16 de agosto de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Los traidores

21 de julio de 2015
Por Luciano de la Congoja
Por Luciano de la Congoja
21 de julio de 2015

Por Luciano de la Congoja

Muerto Victor Renan Barco, poco quedó del Partido Liberal. La inesperada jefatura la asumió Adriana Franco,  persona muy cercana al jefe desaparecido. Dicen sus amigos que ella no supo  manejar  como debía  los deberes propios de esa dirección.  Afirman  que es veleidosa  y autoritaria, y que solo hacía lo que le recomendaba  Jorge Hernán Aguirre, es decir que éste era el verdadero jefe del Liberalismo. La entrega de Adriana  a la comandancia de Aguirre, la enterró.  Abortó su senado y sepultó al gran Partido Liberal.

Todo fue una debacle. Los problemas judiciales de Ferney Tapasco y  la rebelión contra La doctora Franco, fueron el puntillazo  mortal para un partido en dolorosa agonía.

Jaime Ramirez Rojas, secretario del directorio liberal,  montó tolda aparte. Se salió  de la disciplina  partidista  y se trasladó a las filas conservadoras. Se godificó. En efecto, Ramirez  comenzó a echar discursos lambones en favor de Guido Echeverri, ante la perplejidad de sus amigos liberales. Cuentan que a  Ramirez le pagó Guido la deslealtad con su partido, nombrándole  a Elisabeth como secretaria de la cultura de Caldas.

No termina ahí  el amarillismo de Ramirez.  Se pasó después a las toldas de Arturo Yepes y es en  estos momentos  un cantor de las excelencias  de quien expresó que su hermano Omar no vió o se aguantó que su esposa le fuera infiel. Esta salida monstruosa que  nadie la creyó y que provocó  la protesta de todo mundo, fue el origen de  una carta  de protesta de la señora madre de Marcela Yepes.

Pero todavía no terminan ahí los malos pasos de Jaime Ramírez Rojas. Les decía  que se volvió un  mandadero de  Arturo Yepes y por eso  le colocó a Elisabeth en la cámara de representantes en donde ahora dizque gana más  de diez millones de pesos. Así, cualquiera se vuelve traidor.

Estamos en resumidas cuentas frente al cadáver del liberalismo.  Esperamos sus exequias.

(Espere la siguiente entrega).

N.D. Las opiniones de nuestros colaboradores no comprometen la línea editorial de EJE 21.