17 de junio de 2024

La democracia prevalecerá

11 de diciembre de 2015
Por Nicolás Aguilar
Por Nicolás Aguilar
11 de diciembre de 2015

Por Nicolás Aguilar

Nicolas aguilar columnaLa democracia prevalecerá por encima de dictaduras y tiranos, siempre será más fuerte la voluntad popular que los intereses individuales o particulares. El poder va rotando, pasa de un punto a otro y nuevas cosas y nuevas ideas van surgiendo, hasta que prevalecen y dominan.

En los últimos treinta días hemos podido ver dos manifestaciones democráticas muy importantes, que nos llenan de esperanza y que, con seguridad, serán para Argentina y Venezuela un aire de renovación al poder que llevó a estas dos naciones a un estado de dificultades.

Por un lado Argentina, la llegada de Mauricio Macri se visualiza como un gobierno donde la iniciativa privada tendrá lugar y respaldo, la tarea de reducir una inflación desbordada y de iniciar un cambio social donde los ciudadanos se desprendan del asistencialismo que, en mi concepto, es la más delicada fuente de atraso y estancamiento de un país; un perfil como el de Macri, que fue buen Alcalde para Buenos Aires y que su trayectoria empresarial permite augurar una buena administración para su país luego de superar grandes retos.Por ejemplo, Argentina, como Colombia, tiene altas riquezas naturales donde se destaca su productividad agrícola. Allá el Gobierno que termina no expropió como en Venezuela las tierras, pero sí las utilidades, y el famoso hato vacuno se redujo en casi un 40%.

Por el otro lado Venezuela, el pasado domingo, los ciudadanos se volcaron a las calles pronunciándose masivamente bajo las vías democráticas para elegir la Asamblea Nacional. Ciento doce (112) escaños obtuvo la oposición, la oposición que rechaza al Gobierno y el modelo que estableció Hugo Chávez y que hoy continúa en cabeza de Nicolás Maduro, una dictadura que ha coartado todo tipo de libertades en el país vecino, que se ha empeñado por agredir y perseguir a quienes no comparten sus postulados y que de manera fraudulenta se ha mantenido en el poder. Pero esta vez los ciudadanos al sentir su país en franco deterioro, al vivir la escasez de alimentos, y al percibir unos gobernantes ajenos a los propósitos del colectivo de la sociedad, se volcaron de tal manera que el fraude no pudiera conseguir su cometido, ni los discursos intimidantes de Nicolás Maduro, ni las prebendas que se entregaron, pudieron con la voluntad popular de un pueblo que ya se ha visto al límite de una situación crítica. Este gran paso dará un aire de esperanza a la libertad. Falta mucho en este país, pero la democracia demostró que sí es el camino por el cual se debe seguir. Hoy los presos políticos pueden estar seguros que su causa, además de justa, sí vale la pena, y hoy los Venezolanos pueden estar seguros que su país tiene una gran luz para el futuro. No todo estaba perdido.

Es bastante gratificante ver estas muestras de democracia. Se alegra uno y felicita a estos dos pueblos que se pronunciaron contra lo que no están de acuerdo y contra lo que los ha perjudicado. No es un error creer en la democracia, en la justicia, en la ley y la libertad, son pilares para el desarrollo de una sociedad de oportunidades, crecimiento y desarrollo. En Colombia preocupan algunas situaciones que se asemejan al camino que llevó a Venezuela al Socialismo del Siglo XXI, o acciones del Gobierno que traspasan o manipulan la ley o que engañan a los ciudadanos, por eso en lo personal rechazo lo que ha sido el proceso de La Habana, que dista mucho de una real paz para el país y que preocupa bastante con la posible incorporación a la política de unas personas que medievalmente han buscado su asenso al poder, perjudicando a millones de Colombianos y promoviendo males que tanto daño nos han causado como el narcotráfico. Por eso cuando escucho a los altos mandos del Gobierno discriminar a la oposición como “los enemigos de la paz”, yo más bien quisiera preguntarles si acaso con lo que se está promoviendo ellos no se están posicionando como LOS ENEMIGOS DEL PAIS, porque de la paz, cómo vamos a ser enemigos si todos la anhelamos, pero ellos en lo que han embarcado al país, si parecieran enemigos; yo confió plenamente en la consciencia de los ciudadanos Colombianos. Sé que la voluntad de nuestro país estará por encima de los intereses individuales de un Presidente y mucho más por encima de los intereses engañosos de un grupo de bandidos.

Los Colombianos no entregaremos el país que hemos construido porque lo queremos. Los Colombianos de bien, que somos la mayoría, actuaremos bajo las vías democráticas. Solo una recomendación, no lo dejemos para cuando estemos sufriendo el mal.