21 de mayo de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

¿Santos también de “chuzador”?

11 de diciembre de 2015
11 de diciembre de 2015

reverbero de juan paz logo
“No vamos a tolerar persecuciones o instigaciones a ciudadanos desde la policía o desde cualquier otra de nuestras Instituciones. Aquí no perseguimos a nuestros críticos, no perseguimos a nuestros opositores, no “chuzamos” (interceptamos comunicaciones) ni perseguimos periodistas”. Con esta frase el presidente Santos les salió al paso a las denuncias de varios periodistas por las “chuzadas”, encabezados por Vicky Dávila de la FM.

Lo más curioso es que en los informes oficiales sobre las denuncias de Vicky Dávila (foto) salió el nombre del maestro Gardeazábal, también “chuzado” y perseguido por este Gobierno, desde que lo hizo sacar de La Luciérnaga. Pero vean, en el pasado cuando Gardeazábal y Hernán Peláez denunciaron que habían sido chuzados en La Luciérnaga, Daniel Coronel, Claudia Gurisatti y Vicky Dávila salieron a decir que todo era una novela del escritor de Tuluá. Hoy todos coinciden en la misma denuncia.

“Vieja” exigencia de las Farc, la “reconversión” de las FFMM

La primera vez que las Farc hablaron desde La Habana exigiendo la restructuración de las FFMM fue el 5 de julio de 2013. La guerrillera Victoria Sandino  leyó un comunicado. En él divulgó que “una vez alcanzado un acuerdo para el fin del conflicto armado en Colombia, el ejército y la policía sean “reconvertidos” en “una fuerza para la construcción de la paz”, y se recorte su presupuesto.

Decía que “se generarán las condiciones para realizar el más amplio debate nacional (…) acerca de la necesaria reconversión de las Fuerzas Militares y de Policía Nacional en una fuerza para la construcción de la paz”.

Y agregaba: “Los actuales diseños institucionales en materia de seguridad y defensa y de gasto público responden a las doctrinas de la ‘seguridad nacional’ y la ‘guerra contrainsurgente’, propias de los tiempos de la ‘guerra fría”. Esta reconversión debe hacerse a partir “del más amplio debate nacional, con garantías de participación ciudadana, social… Incluye la reasignación de recursos de presupuesto, en proporción equivalente a la reducción gradual y programada del gasto militar hasta alcanzar los niveles promedio de Nuestra América”.

Hasta dijeron en qué debían invertirse los recortes del presupuesto militar: “Se destinarán a “financiación prioritaria de los derechos sociales de la población, en especial de la vivienda, el trabajo digno, la salud y la educación”. Esta iniciativa forma parte de “once propuestas mínimas para la reestructuración democrática del Estado y la reforma política”.

Y volvieron con su exigencia…

El 8 de febrero las Farc volvieron a llamar la atención sobre una reforma a las Fuerzas Militares y de la Policía, en tanto anunciaron su voluntad de transformarse en un movimiento político. Seusis Pausivas Hernández, alias “Jesús Santrich” leyó ante periodistas un documento en el que la guerrilla hace una nueva serie de propuestas sobre “provisión de garantías reales y materiales de no repetición”. La propuesta contempla la reconversión de las Fuerzas Militares de fuerzas contrainsurgentes hacia fuerzas de protección de la soberanía nacional y de las fronteras patrias, reducción del tamaño de las Fuerzas Militares.

Los recursos. Además, disminuir el gasto y defensa hasta un dos por ciento (2%) del PIB y reasignación del ahorro a gasto social y para la materialización de los derechos de las víctimas del conflicto.

También creen necesario rediseñar las instituciones educativas militares del nivel básico, medio y superior hacia instituciones enteramente civiles y la reconversión de medios de comunicación de carácter militar hacia entidades civiles, y redefinir las actividades cívico-militares, hacia actividades netamente civiles.

En el comunicado leído en nombre de las Farc, la organización guerrillera igualmente plantea la realización de programas de readaptación laboral y de empleo para funcionarios del sector Seguridad y Defensa, lo mismo que la subordinación de la Policía al poder civil y el rediseño de los servicios de inteligencia hacia la protección de la soberanía nacional.

¿Imposición, convicción o sumisión?

El presidente Juan Manuel Santos confirmó ayer miércoles en la mañana que si se logra la paz con las Farc, las Fuerzas Militares y la Policía Nacional tendrán una restructuración de cara al posconflicto. Santos explicó que el principal cambio lo tendrá la Policía, que realiza labores que le corresponden a otras fuerzas de seguridad.

“A la Policía nuestra le tocó por obligación asumir papeles, roles, responsabilidades inclusive del Ejército, es así como en Tolima, cerca de la capital, Ibagué, se mantiene un campo de entrenamiento de la Policía contraguerrilla denominado “Los Jungla”, para contrarrestar las acciones en medio del conflicto”.

“Todos pueden dedicarse a cuidar mejor a los ciudadanos en las ciudades y a eso se van a dedicar (…) uno ve policías con fusiles de largo alcance, con morteros, con armamento que es propio del Ejército.

“Será una redistribución a favor de la seguridad ciudadana, porque ya no tendremos que invertir o que focalizar el grueso de nuestras fuerzas, que son unas fuerzas muy bien entrenadas y capacitadas, las mejores de nuestra historia”.

La historia dirá la última palabra.

A fuego leeento…

  • Según El Nuevo Herald, “un sondeo interno de las Fuerzas Armadas Nacionales arrojaba que la impopularidad del régimen entre los militares alcanzaba la misma proporción que la registrada a nivel nacional”.
  • “El chavismo habría perdido el respaldo incondicional del alto mando militar que terminó rehusándose a participar en lo que hubiese sido un fraude masivo”.
  • Según publica el diario, “fuentes cercanas a la situación explicaron que el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, se rehusó a colaborar con las intenciones de Maduro y del presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, de desconocer la masiva victoria de la oposición, lo que hubiera gestado un peligroso escenario de violencia”.
  • Una de las fuentes consultadas por el diario, señala que el ministro de Defensa venezolano “se la jugó para preservar la institucionalidad”.
  • En las calles de Venezuela la gente comenta que gracias a las Fuerzas Armadas, Nicolás Maduro y su camarilla e vieron obligados a respetar los resultados de las elecciones.