25 de abril de 2024

HACER POLÍTICA

13 de junio de 2015

¿Habrá algo más sublime que vivir en servicio de una comunidad?¿Existirá oficio más enaltecedor que sacrificarse por los demás?

La política entendida como vocación humanitaria, es un apostolado que enaltece, es una fuerza transformadora que construye y perenniza. Hacer políticas es crearle nuevos confines a la Patria, es vigilar su destino, es reconstruir y avanzar, es buscarle un confín lejano en ese suscitar, cada dia, de nuevas esperanzas.

La política es todo. Son los servicios públicos, las vías por donde se transita, la escuela, el colegio y la universidad, la justicia que se aplica, es la ambición que estimula las inteligencias, es vigilancia y fiscalía, tradición e impulso, renovación y cambio, es aproximación a Dios.

La política es cátedra. Se concibe como academia que integra valores, que vigila la tradición y exalta las fuerzas místicas de la raza, que estimula los crecimientos juveniles.

La política trabaja con lo eterno. Todos somos herederos de una civilización que se constituye en plataforma de vida. Tenemos cerca, substancialmente adherida a nosotros, una cultura que nos ha servido de molde para pensar y trascender. Ese legado es lo que cultivamos , vigilamos e impulsamos.

Valores grandiosos que hoy recordamos en pleno debate electoral. Porque estamos más cerca de Don Quijote que de su escudero Sancho Panza. La política la entendemos como luz, jamás como sombra que esconde, disimula o trampea.

La política es aire. Es pulmón y energía, Y quienes la hacen, deben ser unos apóstoles.