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Un año nuevo para don José Pékerman

Por Pedro Gambetta
9 de diciembre de 2015
Por Pedro Gambetta
9 de diciembre de 2015

Pekerman oct 08 de 015
Pedro Gambetta

Antes de entrar en el tema central de la columna, quisiera recordarles el tránsito exitoso de Juan Carlos Osorio por la selección mexicana, y antes por el Once Caldas, Atlético Nacional y Sao Paulo, dejando siempre una impresión de innovación y disciplina, reconocida incluso por el veterano Rogerio Ceni, que después de los varios meses que tuvo a Osorio como Técnico del ‘Tricolor’, aseguró que “sus métodos y conceptos en el terreno de juego, al igual que los entrenamientos diarios, me demostraron que yo no estaba tan preparado para ser técnico como pensaba” [1]

Se los recuerdo a propósito de mi insistencia de hace unos años (27 de mayo del 2011), cuando les aseguré en este mismo Blog que era Osorio, y sólo Osorio, el que debía tomar las riendas de la Selección colombiana de fútbol[2]. Nunca sabremos lo que habría pasado, pero hoy tenemos elementos suficientes para prever un desarrollo importante del futbol colombiano en las manos de Osorio. Ojalá y algún día lo intentemos.

Entremos en materia.

A propósito de la muy exitosa campaña de Osorio al frente de la Selección mexicana de fútbol, el portal de Televisa ha comentado que “la eliminatoria se reanuda en el mes de marzo, y Juan Carlos Osorio señala que aprovechará este tiempo para seguir conociendo a los jugadores mexicanos y poder dar oportunidad a otros elementos”[3].

Y yo sí creo que la solución al mal momento que hoy pasa la Selección colombiana de fútbol, en manos del argentino José Néstor Pékerman, la tenemos en jugadores que actúan en Colombia y en México.

Al respecto, yo defiendo la actitud y manejo que hace Osorio de sus equipos, cuya formación depende del contendor y del momento que tienen los jugadores, que, siendo titulares o no, deben mantener su nivel. En ese sentido, Osorio siempre cuenta con una amplia planilla, preparada y dispuesta, en la que entran y salen los mejores y capaces de responder a un momento específico.

En una eliminatoria mundialista tan larga, no hay mejor método que ese. Al contrario del método de Pékerman, que insiste en priorizar unos cuantos nombres de jugadores colombianos ‘extranjeros’, en los que tiene absoluta confianza, aunque no estén en su mejor momento. Es la típica mentalidad argentina ‘rosquera’ y pandillera, herencia de la Cosa Nostra italiana.

Quizá le resultará a Pékerman más dificultoso actualizar la memoria táctica a un grupo numeroso y en rotación de jugadores, pero es lo que hay que hacer. Al respecto le sugiero hacer micro-ciclos permanentes a lo largo del año, con una cobertura total de 40 o 50 jugadores. Capacidad de rotación y plantilla amplia, es el secreto de las eliminatorias.

Don José debería comenzar a mirar a México y Colombia, en donde están los jugadores colombianos con mejor momento.

Hablamos de Avilés Hurtado, de los Jaguares de Chiapas, de Carlos Darwin Quintero del América, y de Aldo Leao Ramírez capitán del Club Atlas de Guadalajara, todos de la Primera División de México. En cada uno de ellos Pékerman encontrará vigentes protagonistas de una de las mejores ligas del continente, la de juego más agresivo y ofensivo.

En especial Avilés Hurtado, uno de los mejores jugadores, sino el mejor, del actual torneo mexicano, a punto de nacionalizarse, con lo cual podría ser llamado en cualquier momento a la Selección de ese país (de Avilés Hurtado también escribí una columna el 20 de julio del 2012, solicitando su presencia en la Selección Colombia, mientras era jugador del Nacional). Con la sola presencia de Avilés hoy, la cara de Colombia cambiará, les aseguro[4].

Y en el caso colombiano, si Pékerman ha llamado a Santos Borré y Kevin Balanta, debería llamar ya a Marlos Moreno, del Atlético Nacional, que a sus 19 años tiene la valentía y el atrevimiento para ser el jugador que el Técnico ha buscado sin éxito en Pipe Pardo y Fabián Castillo.

Y más allá de los casos aquí señalados (apenas unos ejemplos), preocupa el actual bajo nivel que tienen Ospina, Zapata, Bacca y Teo, y la fijación que Pékerman y Javier Hernández Bonnet tienen por Juan Fernando Quintero, una promesa que ya nunca fue, y que pronto regresará a Nacional, o al Cúcuta Deportivo. A todos ellos hay tenerles Plan B.

Hágame caso, Don José: nuestra solución está cerquita, en México y Colombia.

Buen día, y pase usted unas felices fiestas, sin excesos, por favor.

Fútbol Vibrante