9 de agosto de 2022
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“Mi trabajo político tiene una dirección»: ser gobernador”

31 de mayo de 2015
31 de mayo de 2015

Dice Marino Murillo

Marino Murillo dos

Convencido de que puede contar con el respaldo del senador Mauricio Lizcano en su aspiración para postularse como candidato a la gobernación se mostró el dirigente político Marino Murillo. El pronunciamiento lo hizo el exalcalde de Neira en reportaje concedido a Ronda Libre, donde señala además que no quiere volver a aspirar a la alcaldía del municipio y, en consecuencia, le abre las puertas de su movimiento a quienes quieran llegar a un acuerdo para lanzar un candidato de coalición que aglutine a distintas fuerzas políticas para asegurar esa posición en las próximas elecciones. El siguiente es el texto del reportaje.

¿Propondrá su nombre como candidato a la Gobernación de Caldas?

Desde luego que sí. Estoy trabajando en esta dirección. Creo que tengo el bagaje intelectual para aspirar a regir los destinos del departamento. Ese es mi proyecto político en este momento. Si el senador Mauricio Lizcano me llamó para que lo acompañe en el comité político del partido como representante suyo es porque sabe que tengo esa aspiración. El mismo me ha dicho que tendrá en cuenta mi nombre cuando se vaya a tomar esa decisión. Yo llevó más de un año trabajando en este proceso, exactamente desde el mes de agosto, cuando terminaron mis problemas con los organismos de control. En la campaña del pasado marzo me pronuncié en este sentido ante el senador Lizcano. El sabe que mi aspiración es esa.

¿Queda descartado que se vuelva a lanzar como candidato a la alcaldía?

Pienso que sí. En política uno no puede asegurar nada. Todo puede cambiar en un segundo. Pero yo creo que uno debe abrirles espacio a otras personas. Yo ya fui alcalde. Hay otras personas que están aspirando y, sinceramente, me parecería injusto atravesármele en el camino a quienes tienen aspiraciones justas porque me vienen acompañando desde hace mucho tiempo. Eso sí, solos no podemos alcanzar la alcaldía. Tendremos que hacer coaliciones para lograrlo. Los años me han dejado enseñanzas. Dos derrotas consecutivas dejan lecciones. Necesitamos hacer alianzas si queremos tener la alcaldía. Vamos a esperar el momento para tomar decisiones en este sentido.

¿Existen nombres como para darles el apoyo para que aspiren con el respaldo de su grupo a esa posición?

Claro que sí. El doctor Jairo Pérez está aspirando. También el doctor Evelio Soto. Y están también Jhon Jairo Castaño y y Alexander Orozco. Lo mismo Gustavo Jaramillo. Y hasta mi hermano Jorge Alirio. Todos ellos reúnen las cualidades para desempeñarse en el cargo. Yo tengo excelentes relaciones con todos. No tiene que ser un candidato de nuestro grupo. Aquí hay que hacer sinergias. Nos vamos a ir con una coalición, de eso estoy seguro. Hemos tenido conversaciones desde hace tiempo con todos, y también con el doctor Omar Yepes. Entraríamos a mirar qué otros grupos que no son mayoría podrían acompañarnos. Con mi grupo estaríamos dispuestos a apoyar a un candidato de otro movimiento.

¿Cómo ve usted en este momento la situación del municipio?

Neira es un municipio que gracias al esfuerzo de muchos, en muchos años, goza de una buena salud financiera. El saneamiento fiscal que se logró por parte de la administración, con el esfuerzo de todos, le ha permitido a la señora alcaldesa manejar los recursos que le han llegado. En 30 años, nunca el municipio había recibido tantos recursos para invertir en obras. Ella los ha sabido aprovechar. Además, la gobernación le ha ayudado bastante. Y los alcaldes se han aprovechado haciéndolas aparecer ante la comunidad como propias. Al gobernador le faltó comunicar lo que ha hecho en varios municipios. Lo grave es que no ha tenido en cuenta a quienes lo apoyamos para que llegara a la gobernación.

¿Qué quiere decir con esto? Que los alcaldes han hecho aparecer como suyas las obras ejecutadas con los recursos de la gobernación?

Marino Murillo unoQue todas las obras que ha ejecutado la gobernación en los municipios las han capitalizado los alcaldes para mostrarlas como si hubieran sido sus administraciones las que las realizaron. En esto se debe ser claro. La próxima semana yo voy a dar un informe detallado sobre las obras que en el municipio ejecutó la gobernación, las cuales se han hecho aparecer como si fueran ejecutadas por la administración. El gobernador no tuvo en cuenta a los líderes que, con compromiso, ayudamos en su campaña. El debió habernos informado sobre las obras que se iban a ejecutar con recursos de su despacho. Así le habríamos dado trabajo a quienes nos acompañaron en la campaña.

¿Cómo están sus relaciones con la alcaldesa?

Son distantes pero cordiales, de respeto mutuo. Ella no puede decir que en algún momento yo he tratado de bloquear su gestión. Vea le cuento: al inicio de su mandato quisieron, aquí en Neira, promover la revocatoria de su mandato. Yo me opuse, y convencí a la gente para que desistieran de ese propósito. Nunca he sido un obstáculo para la administración. Tampoco lo fui para Gonzalo Correa. Ellos lo saben. Así como hemos respetado su gestión, espero que respeten la que viene, que seguramente va a ser la de un alcalde que cuente con nuestro respaldo. Nuestro grupo es mayoría en Neira, eso lo sabe todo el mundo.

¿Cuántos concejales cree que va a sacar su movimiento?

Vamos a reafirmar nuestras mayorías. Sin pecar de triunfalista, creo que vamos a sacar siete concejales. En Neira hay un problema grave: la inseguridad. En este tema la alcaldía ha fallado para buscar soluciones, es decir, no ha podido garantizar la seguridad ciudadana. Esa es una de las cosas que nos va a beneficiar en las próximas elecciones. Aquí hace falta más querencia por la gente. Cuando un campesino va a la alcaldía no es bien atendido. A mí me duele esto. En una alcaldía no solamente hay que hacer obras de cemento sino también brindar calor humano. Eso falta en Neira. La gente se siente utilizada cuando después de elecciones no la vuelven a saludar.

¿Hay mucha pobreza en Neira?

Bastante. Aquí hay mucha pobreza. Y no solamente en el campo. El problema aquí es que nos estamos olvidando de quienes necesitan colaboración para atender sus necesidades básicas. Cuando uno va a las veredas la gente le expone sus necesidades. Pero como no tenemos el poder nada podemos hacer por ellos. Uno de los problemas de los pueblos es que se están trayendo a la gente del campo para que vivan en la zona urbana. Eso se está haciendo con las casas gratis. Estamos creando cinturones de miseria. Mejoremos las viviendas campesinas para que la gente no se nos venga para el pueblo.

¿Qué haría usted para combatir esa pobreza que se siente en Neira?

Llevando los programas de atención del Estado a las zonas más deprimidas. Hace muchos años yo les di a familias pobres unos terrenos planos. Les conseguí subsidios, les hice la electrificación, les llevé la energía, les ayudé para que tuvieran los servicios públicos. Eso le aconsejaría yo a quienes tienen tierra. Que den a los pobres unos terrenos para que mejoren su calidad de vida. La gente jamás olvida si se hace una donación de esta clase. Aquí en Neira tenemos problemas con algunas zonas donde a la gente se le dio una plata para que abandonaran el sector porque eran zonas de riesgo. Con esa plata no compraban nada.

¿Cuál es su secreto para mantener un caudal electoral significativo?

El acercamiento a la gente. Yo le pongo humanismo a la política. No soy de esos políticos que solamente están con la gente en época de elecciones. Yo quiero a la gente. Me gusta saludarla con cariño. Soy feliz escuchando sus problemas. Mi interés es estar con el pueblo, compartir con la gente sencilla, servirle a quien lo necesita. A mí me ven en el café compartiendo con todo el mundo. No me gustan las roscas. Mi filosofía de vida es servir. Alguna vez aquí en Neira alguien me dijo que por qué yo me sentaba con los vagos, y le contesté que me siento mejor con el pueblo que con los poderosos. Me gusta compartir con el ciudadano de a pie.

¿Marino Murillo puede decir que está en paz con la justicia?

A Dios gracias, sí. Para nadie es un secreto que siendo alcalde sufrí un atentado. Trataron de enredarme. A los dos meses estaba claro que yo nada tenía que ver con eso. Todas las pruebas técnicas estaban a mi favor. Fue un proceso que duró once años, ocho meses, veintiún días. Al final dijeron lo mismo que se dijo a los seis meses: que yo nada tenía que ver. La procuraduría me impuso una sanción exagerada de diez años de inhabilidad, la más alta impuesta a un alcalde en Caldas, dizque por haber abandonado el cargo al hacer un viaje a Estados Unidos sin autorización del gobernador. El tiempo corre, afortunadamente. Después de doce años sin ocupar un cargo público quiero prestarle un servicio al departamento. Quiero ser gobernador.