20 de abril de 2021
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Comerciantes se oponen a incremento del IVA del 16 al 18%

10 de septiembre de 2015
10 de septiembre de 2015

BOGOTA, 10 de Septiembre de 2015 (RAM)  Durante la instalación del congreso de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), el presidente de la agremiación, Guillermo Botero, se declaró preocupado ante la ‘insinuación’ de incrementar en dos puntos la tarifa general del IVA, elevándola al 18%.

De acuerdo con Botero –quien expresó los reparos del gremio respecto a la denominada Reforma Tributaria ‘estructural’ que cocina el Gobierno– tras leer el primer documento entregado por la comisión de expertos que trabajan en la iniciativa, hay ‘preocupaciones’ que afectan directamente al sector.

“Sobre el IVA hay que recordar que el comercio sólo actúa como un recaudador de la DIAN, haciendo entrega a la misma del producido. Pero el verdadero problema (en caso de incrementar la tarifa) radica en la informalidad, puesto que aquellos que no pagan ningún impuesto, encontrarán mejores oportunidades para continuar con los negocios informales en detrimento de los formales”, aseguró el presidente de Fenalco ante 700 comerciantes.

Tal como lo propuso recientemente Fedesarrollo, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) propuso elevar el IVA del 16% al 18% en una nueva Reforma Tributaria estructural, de cara a incrementar el recaudo tributario como proporción del PIB (Producto Interno Bruto), para afrontar los gastos de pensiones y de las obras de infraestructura.

Por otro lado, Botero –quien señaló que la Reforma Tributaria contenida en la Ley 1739 demostró “que hubo un exceso” en las cargas tributarias que debieron afrontar las personas jurídicas– se refirió al impuesto a los dividendos, propuesta que sería, según el líder gremial, un duro golpe para los empresarios.

“Sería un duro golpe para el empresariado colombiano puesto que los socios y accionistas pedirían, antes de la vigencia de la ley, el reembolso de todas las sumas que actualmente hacen parte de las reservas a disposición del máximo órgano social, generando una descapitalización mayor a la producida por el impuesto a la riqueza”, indicó el directivo, quien apoyó al Gobierno en la realización de una Reforma estructural.

El presidente de Fenalco aseguró que el país, y en concreto los gobiernos, siguen atados a la mentalidad de sólo promover la producción, por lo que orientó su discurso a la exigencia de políticas y programas destinados al comercio.

“Sin el comercio, una buena porción de actividades industriales estarían condenadas al fracaso y la razón es simple: la tecnología de la producción es adquirible (…) Por eso, y lo venimos reiterando, los planes de gobierno de impulsar sectores industriales con potencial, están condenados a decaer por desconocer la insustituible función de los comerciantes (…) Producir es relativamente fácil, lo difícil es vender”, indicó.

Botero calificó como un ‘error’ desconocer a la comercialización en una eventual estrategia de industrialización y expresó que los programas de transformación productiva y de apoyo a los sectores de ‘talla mundial’, no han arrojado los resultados esperados “porque falta integrar a un actor insustituible: el comerciante”.

“Quisiéramos encontrar eco en el gobierno para el diseño de un plan estratégico que les permita a las PYMES (pequeñas y medianas empresas) nacionales producir bienes de valor agregado que lleven la marca de un establecimiento comercial y que incluso se podrían comercializar en el exterior”, agregó.

El líder gremial señaló que el comercio se encuentra entre las principales fuentes de empleo para quienes no tienen una educación universitaria completa, por lo que indicó que a los gobiernos les conviene apoyar al comercio, “o por lo menos, no entorpecer más su desempeño cotidiano”.

“En los últimos doce meses, el peso se ha depreciado un 66% frente al dólar, pero el importador ha logrado no trasladar al consumidor final semejante alza porque de lo contrario la inflación estaría disparada. El importador en este año no solamente sacrifica ganancias, sino que ha podido negociar con las casas matrices y con los exportadores unas condiciones especiales que compensen en algo el extraordinario aumento del precio del dólar. Esto ocurre en sectores como el calzado, confecciones, alimentos procesados, licores, vehículos y algunos electrodomésticos”, expresó.

Por último, Botero elevó un llamado para activar la demanda de los hogares con el concurso activo de los comerciantes: “Más innovación, por favor, y menos lloriqueos (….) Por analogía, tendríamos que decir que nuestro país funciona porque Dios es colombiano”, precisó.