21 de junio de 2024

LAS EMPRESAS ELECTORALES

28 de octubre de 2015

Lo vivido en Bogotá lo que hace es ratificar que los partidos políticos están sumidos en una crisis de enormes proporciones. Cuando se creía que se iba a presentar un bloque dentro del liberalismo para apoyar a Pardo, hubo una disidencia de uno de los hermanos Galán y esto fue suficiente para que Peñalosa lograra llegar nuevamente al Palacio Liévano.

Ello puede explicar también la facilidad con la cual en Bogotá ha venido tomando fuerza la izquierda, porque finalmente las alianzas entre los demás partidos o movimientos ha sido bien difícil.

Increíble que con una división tan profunda entre los sectores de centro y de derecha no hubiese llegado Clara López a la Alcaldía. Pero es obvio que allí pesó de una manera contundente el carácter de Petro que con un sectarismo caduco quiso gobernar y gobernó para un sector de la población, con una actitud de reto que en este momento queda en evidencia el rechazo generalizado de la inmensa mayoría de los bogotanos.

En el caso de Pereira no fue ajena la misma situación: unos sectores conservadores apoyando a Víctor Manuel Tamayo y la U, que supuestamente es de origen liberal, apoyando también a Tamayo mientras que la jefatura mayor de este partido avaló a Sigifredo Salazar quien a la postre ganó la elección.

Los intereses que se juegan en lo que tiene que ver con contrataciones y burocracia ha llevado a un estado lamentable lo que tiene que ver con el juego democrático en donde antes se discutía una línea de pensamiento, un futuro en lo económico, en lo educativo. Todo esto ha desaparecido del panorama y no es que estemos pensando que es necesario reeditar el pasado y añorar lo que fue en otra época y en otros escenarios.

Se hace urgente remozar el concepto de educación, porque finalmente los valores como la ética, la solidaridad y la construcción de una convivencia social son mucha más importantes que la preparación para el ejercicio de una profesión cualquiera que sea. Es decir, es más importante el aprender a vivir en comunidad que ser experto en una ciencia o en unos saberes que pasan por encima de nuestros conciudadanos. Se hace demasiado énfasis en la competencia, en la rentabilidad, en la ganancia fácil, rápida, eficiente, pero muy pocas reflexiones sobre una convivencia armónica, sobre cómo se adquieren las destrezas para tener una capacidad comunicativa que nos ponga en contacto con los demás y pueda haber ganancia de unos y otros.

Seguramente que será una labor de muchísimos años, pero por lo mismo es necesario pensarla e iniciarla cuanto antes. Y debemos comenzar por los maestros, de tal manera que cuando llegue el momento en el cual la juventud sueñe con llegar a ser docentes, maestros, en lugar de James Rodríguez o Pablo Escobar o Diomedes Díaz, ese día podemos decir que hemos encontrado el camino correcto para hacer el tránsito por este mundo.