17 de mayo de 2022
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Polizón-polizonte,  chicharrón-chicharra, jalonar

Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
13 de octubre de 2015
Por Efraim Osorio
Por Efraim Osorio
Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
13 de octubre de 2015

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA  

efraim osorio

‘Polizón’ y ‘polizonte’, aunque muy parecidos, tienen raíces diferentes. 

¿Creerá usted que el recientemente galardonado con el premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, ignore la diferencia entre ‘polizón’ y ‘polizonte? Por inverosímil que parezca, tal, la verdad. Para comprobarlo, desde Bogotá me escribe el señor Carlos E. Ospina M. lo siguiente: “Leyendo al Premio Nobel, Mario Vargas Llosa, ilustre y magistral por muchos aspectos, veo en su novela  «EL SUEÑO DEL CELTA»- ALFAGUARA– página 189: «…Christensen lo hizo viajar como polizonte cambiando a menudo de camarote…». Y más adelantico en la pág. 191 repite la palabreja así: “…Viajando como polizonte se las arregló para llegar a Glasgow…». Pues tal vez sea cierto lo de errare…, etc., pero a mí me parece imperdonable…” (28/9/2015). Perdonable, una sola vez, pues la causa del gazafatón pudo ser cualquiera; dos veces, imperdonable, por supuesto, por lo que esa repetición entraña. Los dos términos, ‘polizón’ y ‘polizonte’, aunque muy parecidos, tienen raíces diferentes: ‘polizón’, de quien don Vicente Salvá (1904) decía que era “un sugeto (sic) ocioso y sin destino que anda de corrillo en corrillo”, viene del francés ‘polisson’ (‘muchacho travieso’, ‘vagabundo, ladrón’), tiene hoy, además de la susodicha acepción, esta otra: “Persona que se embarca clandestinamente”, recurso que utilizaba el personaje de Vargas Llosa para alcanzar su propósito;  ‘polizonte’, en cambio, término despectivo de ‘policía’, viene del griego ‘politeia’ a través del latín ‘politia’ (‘organización política, gobierno’), y tiene las siguientes acepciones: “Buen orden y gobierno que se guarda en las ciudades y repúblicas, mediante el cumplimiento de leyes y ordenanzas establecidas para su mejor gobierno”. // 2. “Cuerpo encargado de velar por el mantenimiento del orden público”, acepción casi exclusiva hoy en día. Descuido imperdonable de don Mario, ¡sí, señor! ***

¿Qué fue primero, la ‘chicharra’ o el ‘chicharrón’? Para don Cecilio Rojas, la ‘chicharra’: “Sin embargo –escribió–, hay que observar que el término (chicharrón) proviene de chicharra, la versión criolla de la requeteconocida y famosa cigarra europea…” (LA PATRIA, Voz del lector, 10/4/2015). Con una diferencia de unos tres siglos, días más días menos, apareció primero el término ‘chicharrón’, del cual dice el señor Corominas: “Fin s. XIII, ‘residuo de las pellas del cerdo después de derretida la manteca’. De una raíz onomatopéyica ‘chich-‘, imitadora del chicharrón al freírse; común al castellano con el vasco, el gascón pirenaico y el italiano”. Y añade: “Deriv. Achicharrar, princ. S. XVII, ‘abrasar’, procedente de la misma onomatopeya”. Y de ‘chicharra’ afirma: “1580, alteración del antiguo ‘chicarro’, 1495 (chicarra), es forma de origen mozárabe andaluza y toledana”. No obstante, los diccionarios dicen de este término lo siguiente: “Chicharra. (De ‘cigarra’, influido por la onomatopeya ‘chich-‘) Cigarra”. Y ‘cigarra’ (“insecto hemíptero, de unos cuatro centímetros de largo, de color comúnmente verdoso, con cabeza gruesa, ojos salientes, antenas pequeñas, cuatro alas y abdomen cónico…”) viene del latín ‘cicada’ (‘cigarra’), término que usaba Juvenal para designar el estío (verano), época en que cantan las cigarras. Aunque, imagino, aún no vendían la ‘bandeja paisa’, desde el siglo XIII el ‘homo sapiens’ comía chicharrón. ***

¿Insisto? ¿Valdrá la pena? ¿Será majar en hierro frío? Aunque es lo más probable –pues de ello he hablado ya infinidad de veces, y algunos redactores siguen confundiendo el verbo ‘jalonar’ con el verbo ‘jalar’, que son distintos, muy distintos–, seguiré machacando, para ver si algún día me paran bolas. En el periódico de Caldas leí este titular: “Diversión y alimentos jalonan la inflación” (Primer plano, 6/10/2015). ¿Querrá decir el responsable de este disparate, ‘jalar’? Quizás, porque ‘jalonar’ significa únicamente “poner jalones (mojones, hitos) en algún terreno para determinar términos fijos cuando se levanta su plano”. Y ‘jalar’ (‘halar’) es “tirar de, atraer, recoger”. Ahora bien, ¿será ‘halar’ el término apropiado para expresar la idea de quienes lo emplean en casos similares? No lo creo, porque, me parece, lo están empleando como sinónimo de ‘impulsar’  (“estimular, promover una acción”), el verbo apropiado según mi criterio, y cuyos sinónimos son ‘impeler, incitar, propulsar, empujar, apalancar’. Lo lamentable es que el desatino ya hizo carrera, y no hay extraterrestre que le ponga fin. ***

Información de Colprensa: “Los dos aviones militares sobrevolaron sobre una unidad militar del ejército nacional” (LA PATRIA, 9/2015). ¿Sobrevolar sobre? ¡Qué maravilla! ***

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