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Mi hijo era un hombre de bien: Madre de caldense asesinado en México

23 de noviembre de 2015
23 de noviembre de 2015
Carlos Andres Mejia y Carlos arturo Marulanda
Carlos Andrés Mejía y Carlos Arturo Marulanda, dos de las cinco víctimas de una banda criminal en México. Imagen El País, Cali.

La mamá del manizaleño, Carlos Arturo Marulanda asesinado en México, reprochó los comentarios  en el sentido de  que los colombianos muertos estarían delinquiendo y aseguró que se dedicaban a préstamos gota a gota.

Doña Gladys Orozco, la progenitora de Carlos Arturo Marulanda, uno de los 5 colombianos asesinados en extrañas circunstancias en Veracruz, México, exigió respeto por su hijo no obstante que ya no está para defenderse de los señalamientos. La dolida madre insistió a instancias de RCN Radio, que su hijo era un muchacho de bien que había viajado allí a prestar dinero por el sistema gota a gota, que genera buenos resultados económicos.

Pidió a las autoridades mexicanas y colombianas, agilizar el proceso de repatriación del cuerpo no sólo de su hijo Carlos Arturo Marulanda, sino también de Jorge Augusto Muñoz, Francisco Javier Agudelo Gómez, Jhorman Osorio y Carlos Andrés Mejía. RCN la Radio Caldas.

Versión publicada este lunes por «El Tiempo»:

Una de las pistas que siguen las autoridades colombianas que colaboran con sus pares de México para esclarecer el asesinato de cinco connacionales apunta a una modalidad ilegal que ha sido ‘exportada’ desde el país a la región: los préstamos ‘gota a gota’.

La última vez que los colombianos tuvieron contacto con sus familiares fue en la noche del 11 de noviembre. Desde entonces nadie supo de su paradero. Luego acudieron a la Defensoría del Pueblo, que se contactó con la Cancillería para tratar de ubicarlos en México. (Lea también: ‘Gota a gota’ y pirámides siguen abusando de los colombianos)

El pasado martes 17, las autoridades mexicanas hallaron los cuerpos de cinco hombres cerca de una finca de nombre El Lasgostillo. Las víctimas estaban semidesnudas, presentaban evidentes huellas de tortura, tenían el rostro vendado, estaban maniatadas y recibieron tiros de gracia.

Los primeros en ser identificados fueron Carlos Andrés Mejía y Yolmer Osorio Cano. Este domingo se dio la confirmación de que las otras tres víctimas eran Carlos Arturo Marulanda Orozco, Jorge Armando Muñoz Hincapié y Francisco Javier Agudelo Gómez.

De acuerdo con sus familiares, la difícil situación económica por la que atravesaba llevó a Francisco Javier Agudelo, una de las víctimas, a aceptar el viaje a México para trabajar en algo en lo que nunca había laborado: cobrador de préstamos informales. (Vea aquí: Bandas colombianas ‘exportan’ el ‘gota a gota’ a siete países)

Agudelo era reconocido en Pereira por promover los ciclopaseos a otras ciudades. Su pasión por las bicicletas lo llevó a tener un taller de reparación, con el que se ganaba la vida para sostener su hogar, conformado por su esposa, Luz Marina Guzmán, y su hija de 13 años.

“Nosotros somos de Medellín, pero llevamos mucho tiempo en Pereira. Acá, hace dos años, un hijo nuestro perdió la vida en un accidente de tránsito. Es triste ver cómo se desmoronó la familia”, dice Luz.

La historia de Agudelo es similar a la de Mejía Contreras y a la de Marulanda Orozco, quienes, agobiados por la situación, buscaron un mejor futuro en ese país, dicen sus allegados.

Mejía apenas tenía 21 años. En sus planes estaba regresar a Colombia el próximo primero de diciembre, según le dijo a María Dolly Contreras, su mamá, quien precisó que el joven llevaba cinco meses en México.

Él le insistió mucho a un amigo para que lo llevara, y al final se le dieron las cosas. Quien le pagó el pasaje fue la persona que lo contrató allá en México”, recuerda María Dolly.

Carlos Andrés conversaba a diario con su madre y le decía que su labor era hacer recorridos para cobrar dineros de los préstamos. Comenzaba al mediodía, almorzaba hacia las 3 p. m. y a eso de las 6 p. m. regresaba a la casa.

A su vez, Marulanda tenía 29 años y llevaba cuatro meses en Veracruz. Tampoco había trabajado como cobrador de ‘gota a gota’ y salió a ese país para ayudar en el hogar que hace varios años conformó con Diana Marcela Valencia.

Residían en Manizales y él trabajaba en una fábrica. “Me decía que todo estaba bien, nunca me habló de amenazas o de temores por algo relacionado con ese trabajo. Por el contrario, siempre me decía que todo estaba bien”, asegura. (Lea: Identificados 2 cadáveres de los 5 colombianos desaparecidos en México)

El caso de Yolmer Osorio es diferente. Afirman sus allegados que él viajó en calidad de turista a ese país. Primero llegó a Cancún, donde estuvo algunos días, y posteriormente se dirigió a Veracruz, pues Jorge Armando Muñoz, la quinta víctima, era su amigo.

Su familia insiste que nunca les comentó que iba a trabajar con préstamos ‘gota a gota’. De hecho, él llevaba una suma cercana a los 15 millones de pesos para concertar negocios, “pues se ganaba la vida como comerciante”.

Osorio Cano era oriundo de Belalcázar (Caldas), tenía 34 años y su regreso a Colombia sería en enero.

“Estaba en el lugar y en la hora equivocados. Por eso, solo queremos que las autoridades de Colombia trabajen de la mano con las de México para establecer qué fue lo que pasó y que nos den respuestas”, dijo uno de sus allegados.

Esperan llegada de cuerpos

Tras confirmarse la identidad de los colombianos asesinados en México, sus familiares están a la espera de la repatriación de los cuerpos.

Según la Cancillería, desde el momento en que se conoció la noticia de la desaparición de cinco connacionales en México, “activó protocolo de búsqueda a través del Consulado General de Colombia en ese país, y viene trabajando articuladamente con la Defensoría del Pueblo, brindando asistencia a los familiares”.

Adicionalmente, el Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que a las autoridades mexicanas les solicitaron premura en la investigación para dar con el paradero de los responsables de esta masacre.

“Nos dijeron que era un trámite que demora entre 10 y 15 días y de la Cancillería quedaron de avisarnos en cuanto vayan a salir los cuerpos para Colombia. Nosotros solo esperamos que sea lo más pronto posible”, dijo Diana Marcela Valencia, esposa de Carlos Marulanda.

La última vez que se activó este protocolo entre los dos países fue en agosto pasado, para repatriar el cuerpo de Mile Virgina Marín, asesinada en Ciudad de México.