23 de mayo de 2022
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Luz Marina, una verdadera reina

13 de diciembre de 2015
Por Albeiro Valencia Llano
Por Albeiro Valencia Llano
13 de diciembre de 2015

albeiro valencia

Al analizar la forma como los medios y los colombianos despidieron a nuestra reina universal de la belleza, entendemos la dimensión de su legado y recordamos su vida transparente, su gracia, su sonrisa y su sencillez.

Nació el 31 de octubre de 1938 en la ciudad de Pereira y a los pocos días sus padres se radicaron en la capital de Caldas. Su abuela le decía “gatica” porque de pequeña “era muy fea y flaquita”. En Manizales estudió en los colegios Los Ángeles, María Inmaculada y en La Presentación. En el año 1957 fue elegida Señorita Manizales y la Gobernación empezó a buscar una candidata que representara el departamento en el Reinado Nacional de Cartagena y, como respuesta, el diario La Patria y Transmisora Caldas, buscaron una candidata por votación popular con participación de los municipios. La elección se hizo en el Club Manizales y un jurado de Bogotá la eligió Señorita Caldas; en ese momento Luz Marina entendió que era “pispita”, según sus propias palabras.  Viajó a Cartagena con una pequeña comitiva; el gobierno departamental le dio como apoyo cinco mil pesos y la modista Margarita Gallego le confeccionó los vestidos. Dos primas la asesoraron para que siguiera usando la famosa moña; el maquillaje se reducía a la utilización de polvo, colorete y pestañina. En Cartagena despertó muchas simpatías entre los periodistas y el público, pero el jurado eligió a la antioqueña Doris Gil; en esa época no se elegían ni finalistas, ni virreina, por lo tanto Luz Marina “no quedó de nada”.

De regreso a Manizales la ciudadanía salió a la calle y le tributó una cálida recepción. En ese momento se le consideraba una de las mujeres más bellas del país y como “el símbolo de la paz en Caldas”. En la IV Feria de Manizales, que se inició el 18 de enero, fue coronada Su Majestad Luz Marina Zuluaga, como Reina de la Feria.

Miss Universo

Cuando Luz Marina se encontraba descansando en su casa en Manizales, le propuso el señor Mario Barriga, delegado de la firma Max Factor, que representara a Colombia en Miss Universo, pues no había llegado a un acuerdo con la Señorita Colombia, Doris Gil, quien pensaba casarse. La respuesta de Luz Marina fue negativa, porque si no había ganado en Cartagena mucho menos en un certamen de carácter mundial. Sin embargo terminó aceptando aunque era consciente de sus limitaciones: recién graduada en el colegio, en una ciudad intermedia, sin experiencia en pasarelas y sin hablar inglés.

El 22 de julio llegó a Los Ángeles con su mamá, le hicieron poner un vestido típico y se fue al aeropuerto con uno de los representantes de Max Factor, para recibir a las demás candidatas. Se asustó porque todas eran altas y con excelentes cuerpos; “comenzó a sentir maripositas en el estómago”. Desde el principio sonaron las candidatas de Brasil y Colombia como favoritas, le parecía imposible pero en todo momento tuvo en cuenta los consejos de la mamá, “Bien derechita y bien simpática”. Eligieron las 15 finalistas y fue seleccionada a pesar de su pesimismo; había utilizado un vestido blanco sin tirantes, alforzado, que le habían diseñado unas costureras nariñenses en Bogotá, y pensaba que en este punto ya había cumplido con el país. Sin embargo llegó a la final junto con las representantes de Polonia, Estados Unidos, Hawai y Brasil; ante la realidad todo le parecía un sueño.