26 de febrero de 2021
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Evelio Giraldo Ospina

Argentina tenía que ser…

27 de junio de 2015
27 de junio de 2015

rufino

Si Colombia se demoró 66 minutos para hacer el primer remate sobre el arco de Romero, un golpe de cabeza del zaguero Zapata, eso reflejaba en toda su dimensión que lo ocurría en la cancha del estadio Sausalito de Viña del Mar. Argentina había sido dominador absoluto, con mayor énfasis en el primer tiempo, y solo por esas cosas propias del fútbol y la portentosa actuación de David Ospina en el marco, se explicaba el 0-0.

Al concluir los 94 minutos sin que se abriera el marcador, vino el recurso de los tiros desde los doce pasos y de nuevo Colombia,  bendecido por la fortuna, tuvo en sus manos la oportunidad de un triunfo que parecía imposible por lo hecho en el terreno,  pero la envió a las tribunas del hermoso escenario chileno.

Cobros desperdiciados

Se podría decir que el momento de oro estuvo en los pies de Luis Fernando Muriel, quien había entrado en los últimos diez minutos por Ibarbo, porque después de cobros impecables de James, Falcao y Cuadrado, elevó el balón por encima del horizontal. ¿Estaba sin ritmo? ¿Pagó la inactividad?

Argentina también sobresalía en su tarea con Messi, Garay, Banega y Lavezzi. Sin embargo, Biglia disparó desviado y le devolvió la ilusión a Colombia. Seguía en carrera.

Cardona anotó a pesar de que Romero alcanzó a tocar el balón y Rojo le pegó al travesaño. En esas condiciones,  el camino se despejaba para Colombia. Sin embargo, Romero atajó el tiro de Zúñiga y Murillo, como si fuera un despeje, mandó el balón a las nubes. Tevez, en cambio, disparó de manera certera y acabó con la angustia.

Colombia mejoró en el segundo tiempo, no hasta el punto de haber podido ganar el partido aunque si para emparejar las cargas y ponerle alguna talanquera a los incesantes ataques argentinos. El equipo de Messi ya no encontró tanto terreno disponible.

El comienzo fue desalentador.  Pases imprecisos, faltas repetidas, que costaron amarillas para  James por su protestadera, Mejía, Arias y Cuadrado, y desorden  total. No había manera de salir con dos toques. De contera, los movimientos de Messi y Pastore, aunados a la persistencia de Di María y Agüero, provocaron el juego brusco que fue controlado por el árbitro mexicano Roberto García.

Edwin Cardona fue enviado como rápido relevista, en lugar de Teófilo Gutiérrez, ante los estragos que causaba el equipo rival. Colombia había salido con Jackson Martínez en punta y Teo en posición de apoyo. La idea de mantener esa dupleta no funcionó y de ahí el cambio. A la postre, tampoco salieron bien las cosas con Jackson, quien fue bien controlado y nunca estuvo en posición anotadora. No era problema de jugadores sino de estractura.

Ospina, gigante

Argentina se tragó el grito de gol en varias ocasiones, pero sobre todo a los 26 minutos cuando Ospina rechazó con la pierna izquierda el remate de Agüero y enseguida sacó a la esquina un furioso cabezazo de Lionel Messi.

Las cosas parecían no tener alteración en el segundo tiempo. Ospina tuvo que salir para interceptar a Di María y en el choque resultó golpeado. Colombia, sin embargo, empezó a mostrar otra cara por lo menos en orden y precisión y le cortaba las continuas entradas al cuadro gaucho. El primer encuentro con Romero fue el de Zapata y su golpe de cabeza.

Se produjeron otros relevos, Tevez entró por Agüero (72), Falcao por Jackson (73) y Banega por Pastore (76).  El nuevo centrocampista raspó el horizontal  al aprovechar que el árbitro dio la norma ventaja tras falta de Cuadrado sobre Messi.

Otra formidable acción de Ospina acalló el grito de gol a los 79. Un tiro de esquina le dio opción de remate de cabeza a Otamendi,  el arquero alcanzó a rozar el balón y provocó su rebote en el vertical antes del rechazo final de Zúñiga, casi sobre la raya.

Colombia, que había dispuesto ya la entrada de Muriel por Ibarbo, vio nueva tarjeta amarilla, esta vez para Falcao, y se salvó del apremio después de un pase de Banega hacia Tevez, quien alcanzó a elevarle el balón a Ospina y a punto de pasar la línea de gol, Murillo logró el despeje salvador.

Argentina quemó sus cartuchos y Colombia pudo conservar el 0 para ir al desempate. El árbitro le sacó amarilla a Messi por protestar un fallo.  Lo demás ya lo hemos señalado. Argentina se impuso 5-4 en las ejecuciones y se puede afirmar que el fútbol le hizo justicia. El próximo martes, en Concepción  se las verá con el ganador entre Brasil y Paraguay.

Las estadísticas revelan que Argentina llega estas instancias decisivas por vigésima tercera ocasión desde los inicios de la Copa América en 1916. Va por su título número 15. De paso, obtiene el decimoctavo triunfo de la historia sobre Colombia  y el octavo por el torneo continental.  Los dos países se han enfrentado en 33 ocasiones con 18 victorias para Argentina, 7 empates y 8 conquistas de la escuadra tricolor.

La experiencia de la Copa indica que Colombia debe trabajar en lo que resta para el comienzo de la eliminatoria  para fortalecer sus líneas y volver al mejor ritmo de juego.  Tal vez para octubre ya todos sus valores estén en la mejor forma y afronten el nuevo reto con posibilidades de éxito. Queda latente la necesidad de mirar hacia el medio campo y buscar soluciones de armado. La creación hace crisis y por ello el poco juego que les llega a los delanteros. No hay gol, apenas uno en la Copa y eso debe inquietar al cuerpo técnico. Por ahora se va en deuda pero la vida sigue.