20 de junio de 2024

Lo que va de la copia al plagio

27 de noviembre de 2015
27 de noviembre de 2015

plagio

MANIZALES, 27 de noviembre de 2015.  Una encuesta permitió determinar que el 96 % de los estudiantes de Administración nocturna de la U.N. Sede Manizales, corroboró saber qué es el plagio, aunque 29 % de ellos no conoce la diferencia entre este, la copia y la trampa.

La confusión entre los significados radica en creer que los tres términos son sinónimos, sin diferenciar claramente que la copia es la fotocopia exacta de un documento o elemento, tal como cuando en un examen un compañero mira el de otro y escribe en el propio textualmente lo mismo. La trampa, entre tanto, es infringir un acuerdo preestablecido, por ejemplo, como lo citó uno de los investigadores: “cuando el profesor permite sacar solo el cuaderno en una prueba escrita, pero los alumnos también sacan el libro”.

En cambio, el plagio es copiar una obra ajena fingiendo como si fuera propia: “las tres conductas son graves desde la ética moral y la educación; pero desde lo legal el plagio tiene sanciones explícitas por vulnerar los derechos de autor”, detalló Luis Felipe Pineda, coautor de la investigación realizada junto con Valentina Delgado.

Al respecto, el trabajo de análisis demostró que el 98 % de los estudiantes tiene conciencia de que existen sanciones si se violan los derechos de autor, pero el 75 % no las conoce.

Otro resultado detalló que el 21 % de los consultados dice conocer casos de plagio que no se reportan al ente correspondiente, es decir, que no se continúa con el conducto que exige la Universidad para penalizar este tipo de conductas.

“Se pudo comprobar que es una práctica cultural. Citando al chileno Alejandro Miranda Montecinos, doctor en Derecho, gracias a la tecnología y a la cantidad de información que existe a la mano, se ha creado una cultura del copia y pega”, indicó Pineda.

La investigación, que buscaba validar cuáles son las conductas de los estudiantes a través de métodos de observación y encuestas, demostró además que las causas, en lo que concierne a los alumnos, pasan por atender las exigencias de responsabilidad de sus padres, el posicionamiento social que genera la nota y la misma competencia futura en el mercado laboral son, entre otros, los factores que inciden para que se presenten estas situaciones, admitió Pineda.

En cuanto a las citaciones de las fuentes, que son obligatorias en los trabajos académicos, un 87 % aseguró que sí cita, mientras un 13 % dijo que no; los principales motivos por los cuales los estudiantes no mencionan las fuentes bibliográficas consultadas en sus trabajos tienen qué ver con olvido, en un 27 %, seguido por la premura en la entrega, con un 23 %.

Luego de conocer los resultados del estudio, el docente Iván López ventiló la necesidad de impartir una inducción sobre el tema, en particular a los estudiantes nuevos.

Finalmente, como cita la investigación, se pudo evidenciar que los educadores toman sus propias decisiones frente a los posibles casos de plagio que se den en sus cátedras.

(Por: Fin/IJR/MLA/CA)
U Nal de Manizales