición se acerca y por ende el del cambio. Es rendirse para bien, dejando inicialmente uno de los defectos quizás mas malos que puede tener una persona, cual es el excesivo y en no pocas ocasiones enfermizo amor por si mismo.

Un narciso no puede cambiar fácil hasta que no se rinde y abandona su pasado egoísta, ya que la negación de su realidad es tan grande que no le deja ver las cosas como son. No escucha ni se deja dar opinión ni consejo alguno y por ello, estando tan encerrado en si mismo a donde más rápido llega es a su propio fracaso. Sin embargo quien es humilde y decide dejar el egocentrismo, abrirá puertas para dejarse guiar y conducir su vida por senderos mucho mejores que en los que estaba cuando por tales lugares transitaba. Por eso la rendición, acompañada del abandono del egoísmo, se convierte en un pilar fundamental de progreso en el ser humano.