28 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

LA NEGOCIACIÓN DE LA PAZ CON LUPA

8 de julio de 2015

En los últimos días se han producido una gran cantidad de noticias relativas a las negociaciones que el gobierno adelanta en La Habana con las Farc.

Comencemos por el fin del cese al fuego realizado por la guerrilla y el comienzo de una serie de actos terroristas que han generado el repudio general de los colombianos y la afectación de comunidades siempre marginadas como las del Pacífico. Y desde luego que al mismo tiempo que la imagen de la guerrilla se deteriora en gran escala, también es cierto que la percepción del ciudadano común hacia el gobierno es absolutamente negativa. Las encuestas recientes lo que muestran es una imagen negativa del gobierno que casi llega al 70%, preocupante en grado sumo para el presidente Santos.
Lo que hay que entender de este fenómeno es que la guerrilla se frota las manos de satisfacción porque esa mala imagen del gobierno se traduce en una debilidad y por lo mismo en una ganancia para los subversivos.

Es en este contexto que es necesario analizar las declaraciones del doctor De La Calle, jefe de las negociaciones del gobierno cuando habla de un retiro de la mesa de negociaciones si la guerrilla continúa con su escalada de actos terroristas. Es, de alguna manera, enviarle un mensaje a los guerrilleros de las Farc para que cesen la voladura de torres de energía y el derrame de crudo en los ríos.

Habría, sin embargo que mirar con lupa lo que tiene que ver con los actos terroristas, sobre todo los que se han presentado en Bogotá, porque hay indicios que corresponden al ELN. En estas circunstancias, las FARC cargarían con la responsabilidad de actos que no han ejecutado y ello podría llevar a que en efecto el gobierno suspenda las negociaciones, lo que significaría un duro revés para el país, para el gobierno pero también para las Farc, sobre todo su cúpula que tienen un grado de obesidad por la buena vida que llevan en La Habana, que sería imposible verlos otra vez en el monte con un fusil al hombro.

Terminemos diciendo que si en determinado momento el gobierno se retira de la mesa de negociaciones, una buena manera de ir aclimatando la paz es la de realizar unas grandes inversiones en el campo porque ello implicaría acabar con la materia prima de la cual se nutren los líderes de la guerrilla: campesinos sin oportunidades. Lo otro, sólo guerra, sólo bala, está absolutamente probado por la historia, que es un acto fallido de nunca acabar.