27 de mayo de 2022
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CON EL RABO DE PAJA

4 de noviembre de 2015

Sorprende a más de un lector la carta enviado por el señor expresidente Pastrana en donde renuncia a la comisión de paz de la cual hacía parte. Los términos utilizados no pueden ser más  mezquinos. Y lo son, no tanto por las observaciones que pueda realizar al proceso de paz que adelanta el actual gobierno sino por el hecho de haber sido uno de los gestores de muchos encuentros con los jefes guerrilleros con el fin de concretar unos acuerdos de paz. Y no se lograron por muchos motivos, entre otros, podríamos decir, que las fuerzas de la subversión se vieron robustecidas con el despeje del ya conocido Caguán.

No resulta, por decir lo menos, elegante, que un frustrado expresidente que no se ha caracterizado precisamente por su inteligencia y que tiene lo que podríamos llamar “rabo de paja”, también su cerebro puede estar lleno del mismo material, venga ahora a descalificar en esos términos los procesos que se adelantan y además, ponga pies en polvorosa y se vaya a vivir a Europa.

Y qué bueno que a España fuese a dar otro, no expresidente sino vicepresidente, como Francisco Santos, que jura haber llegado a ser el segundo de Uribe por su capacidad para hacer propuestas que direccionen adecuadamente este país. Llegó porque pertenece a una familia que por mucho tiempo ha controlado un medio de comunicación poderosísimo como “El Tiempo”. Ese fue y sigue siendo su mérito, pero su cerebro sigue sin estrenar. Digamos que “Pachito” es el karma de Uribe pues no lo pudo atajar en una loca carrera por llegar al Palacio Liévano de Bogotá, sin más discurso que criticar lo que ha venido haciendo Petro, cosa que no es un descubrimiento importante.

Y rematemos con otro que bien podría ir al exilio voluntario a Europa, o podría ser a Brasil, país por el cual tiene ciertas preferencias: nos referimos a otro “ex” vicepresidente como es Angelino Garzón. Llegó a ocupar esa altísima dignidad porque

Santos lo ubicó como un comodín que podría captar una buena votación por parte del sector trabajador toda vez que Angelino fue por mucho tiempo un incansable luchador por las reivindicaciones de los trabajadores. Y así fue. Pero Angelino bebió de las mieles del poder de la alta burocracia y le quedó gustando. Tanto, como para solicitar al final del primer mandato de Santos que lo enviara como embajador a Brasil, y de paso ser espectador de primera línea del campeonato mundial de fútbol. Pero al descubrir que Santos iría a nombrar a Vargas Lleras como vicepresidente para que este sí hiciera algunas cosas importantes, el hombre se indignó y renunció. Y llegó al Valle convencido que su figura podría arrasar en las elecciones y digamos que su rabo de paja se lo impidió.

Y como de viajes al exterior estamos hablando, dicen las malas lenguas que le han propuesto al actual alcalde de Pereira Enrique Vásquez, que se radique en España, ahora que ya no exigen visa, para ver si en las próximas elecciones puede llegar a la alcaldía un militante de la “U”.