20 de septiembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Algo peor que el fracaso

2 de julio de 2015
Por Ricardo Tribín Acosta
Por Ricardo Tribín Acosta
2 de julio de 2015

Por: Ricardo Tribín Acosta

ricardo tribinBuena expresión esta ya que es bien conocida que fracasar es tremendo. Ello genera para algunos mucho malestar, baja auto estima, frustración, miedo, ira, entre otros sentimientos adicionales y particulares para cada persona, lo cual también genera el tradicional y porque a mi? Lo anterior sin duda alguna es desagradable, pero hay algo sin embargo que en la práctica lo es aun más y ello tiene que ver que el mismo fracaso llegue precisamente por no haber intentado hacer lo que teníamos en perspectiva, todo ello derivado precisamente del temor a fracasar.

En ocasiones se aducen frases tales como: Así estoy bien….; No, yo no puedo; Es que me da pereza; Bueno…quizás mañana lo intentaré; resultando que, de tanto ir y venir, al final no se sale con nada. Precisamente hablando de la pereza resulta ser que esta no es más que un miedo disfrazado, y el más temible de los temores es el que se le tiene a fracasar. Resulta difícil de aceptar, pero el temor al fracaso es tan solo una turbulencia mental adicional, en la que los remolinos de la negatividad nos dejan variadas clases de mensajes negativos.

Para solucionar lo anterior es prudente recordar que quien no espera triunfar ya está de antemano derrotado, y que por tanto si no intentamos hacer algo al respecto nos llevaremos la amarga experiencia del fracasar, por no dar un primer paso hacia adelante. Lo anterior así expresado es bueno que se entienda bien para no incurrir en ello, y además tener muy en cuenta que ha habido experimentos en la historia de la humanidad en los que le ha tocado a sus autores intentarlo una y otra vez, con obstáculos en el medio, más con el delicioso sabor de la victoria al final, y ello se ha logrado gracias a la persistencia de quien lo intenta ya, que de no tenerla, la estampida ocurrirá desde el primer tropezón.

Sigue…sigue…corre… le decía la mama al niño con polio hasta que al final logró correr,  romper los soportes de cuero que sostenían sus piernas y ser una persona tan exitosa en la marcha como cualquier otra.
http://ricardotribin.blogspot.com