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El irrespeto a Tigrero

11 de septiembre de 2015
Por Armando Rodríguez Jaramillo
Por Armando Rodríguez Jaramillo
11 de septiembre de 2015

Armando Rodríguez Jaramillo.

armando rodriguezLuego de las últimas festividades de Armenia en octubre de 2014, la alcaldesa Luz Piedad Valencia Franco anunció la remodelación del parque de Los Fundadores que incluía la recuperación de sus monumentos, la construcción de un nuevo mausoleo para honrar la memoria de Jesús María Ocampo y María Arsenia Cardona y la conservación de la plazoleta donde se posesionó el primer gobernador del Quindío en 1966

A consecuencia de las obras de remodelación, que se iniciaron bajo la dirección de la Empresa de Desarrollo Urbano de Armenia (EDUA), se produjo la demolición parcial del mausoleo y el retiro del cofre con los restos mortales de Tigrero y su esposa, hechos que me llevaron a interponer dos derechos de petición el 13 y 16 de julio, el primero dirigido a la Alcaldesa y el segundo al Gerente de la EDUA.

Para dar respuesta a mis solicitudes, Sebastián Congote, gerente de la EDUA, me citó a una reunión que se celebró el 3 de agosto de la cual se levantó un acta.

La información recibida indica que el pedestal ubicado en la plazoleta con las placas conmemorativas de los 40 años del departamento fue demolido, que la placa que señalaba el sitio dónde se posesionó el primer gobernador del Quindío en 1966 y que el mármol relativo al bicentenario del nacimiento de Antonio Nariño, puesto en 1965, se extraviaron, y que la placa con los nombres de los exgobernadores se hallaba guardada. Luego vi, en la gerencia de la EDUA, las últimas dos placas fracturadas en varios pedazos.

En el acta consta que el mausoleo de Tigreros y su esposa fue abierto sin que mediara un acto administrativo de la Alcaldía o un acuerdo del Concejo Municipal que autorizara sacar y trasladar los restos del Fundador, desconociéndose el estado en que se encontraban y la forma en que fueron retirados.

Según el gerente de la EDUA, la exhumación de los restos del Fundador y su esposa se realizó el 5 de julio de común acuerdo con Héctor Marín Ríos, Secretario de Gobierno, cuyo cofre entregaron al padre Juan Carlos Rodas Urrea en la parroquia del Espíritu Santo. Sin embargo, no hay acta de entrega de ni de recibo de tan importante patrimonio. Debo comentar que verbalmente el señor Congote me dijo que el cofre había estado guardado dos días en la gerencia de la EDUA antes de llevarlo al Espíritu Santo y que el padre no quería que se supiera públicamente que él lo tenía.

Ante la sospecha inicial que los restos habían sido entregados a un sacerdote, el 14 de julio le escribí a Monseñor Pablo Emiro Salas Anteliz, Obispo de la Diócesis de Armenia, solicitando información sobre la iglesia donde se guardaba el cofre y el nombre del prelado responsable de su cuidado. Como nunca me respondió, supuse que el sacerdote Rodas Urrea recibió los restos el Fundador de la Ciudad Milagro sin autorización de su superior eclesiástico y sin informarle de tan delicado encargo.

Los datos permiten colegir que la exhumación se produjo el 5 de julio y el traslado de los restos a la iglesia del Espíritu Santo el 7 de julio, luego de haber permanecido por dos días en la oficina de la gerencia de la EDUA, datos que sugieren que todavía no se ha dicho toda la verdad en razón a que tengo fotografías que tomé el 22 de junio a las 6.46 a.m. en las que se observa el mausoleo parcialmente demolido sin el cofre que contenían los restos de Jesús María Ocampo y su señora esposa.
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11 de septiembre de 2015