21 de mayo de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

VOTAR: UN DEBER CIUDADANO

25 de octubre de 2015

Este domingo los caldenses elegiremos nuevo gobernador, diputados a la asamblea, alcaldes y concejales para los  27 municipios. Las elecciones son una oportunidad que la democracia les brinda a los ciudadanos para que decidan sobre el destino de sus regiones y municipios. El llamado es, entonces, para asistir a las urnas con la convicción de que ese voto que debe ser depositado libremente, sin presiones, es indispensable para definir el destino de una sociedad. Por esta razón, debe ser depositado a conciencia, con el convencimiento de que estamos cumpliendo con un derecho constitucional. Somos nosotros, los electores, quienes definimos el futuro de una sociedad.

Elegir a quienes van a llevar nuestra vocería en las corporaciones públicas del orden local y departamental es un acto de responsabilidad ciudadana. Como lo es escoger a la persona que va a manejar los destinos de nuestro departamento.  Por ser un acto de responsabilidad, el elector debe analizar con lupa la hoja de vida de quienes aspiran a representarnos. Porque con nuestro voto estamos delegando responsabilidades. ¿Por qué razón? Porque ese respaldo que le estamos dando a una persona es consecuencia de las propuestas hechas en campaña. Es decir, el voto está condicionado por lo que los candidatos ofrecen para mejorar la calidad de vida de una población. Así de sencillo.

Nuestros municipios tienen necesidades apremiantes. Educación, salud, deporte, vivienda y seguridad son frentes que requieren de recursos para que un conglomerado humano pueda tener calidad de vida. ¿Quiénes deben conseguir esos dineros para garantizar que los beneficios del Estado le lleguen a toda la población? Desde luego, los gobernantes. En consecuencia, la responsabilidad del ciudadano es elegir gobernador, alcaldes, diputados y concejales idóneos, comprometidos con su entorno geográfico, que se preocupen por el desarrollo, que trabajen para superar las dificultades de todo tipo que tienen el departamento y sus municipios.

Hoy domingo debe expresarse en las urnas, libremente, el sentir de toda una comunidad. La invitación es para que la jornada democrática de ese día trascienda en completa paz, sin alteraciones de orden público, con  predominio del entendimiento político. Afortunadamente en Caldas hay madurez en este sentido. Y las diferencias ideológicas no despiertan sentimientos sectarios que conduzcan a enfrentamientos partidistas. La jornada democrática debe transcurrir en completa calma. Para demostrar que  somos una sociedad madura políticamente, que le apuesta a la consolidación de la paz.

No sobra advertir que el delito electoral es castigado con mucha severidad por la Ley 1142 de 2007 o Código Penal Colombiano, que se modificó con la Ley 559 de 2008 y define como delitos electorales aquellos que atentan contra del libre ejercicio de los mecanismos de participación de la democracia. En Colombia un delito electoral puede llevar a un ciudadano a prisión hasta por nueve años,  situación que a pocos días de las elecciones territoriales muchos ciudadanos ignoran.

Confiamos, pues,  en la sensatez y sentido cívico de los ciudadanos y que el proceso electoral se desarrolle en completa tranquilidad.